Soy consciente de que tanto para hombres como para mujeres, los pechos son un objeto sexual. Pero no para mí. Para mí representan la infancia que nunca tuve, la maternidad, la leche... Me he construido estos pechos para protegerme de la vida y de la gente. Me ayudan a vivir. Y no me arrepiento. Porque la vida es un lugar donde vivir es muy difícil.
Según palabras de su propia madre, Ève tenía un físico desproporcionado, la cabeza demasiado grande. Se transformó quirúrgicamente hasta convertirse en Lolo Ferrari. Su marido ejecutó sobre ella todas las transformaciones que no se atrevía a realizar sobre sí mismo. Por fin Ève está proporcionada y feliz, dijo entonces su madre.
Lolo es una historia inspirada por dos personas reales, Ève Valois y Éric Vigne, matrimonio excepcional compuesto por dos trasuntos pop de Joseph Merrick. La película se introducía impúdicamente en su villa de Grasse, hacía del espectador un testigo invisible de su intimidad, obligándolo a contemplar a dos cuerpos tan extremos que convertían irremediablemente cualquier estampa doméstica en una imagen hipnótica. El guion se escribió con el propósito de realizar la película, por lo que no tenía necesidad de describir a los personajes, sencillamente obviaba su aspecto. La experiencia de leer un texto que omite las imágenes que le dan sentido resulta en un juego absorbente que merodea alrededor de dos elefantes dentro de la habitación a la vez que nos cuenta esta historia fascinante sobre madres, hijas, marides, el tránsito y el misterio que se agazapa en el interior de las casas y de los cuerpos.
Agente dinamizador del ocio y la cultura en el underground madrileño. Curador musical, promotor de eventos, responsable de hitos como el En Plan Travesti, Cineshock, La Garçonnière o las Blue Light Sessions. Desde 2012 conduce y dirige El Programa de Sita Abellán (EPSA), el pódcast decano, donde la cultura y la diversión hacen cruising.
LOLO es el guion que Sofia Coppola habría escrito si hubiese querido narrar en una película los últimos días de vida de Lolo Ferrari, una controvertida estrella trash en cuya breve y escandalosa trayectoria se condensa lo que significó hacerse famosa en los años noventa.
Es un texto onírico que eleva estéticamente una cotidianidad dedicada a una vida de placeres más conceptuales que reales. La triste dignidad de la que se confiere a un personaje explotado contrasta con el nihilismo con el que este vive su vida. Es una historia que nos recuerda que el deseo de autodestrucción es un virus letal que puede destruir cualquier entorno en el que se instale.
Madre mía, claro que me acuerdo de Lolo Ferrari. He podido visualizar en mi cabeza todo lo que sucedía, y ahora forma parte de mi catálogo mental de «Ojalá se hiciera la película». Primer libro que leo de Niños Gratis, pero sin duda no el último.
Meterse en la vida de un personaje tan carismático de los noventa como Lolo Ferrari no es fácil. En cambio Agnes lo hace con un respeto y un mimo que deja al lector sin palabras. Escrita en forma de guión de cine, está pequeña gran novela toma un carácter de lucha, de supervivencia. Narra a la perfección esa lucha deja su protagonista por existir y comprenderse a través de un cuerpo. Su redención a otros que la manipulan y la llevan a un final inesperado. No deja atrás la dureza de ser una estrella en los noventa. Me ha recordado mucho a la historia de la Veneno y más actual a la de Amy Winehouse.
Un desajuste entre la percepción del propio cuerpo y la realidad. la belleza de lo monstruoso. no sentir ya vergüenza por comer solo en un bar lleno de gente acompañada. creo que Lolo habría habitado conmigo este agujero
Cuanto más lo pienso más me gusta. Un relato hecho en forma de guión de corto cinematográfico que aborda los cuatro últimos días de la vida de Lolo Ferrari, en el que se huele la falsedad, la crítica al físico, la misoginia, las operaciones estéticas... tantas cosas en tan pocas páginas... Me caes mal Eric, me das unas malas vibras...
no conocía la figura de Lolo Ferrari, gracias a Miguel Agnes por acercarme un poco más a su historia de vida de esta manera tan peculiar, estoy segura que a Ève Valois le hubiese encantado leerla
“es lo que ocurre cuando jugamos a mirar las vidas ajenas desde el otro lado del visillo”
Reconstrucción en formato guión de los últimos días de una estrella trash de enormes pechos operados; utilizando un par de piruetas meta-narrativas. Lo mejor, que es posible visualizarla de principio a fin.
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Premisa: En este libro nos encontramos con un guion de película basado en dos personajes reales: Ève Valois y Éric Vigne. Dos personas atrapadas en sus cuerpos, intentando compensar lo que no tienen mediante la apariencia, paliar su desasosiego a través del exceso, de la transformación.
Opinión: Creo que la forma que he tenido de acercarme a esta pequeña exquisitez ha sido la más acertada. Por la inconsciencia de ello, sin planificar, sin pretender. Pero con el resultado del desconcierto del proceso, del mientras apabullado y del después reflexivo. Además, creo que es lo que pretenden los editores explicándolo todo en un epílogo, para que conozcas el porqué tras haberte hecho tu esquema de la situación, para que no puedas prever nada y te dejes llevar por las escenas reflejadas, las interacciones que simbolizan tanto aún siendo escasas.
Me esperaba un relato de fuerza, de transformación, de poderío. Y aunque de eso también hay, cómo no, no podía estar más equivocada. Porque lo que nos encontramos es un reflejo de la desesperación, la tristeza, la búsqueda de una identidad a la fuga en un mundo agreste y hostil. Y además, en un estado permanente, como cuando estás en una atracción y no hay momento de descanso, y das viajes y viajes sin pausa. Al principio puede que haya disfrute, pero con el paso del tiempo solo queda la angustia y el revoltijo, el estado temporal difuso y la sensación de irrealidad.
Lolo solo quiere cambiar, su presente y su pasado. Además sabe que es un sueño, una distopía anunciada. Y convive con la persona que consigue ser motor para su deseo irrefrenable, pero no de forma sana, sino con un amor imparable pero retorcido, con la fortaleza como escaparate y el desamparo en la recámara.
Lo que más me ha gustado de todo este compendio es descubrirlo de a pocos, conociendo solo escenas sin contextualización, generando un esquema imaginario de los porqués y de los cómos. Construyendo a los personajes en base a sus consecuencias, deduciendo sus anhelos, suponiendo sus cicatrices.
Después de esto ya te permites leer la solución al acertijo, que te viene bien explicada al final. Seguramente descubras que has acertado casi todo el crucigrama, o al menos lo estabas viendo sin gafas graduadas, pero intuyendo su forma y función. Qué acierto de relato, de formato y de esencia. Me quedo con ganas de más. Es tan cortito que es como una muestra de la mejor tarta del mundo, que te deja el dulzor en el paladar pero que no puedes continuar saboreando.
Yo tenía 17 años cuando Lolo Ferrari murió, así que mis recuerdos de sus apariciones televisivas y su fama se mezclan un poco con otras muchas cosas de mi adolescencia. Me ha fascinado este retrato en forma de guion de Miguel Agnes sobre su figura y la de su marido (del que no sabía nada). Podría haber leído cien páginas más, me he quedado con las ganas. Aunque supongo que esa es la gracia de los Asteriscos, que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Qué listos estos Niños Gratis, que nunca defraudan...
Hay una frase en concreto que, para mí, resume Lolo: Como si Lolo no pudiera evitar ser un cliché erótico incluso en la intimidad . No sabía de la existencia de Lolo Ferrari antes de leerme este libro y he podido ver reflejado en esa frase perfectamente lo que Lolo suponía para el mundo (o lo que ella creía que suponía): Un cuerpo hambriento, de pechos hinchados y del no-cuidado. Como muy bien dice Miguel Agnes: Lolo es una mártir del culto al cuerpo, devorada por un mainstream que todo lo devora.
«Es extraño, desmayarse. Da una paz… Desconectar, dejar de funcionar… Todo esto lo hago porque si no, no podría soportar la vida. Pero nada ha cambiado, en el fondo. Aun así, hay momentos en los que desconecto totalmente de la realidad. Entonces siento que puedo hacer cualquier cosa… (…) En esos momentos me imagino volando, ligera, atravesando el universo. En esos momentos la gente ya no me asusta, no me asusta nada, ni siquiera me asusta la muerte.»
Me interesan más algunas imágenes y cómo están pensados algunos momentos aislados que el conjunto. No creo que los diálogos, por cotidianos que sean, tengan que ser tan neutros. Pero a tope con las recetas de Lolo.
no conocía la figura de lolo antes de leer este libro y ahora solo puedo sentir compasión por ella. supongo que una mujer más ahogada por una sociedad con limites confusos que no es capaz de asumir la otredad. este relato es una mirada íntima al hastío de una persona que ya no quiere ser mirada.