UN THRILLER SALVAJEMENTE INQUIETANTE POR UNA DE LAS MEJORES PLUMAS DE LA NOVELA NEGRA ACTUAL
Jonás ya no se llama Jonás. Es un hombre oscuro y enigmático. Y le falta una pierna. Esto último podría ser un detalle sin importancia, pero en realidad la tiene. Al igual que también es relevante esa obsesión que le despierta su nuevo vecino.
El pasado de Jonás es un misterio que él guarda celosamente, algo que preferiría enterrar en las sombras de la memoria. Pero no puede hacerlo.
Jonás es de ese tipo de personas que nunca olvidan, ni tampoco perdonan.
Reseñ «Desde las primeras páginas el lector queda atrapado por una potente voz narradora que lo llevará a una espiral cada vez más oscura. Un absorbente descenso a los infiernos».ROSA RIBAS
«Una historia tensa, turbia e inquietante con un protagonista que permanecerá en los rincones más oscuros de nuestra memoria, allí donde se alojan nuestros miedos y nuestras pesadillas».TONI HILL
«Desde el inicio de esta historia, tienes la certeza de hallarte ante un autor con voz propia. El viaje no te decepciona, sino que te da la razón. Alguien que sabe cómo contar una historia, levantar los personajes del papel, entretener e inquietar».CARLOS ZANÓN
¡Buenas tardes! Por aquí os traigo una de mis últimas lecturas. Una historia de venganza que te leerás de un tirón. Eso nos ha pasado a @mercefran y a mí, que cuando nos hemos querido dar cuenta ya la habíamos terminado. Una historia contada a dos tiempos, donde a través del pasado vamos conociendo a Jonás, nuestro protagonista. Un personaje enigmático, que al principio me estaba flipando y de repente, cuando más iba conociéndolo, más repugnante me parecía. Ahí le doy un 10 al autor, @ma_escritor, es difícil crear un personaje tan odioso. La historia me ha tenido muy intrigado hasta un final que aunque me ha gustado, me ha parecido descafeinado. No ha estado al nivel del resto de la historia. También ha habido un par de detalles que están muy bien desarrollados durante la historia pero que al final no tienen peso en la historia, incluso se quedan sin desvelar. Queda un poco a la imaginación del lector. Quitando estas cosillas, me ha parecido un libro muy recomendable. No es un thriller al uso, también aviso. 📖 ¿Habéis oído hablar del libro? ¿Os llama la atención? Os leo!
Me quedo con dos aspectos del libro. Una, la reflexión que aparece en un diálogo de la página 214: “Tú no eres el protagonista de mi vida… solo eres un secundario para los demás y estaría padre que lo asumieras de una vez por todas”. Este es un pensamiento que deberíamos aplicarnos todos, ya que en algún momento irremisiblemente perdemos muchas energías en influir en la vida de los demás. Dos, el personaje de Jonas, que me parece más repugnante en cada página. Es muy complicado crear un personaje al que llegues a odiar tanto. En mi caso, hasta el punto de querer acabar el libro para perderlo de vista. Es el mérito que le doy a un libro cuyo desenlace adiviné demasiado pronto para mi gusto cuando me sumerjo en un thriller. Deja un desenlace que quizás sea un hilo del que tirar, aunque no lo creo necesario pues la historia no creo que pueda soportar una secuela… aunque, quién sabe.
"Perder el equilibrio" ha sido la primera novela de Miguel Á. González que leo y os confieso que no será la única.
El protagonista, Jonás, es un hombre con una existencia muy desgraciada por sus propias acciones que les lleva a cometer errores y algunos de estos errores son irreparables por lo que van minando su moral hasta el punto de abandonarse en la miseria más absoluta. Cuenta con mucha gente que está dispuesta a ayudarle pero el propio Jonás desoye esas voces que solamente buscan ayudarle. Tendrá que aprender a vivir cuando ha perdido todo. ¿Consigue reponerse de los continuos reveses que le da la vida? La respuesta se encuentra dentro de "Perder el equilibrio".
¿Cómo actuaríamos si estuviéramos atravesando lo mismo que Jonás? ¿Seríamos como Jonás o haríamos lo contrario?
El autor, a la hora de relatar toda la historia de este personaje, juega mucho con el tiempo. Juega con el hoy (la actualidad) y el ayer (puede ser el día previo, la semana anterior, el año pasado,...). Este hecho, en primer lugar, sin tener nada que ver, cuando llega un punto recobra toda la importancia en la trama.
Libro que se lee solo…. Sobre un hombre atormentado que cae en horror tras horror llevado por sus devastadoras decisiones y que le llevan a una venganza igual de devastadora. Totalmente recomendable!
Hace unos días que terminé de leer esta novela y aún aparece Jonás en mis pesadillas. Un tipo muy majete, Jonás.
Esta es una novela sobre la venganza. Esa venganza que se busca, se cuece a fuego lento, una venganza meditada y puesta en escena como si de una obra de teatro se tratara.
Jonás lo ha perdido todo. A su mujer, a su hija e incluso una pierna. Se muda a un pisito, tercera planta sin ascensor, para cambiar de vida y olvidar. O no.
Conoceremos la vida de Jonás. Su pasado y su presente se irán alternando para darnos esas pinceladas necesarias para que el pobre y desdichado Jonás se convierta en un despiadado psicópata. Un ser ruin, sin empatía ninguna y con un único fin en su vida.
He odiado a este tipo. Me ha revuelto las tripas y he sido yo la que ha terminado buscando venganza. De esa sangrienta. Sí, justo esa. Pero también he disfrutado mucho de la lectura, entretenida y adictiva a más no poder.
Me ha gustado cómo el autor ha jugado con los nombres y el argumento. Jonás, el profeta al que se tragó una ballena y sobrevivió. Ismael (podéis llamarme Ismael), el narrador de Moby Dick (otra vez la ballena). Recordemos que al capitán Ahab le faltaba una pierna y le movía la venganza ciega. En fin, Moby Dick, una novela sobre la venganza al igual que ésta.
Es verdad que han quedado un par de aspectos sin aclarar, aunque solo serviría para acallar la curiosidad del lector, su resolución daría igual para la historia, no cambiaría nada.
Si os atrevéis a entrar en la mente de Jonás os recomiendo que lo hagáis. Será una experiencia inolvidable. Yo solo espero no encontrarme jamás con tipos como él. Porque haberlos hailos.
Este ha sido mi libro viajero. Os cuento que Miguel Angel imparte talleres entre ellos de lectura y su manera de explicar, de hablar de la literatura y contando que tocaba conocernos me hacían querer tener uno de sus libros sí o sí.
Un thriller muy turbio que nos cuenta la vida de Jonás que ya no se llama así sino que se llama Ismael, a dos tiempos, pasado y presente.
Un ser de lo más despreciable con la sangre muy fría, pero que de manera inevitable siento admiración. (No os echéis las manos a la cabeza, o sí como queráis). Me encanta leer sobre mentes retorcidas de las que piensas que no pueden llegar a más y boom. Su personaje está tan bien construido que no puedo menos que admirarlo.
Me ha ido acompañando en diferentes momentos y justo cuando iba saliendo por la autovía de Santiago de Compostela mi cara fue un poema, ya que parte de la vida del prota sucede allí. Sin duda, una señal más de mi acierto este verano.
Está escrita de tal manera que es muy fácil de entender, engancha y no puedes despegar los ojos de sus páginas. Muy adictiva.
Es rico en vocabulario, las comparaciones tan simples como imaginar el pelo de una anciana a punto de nieve me ha fascinado.
Os recomiendo entrar en la mente de Jonás para vivir una gran y retorcida experiencia.
Me ha encantado descubrir a este autor. Lo conocí en el evento de Novela Negra de Valencia y me pareció muy interesante escuchar el proceso de escritura de Miguel A. González y la forma en que la novela se fue forjando.
Es un thriller muy bien contenido. Las piezas van encajando en su justa medida. Sin generar demasiada ansiedad en el lector y convirtiendo la historia de Ismael, realmente Jonás, en un puzzle muy interesante.
El lector va descubriendo el porqué de las dos identidades, el motivo por el que ha perdido una pierda, la razón por la que se ha mudado a un piso nada atractivo…
Me ha llamado la atención sobre el estilo del autor su forma de generar asociaciones que se graban en la mente del lector, como aquellas manchas de sudor de debajo de las axilas cuyo color recuerda al de una infusión de camomila… También posee una gran precisión descriptiva y conoce muy bien los materiales de todos los elementos que incluye en sus descripciones.
“Poder descargar su rabia en silencio lo alivió y lo animó a seguir haciéndolo: mordió más fuerte y gritó más profundamente, hasta que oyó un clic, un sonido ligero como el de una piedra pequeña golpeando el cristal de una ventana o el de la cáscara de una nuez al partirse por la mitad” ~ Perder el equilibrio de Miguel Á. González.
Perder el equilibro es una novela para leer en dos tardes. La verdad es que se lee sola y eso que el personaje me ha resultado de lo más despreciable y el final (o los motivos) previsibles. Aun así, mantiene la atención del lector ya que quieres saber cómo va a acabar la historia.
Narrada a dos tiempos, presente y pasado, Perder el equilibrio es la historia de Jonás, que ya no se llama así sino que se llama Ismael. Comenzamos cuando se muda a Madrid de inquilino a un piso encima de un vecino que es su objetivo. No sabemos por qué pero sabemos que Jonás, al que además le falta una pierna, va a por ese vecino y con tal fin planifica una trama de venganza. ¿De qué se venga Jonás? Y, ¿logrará su venganza y cómo? Esas son las dos cuestiones a resolver.
Una historia que también habla de pérdida, pero no se centra en ella. Un libro que, ya os digo, se lee muy bien y se lee solo y que por diferente permanecerá en mi memoria. Eso sí, no quiero conocer a un ser tan despreciable como Jonás. ¡Qué horror! Es curioso como siendo el principal me ha parecido tan despreciable en todo momento.
Una novela negra oscura e inquietante, con una estructura milimétricamente calculada y una prosa de una precisión deslumbrante. Más que la intriga, aquí merece la pena la fuerza de los personajes. Muy recoendable.
Me ha encantado. La intriga va creciendo a medida que pasan las páginas. El protagonista, salvando las distancias, me recuerda al de "Historia de un canalla". Muy recomendable!