El Rey del Cash se presentó como un formato, hasta cierto punto fresco de contar una historia, al ser casi que una testigo en primera fila del teje y maneje de los recursos públicos; punto que era su mayor atractivo. Pero, El Gran Corruptor, pareciera un compendio de: “me dijo” y “vio cómo…”, en realidad no es un libro de periodismo, se queda más en un anecdotario, al igual que el Rey del Cash, pero su mayor flaqueza es que en realidad no existe una línea que conecte los hechos con la figura de AMLO y termina por convertirse en un argumento real en contra de él.
Lo mejor:
La sección de AMLO sí sabía.
Lo no tan bueno:
La narrativa no muestra un eje conductor, son hechos aislados cuyo pretexto para conectarlos es AMLO.
No es una lectura tan ágil como El Rey del Cash.
No es un periodismo de investigación.
¿Lo recomiendo?
La verdad es que no, no se vuelve un libro revelador en ningún aspecto y me da la sensación de estar leyendo un recopilatorio de tweets en contra de AMLO, en lugar de un libro.