El Ser Amado sumerge al lector en la urbe tropical de Zenit, donde Mara Bahie, consejera de la ciudad y último miembro de una familia adinerada venida a menos, lucha por hacerse un sitio entre la alta sociedad del lugar, disimulando su pobreza a través de su habilidad y arte en la costura y bordado de espectaculares vestidos que luce en cada nueva gran ocasión.
Sin embargo Zenit es una ciudad extraña, y muy pronto las ambiciones sociales de Bahie se entremezclarán con los acontecimientos misteriosos del lugar. Por otro lado, ser una mujer soltera e independiente en la sociedad de principios del siglo XX tampoco la ayudará en nada.
Esta novela es una mezcla atípica pero muy funcional de horror cósmico, romance y misterio. Escrita en primera persona desde el punto de vista de Bahie, narra como la protagonista tiene que desenvolverse en una ciudad de los años 20 y en su sociedad aparentemente moderna, pero aún atrapada en el clasismo económico, la religión y la búsqueda del saber a toda costa. Como ya sucedió con la anterior novela de la escritora, Aquelarre Omega, el punto fuerte de la historia son los personajes, cuya complejidad los hace cercanos y humanos. Mara Bahie como protagonista es una mujer deseosa de encontrar su sitio en la ciudad, así como reconciliarse con su pasado, sin dejar nunca de entregarse a su arte.
El resto de personajes secundarios que pasan por la historia tampoco se quedan atrás, desde la noble mujer Pasifae lidiando con su posición social, su condición de mujer y su marido, hasta Jutho, cabeza de la enigmática religión dominante del lugar, pasando por el doctor Hiparkos y su sed de conocimiento, o el misterioso hombre alto interesado en Bahie.
Zenit, con sus recovecos y sus misterios, es un personaje adicional del relato del que se va descubriendo su trasfondo e historia a medida que se desenvuelve la novela, siendo una parte más de la trama que desvelar. Mención especial a la minuciosidad con la que se detallan ciertas costumbres y ritos, tan bien pensados y encajados en el relato que es fácil llegar a creer que no son una invención original, sino un préstamo para la historia procedentes de alguna sociedad pasada o existente.
En cuanto a la lectura, tras los dos primeros capítulos de presentación la trama coge ritmo, con unas escenas muy bien distribuidas y pequeños detalles aparentemente insignificantes que siempre acaban teniendo relevancia de una manera o de otra. La historia es de las que engancha y no son solo las dificultades a las que se enfrenta Bahie las que angustian al lector, sino también el ver que la trama va in crescendo y que las páginas disminuyen y se leen cada vez más rápido, acercándolo al inevitable final.
Y es que por desgracia El Ser Amado termina, consiguiendo que no le falte o sobre ninguna palabra, dejando grandes momentos, frases y situaciones a lo largo de todo el libro.
Es necesario destacar la portada e ilustraciones, obra también de la autora, que con sus tonos cálidos y sus detalles difusos ayudan a sumergirse en el horror y el ambiente tropical de la ciudad de Zenit.
Personalmente, la novela me ha encantado y es sin duda mi favorita entre las lecturas de este año. Tanto si se lee por el romance o por el horror cósmico, la historia cumplirá las expectativas del lector sin duda alguna. Y si este es aficionado a la Llamada de Cthulhu, no le pasará desapercibido que Zenit es un escenario magnífico al que enviar a sus pobres investigadores.