El arte del buen combate no es un libro más sobre tentaciones o crecimiento espiritual. Fabio Rosini, con su estilo incisivo y pastoral, nos ofrece una guía profundamente iluminadora que rescata la sabiduría del desierto —particularmente la doctrina de los ocho pensamientos malignos de Evagrio Póntico— y la traduce con maestría a las luchas interiores del creyente de hoy.
Lejos de moralismos simplones, Rosini apunta al corazón: la superficialidad, la autojustificación, la proyección imaginativa, el activismo sin caridad... todos ellos aparecen desenmascarados como trampas que nos alejan de nuestra verdad más profunda y del Dios que habita en ella. Una de las grandes intuiciones del libro es que el demonio no puede actuar sin nuestro consentimiento, pero que juega constantemente con nuestras distracciones, emociones desordenadas y carencias afectivas para sembrar confusión.
A lo largo de sus páginas, se van entrelazando parábolas contemporáneas, intuiciones poéticas (“la inspiración divina es sencilla, agua y jabón”) y críticas certeras a ciertas deformaciones religiosas: comunidades sin padres espirituales, devociones sin caridad, formación clerical que olvida el arte de acompañar corazones. El mensaje final es claro y esperanzador: la libertad interior es posible, pero exige un combate cotidiano, valiente y lúcido.
Un libro profundamente necesario, especialmente para quienes desean una fe madura, arraigada en la verdad, la belleza interior y la misericordia de Cristo -AE