Son mujeres las protagonistas de estos cuentos de Guadalupe Loaeza. Mujeres de toda edad y condición. Mujeres que gritan y mujeres que reflexionan. Mujeres que callan y mujeres que buscan. Aunque la condición femenina no es ya un misterio por completo velado por el prejuicio y el interés, es todavía una zona insuficientemente explorad, y los acercamientos que se hagan desde todas las comarcas del que hacer humano, con todos los instrumentos posibles, son bienvenidos. Mas deben serlo cuando a su utilidad agregan sabor y calor, como en la prosa de Guadalupe Loaeza.Varios de los relatos aquí incluidos son monólogos que reconstruyen vivencias y practican la introspección. Otros están construidos sobre la base de diálogos donde la capacidad de Guadalupe Loaeza para captarlos tonos y las inflexiones, las muletillas y los modismos de ciertas mujeres de despliega en toda su amplitud. Fiel reproductora del habla vigente en diversos círculos sociales, Guadalupe Loaeza no es intermediaria mecánica entre ese lenguaje y el interés del lector, sino que a ello se agregan el desparpajo y la inteligencia de la autora, armas con los que se confiere intención maliciosa o ingenua, a las anécdotas con que ha tejido estas narraciones.