Como una constelación que se expande y ramifica, Diego Recoba compone una novela híbrida, documentada y delirante, que por momentos es, también, un ensayo sobre arte y política. La trama está tejida por un narrador que no solo intenta construir la complejidad de su árbol genealógico y la historia cartográfica de su barrio, Nuevo París, sino también la descendencia de comunidades olvidadas, así como la identidad de una escritora uruguaya inclasificable que unió, como nadie, arte y vida.
Escritor, editor y periodista cultural, ha escrito en medios de Uruguay, Argentina y España. Fue cofundador de la editorial La Propia Cartonera e integró el equipo de Salvadora Editora.
Publicó las novelas Locas pasiones (Estuario, Montevideo, 2019 / Caballo Negro, Córdoba, 2021), Sobredosis (Estuario, Montevideo, 2020), El Oso (Club, Montevideo, 2021) y El cielo visible (Random House, Montevideo 2023). Como poeta publicó los libros Mocasines Blancos (Editorial Semilla, Bahía Blanca, 2009), Diario de un viaje al Chuy (Del Imperdible, Zaragoza, 2011), Los violines de Lavoe (Chuy ediciones, Bahía Blanca, 2014) e Instituciones personales (Caballo Negro, Córdoba, 2016). Es coautor junto a Agustín Fernández del libro de crónicas Hasta Borinquen. Medio siglo de la decana (Estuario, Montevideo, 2015). Participó en las antologías Neuess vom fluss (Lettrétage, Berlín, 2010), Escrivisiones sobre fotogravivas (Yaugurú, Montevideo, 2010), Carton Pour Juliette (Julieta Cartonera, Toulouse, 2014), Fixture (Chuy ediciones, Bahía Blanca, 2015), Balnearios (Estuario, Montevideo, 2017), Des/Amor (Estuario, Montevideo, 2019) y Cuentos de la peste (Fin de siglo, Montevideo, 2020)
Que libro complejo de reseñar que es este. El libro más largo que ha publicado Recoba hasta el momento, con casi 500 páginas, es una mezcla de géneros, de estilos, ritmos, tonos, que hace a la tarea de encasillarlo, un ejercicio en lo absurdo. Tiene momentos que se sienten como una autoficción, pero rápidamente rompemos con cualquier posibilidad de verosimilitud cuando nos adentramos en la historia de Nuevo París (ni hablar al seguir avanzando), pero este no es el foco de la historia, esto es tan solo una tangente, porque el primer gran quiebre del libro, se da cuando pasamos de Recoba como narrador, a Martha, con sus cartas, escritos y demás. La historia, el tono, el ritmo de esta sección siguiente es diferente, de a momentos sale a relucir el Recoba de Locas Pasiones, desenfrenado, alocado, repleto de acción, movimiento. Pero manteniendo una visión crítica acerca del mundo, desde la visión de la cultura en nuestro país, a la forma en la que el capitalismo a deformado la tarea de ser escritor y la relación que tenemos con las obras, a el colonialismo cultural, saltando de una perspectiva local Uruguaya, a una visión más amplia de latinoamerica. Me parece que lo mejor es partir de ciertas bases, y una de ellas es que este libro por más que no es "puramente sobre", trata y enfrenta directamente la realidad de la cultura literaria en nuestro país, la falta de capacidad organizacional de los escritores como fuerza de trabajo, nuestros referentes y el colonialismo cultural que nos ata a Europa, mientras que a nuestros autores contemporáneos en vez de estudiarlos acá, se los estudia en universidades del primer mundo, con una perspectiva primermundista. Trata sobre como se da y como se dió ese colonialismo, particularmente el cultural. Sus críticas a la academia y crítica literaria uruguaya no son nuevas, ya antes en Sobredosis criticaba la falta de variedad, la estandarización que nos quita identidad propia, esa visión de lo popular como algo ajeno a la verdadera cultura como un sistema de enajenación colonial, donde solo reconocemos como algo de valor si viene de Europa o si es legitimizado por la academia Europea. Lo otro a saber, es que las historias de Recoba tienden a tener momentos en los que se genera un absurdo, momentos inverosímiles, cosas disparatadas, es parte de su estilo y es de las cosas que disfruto de leerlo (acompañado al ritmo se hace mas disfrutable esa tensión constante entre lo real y lo ridículo). Por último, Recoba no solo toca temas complejos sociales y políticos, sino que baja línea, o sea, da sus opiniones (y vale acotar que, por más que técnicamente son las opiniones de sus personajes, hay evidencia suficiente para saber que el kernel de ese pensamiento, el factor originario de esa postura filosófica, es suya, es propia, y asi deben de entenderse muchas de las opiniones que expresa). No vengo a decir que esto esté mal ni nada, pero es parte de la experiencia, a mi eso me suma, me gusta saber con honestidad y exactitud la opinión de la gente sobre estos temas, me fascina entender que ven los demás sobre lo que yo veo y como lo critican, y supongo que para alguien de izquierda estas opiniones pueden ser duras pero justas, pero a la vez son bajadas que van a rechinar con alguien que tenga una visión diametralmente diferente, porque no siempre hay una justificación, ya que no siempre amerita. En fin, están avisados si son unos Snowflakes (?)
Me intriga mucho como será recibida por un público ajeno al Uruguay, dado que quedó dentro del mapa de las letras 2023, va a ser distribuida en todo Latinoamérica por Penguin Random House (la representación del mal en la tierra dentro del mundo editorial), y es un libro que parece ser hecho para confundir a un extranjero más que otra cosa (su descripción del pasado de Nuevo París es maravillosa, y totalmente ficticia, cuánto de eso podrá captar un boliviano, o un mejicano? En fin, capaz que hasta es por gusto, y en ese caso me saco el sombrero.)
Entrar en detalles de la historia es difícil, porque por un lado los sucesos son diversos, complejos y no fácilmente interconectados. Y por otro, cuando terminas el libro y entendés de que va en si, spoilearlo rompe parte del encanto. Podríamos decir que es sobre un escritor que está investigando a una escritora poco conocida uruguaya y como de a poco esta investigación va irrumpiendo cada vez más en su vida, transformándose en una obsesión, pero no estaría siendo honesto, porque eso está en el texto, pero no va de eso. Va de las formas en las que entendemos el arte y que es, la relación que tenemos con el arte, va sobre que es ser un artista, sobre como el arte, la cultura y la política, lo social, están intrinsecamente interconectados, son una misma realidad vista de diferentes ángulos, bajo una diferente óptica. Va sobre la globalización, el colonialismo, los horrores del pasado y sus efectos contínuos en el presente, pero también va sobre un pasado glorioso y exótico de un barrio pobre montevideano, va sobre sus secretos, y sobre los secretos que guarda nuestra cultura, sobre un tipo que esta frustrado con lo que significa ser escritor Uruguayo, sobre una comunidad de artistas inmigrantes de París, sobre la historia oculta de los sobrevivientes de la masacre de Salsipuedes, y así puedo seguir.
Es un libro que tiene tantas posibles temáticas como historias, o tonos, estilos, variaciones en el ritmo, virajes de la dirección de la trama, que se siente frenético, impredecible, y este resultado puede funcionar si uno está abierto a la experiencia y se deja llevar, pero es difícil de seguir en los puntos de inflexión cuando uno no se lo esperaba, me pasó cuando pasamos de la historia de Nuevo París a la de Mirtha, durante uno o dos dias seguramente 150 páginas, me pase preguntándome sobre cosas que el libro ya había dejado de lado hace rato, y me costó acomodarme, darme cuenta que acá el objetivo era otro.
Lo que nunca voy a entender, y esto no es culpa del autor supongo, es porque la tapa es taaaaaaan aburrida. Con un libro que logra imágenes tan impactantes, que la tapa sea en blanco y negro con una imagen que no dice nada, me parece casi insultante. Les perdono el título, porque la referencia me pareció brillante (hace referencia a un texto con ese titulo que se publicó en el almanaque de banco de seguros en 1953, parte de ese texto es un epígrafe de la parte final del libro) por más que como título no es muy atractivo que digamos.
El precario escritor protagonista dice en un momento dado que "desde hace por lo menos diez años, nuestra cultura se ha vuelto un juego de competencia entre gestores y proyectos. [...] Nos hemos vuelto expertos en escribir proyectos, en llenar formularios, en escribir objetivos mentirosos, en transformar cualquier cosa en una posible investigación, en decir una y otra vez que el objetivo del proyecto es universalizar, democratizar, visibilizar y un montón de cosas que nunca se cumplen porque, primero de nada, la literatura en Uruguay, tal como está pensada, no es para todos, sino para una mínima franja de clase media alta letrada montevideana, y, segundo, porque en realidad todo lo hacemos por dinero."
Está novela constituye una historia apasionante en la que el autor lleva de la mano al lector en una reconstrucción de su historia subjetiva y el análisis de las estéticas dominantes que naturalizamos. En un recorrido que lo sumerge en los múltiples pliegues de la subjetividad colectiva de sus orígenes, su familia sanguínea, emocional y cultural. Un recorrido en dónde no hay certezas sino vivencias conectadas de a cuenta gotas en un camino donde parientes, narradores no fiables, desmemoriados y no tanto, aportan los datos de a pedazos, de a retazos.
Está reconstrucción genealógica en pos de conectar su vida a la de un hipotético antepasado europeo que le permita emigrar y con ello legitimar su vida por otros lares, se vuelve muy disfrutable y entretenida ya que la forma de narrar es tan nuestra y a la vez, latinoamericana.
Otro elemento interesante es la búsqueda cartográfica que Diego Recoba documenta con mapas de principios del siglo pasado en relación a su barrio, Nuevo París y a los nombres que sus límites y calles adoptaron como construcciones colectivas, simbólicas de la subjetividad de cada época, todo muy enriquecedor en este juego entre ficción y realidad.
Otro tema ineludible es la crítica mordaz a la realidad editorial latinoamericana, a la difícil lucha de los nuevos escritores por hacerse un lugar, por trabajar de lo que sea relacionado al arte de escribir. Y al lector que no elige y es conducido por la cultura empresarial que se impone, elemento que en el libro está brillantemente desarrollado con un análisis feroz. Aplauso.👏
Es así, que vemos también, la investigación sobre la escritora Martha/Mirtha 🤭 Paseggi, tarea en la que se funde la doble voz narradora, y que nos permite acceder a historias de vida de los descendientes de los charrúas en nuestro país y en Europa, dónde el autor toca de forma aguda el genosidio y la subyugación cultural atroz que aconteció, y descubrimos como todo esto se vincula a una comunidad de artistas inmigrantes en París. En suma, una excelente novela, una narración imprescindible para entender la construcción de la identidad cultural latinoamericana.
Después de poner banda sonora neoparisina en "Sobredosis", salir del barrio en "El oso" y demenciarnos con "Locas pasiones" , esta es la novela total de Recoba. De lo mejor que se ha publicado en Montevideo en años. No quiero adelantar nada.. solo dejar escrito que se da el gusto de homenajear a su barrio con un relato estupendo y seguir la pista de autores perdidos (o que están tan cerca que no los vemos) cómo José Parrilla y Mirtha Paseggi. Una joyita neoparisina (y también parisina) que deja claro que Bolaño y Aira pueden ser inspiraciones para componer relatos extraordinarios como los de Reciba.
Tiene algunas frases simplemente espectaculares. Las partes que más disfruté fueron las del ensayo sobre la literatura y Latinoamérica, y a pesar de que las aventuras de Mirtha/Martha por momento se me hicieron cuesta arriba, terminé por agradecer esa vuelta de tuerca del final. Es un libro de un Recoba un poco más correcto al que estamos acostumbrados, pero de igual forma muestra su expertise cuando debe hacerlo.
“No tengo idea que sería “leer mejor”, supongo que tener experiencias con el libro que transciendan la lectura mecánica, conectar, hacer funcionar el cerebro a distintos niveles, explorar la sensibilidad, ponerte a dialogar con tu contexto, con tu pasado, con tu futuro, hablar con los muertos, convivir con los fantasmas, tener ganas de coger, de comer, de bailar, sentirse asfixiado, desintegrarse”
Buenísimo. Enorme final, redondo para una historia que sabe formarse en sus desvíos y su pluralidad de temas e inquietudes. Me gustó bastante más lo que es reflexión/ensayo que el resto, pero Passeggi es un gran personaje.