Valencia, 1994. Vicente Soler es uno más de esos jóvenes que tratan de sobrevivir en el barrio del Carmen, un mar de infinitas callejuelas donde la decadencia se funde con los restos de la tradición valenciana.
Una mala decisión y un inquietante caso de tráfico de drogas, nos llevarán a recorrer las calles de la capital del Turia a través de una apasionante trama inspirada en el ambiente de la última década del siglo XX.
Es un libro interesante, sobre todo para la gente de Valencia o que conozca la ciudad, ya que invierte mucho esfuerzo en mencionar calles y lugares. También hace guiños a expresiones, platos, personajes públicos y costumbres. Hay algún diálogo en valenciano aunque no son textos largos ni difíciles. En cuanto a la trama, al principio se me hizo un poco lenta pero luego va cogiendo ritmo.