Jon Fosse es dramaturgo, narrador, pero, ante todo, poeta. Es un poeta cuya obsesión es la la luz diáfana del norte de Europa, casi imposible, la luz de la soledad, la que ilumina el mundo en su sencillez, la que es un puente entre lo mortal y lo infinito, entre lo visible y lo invisible. La luz mística emana de cada uno de sus poemas. Fosse pertenece a una de las tradiciones poéticas más complejas y la tradición órfica. Es decir, la de aquellos poetas que, en medio de la destrucción, del nihilismo, del fin de todas las verdades y de la belleza, se han dado a la ardua tarea de reconstruir el sentido sagrado del mundo. No se trata, sin embargo, de una escritura difícil. El sentido sagrado del mundo –como nos lo han enseñado Hölderlin, Trakl o Rilke, con quienes entabla un diálogo a lo largo de estos libros– está latente, oculto, en lo más en un niño, en una barca, en la nieve, en un animal, en un sendero a través del bosque o en la memoria. Y quizá sea ese el punto clave de la poética de la memoria y la presencia de la infancia. La infancia individual y la infancia del mundo. Cuando lo imposible es lo cotidiano; cuando la magia y la maravilla lo recubren todo; cuando cada elemento de la existencia, por minúsculo que sea, es motivo de estupor y de alegría. Pero también cuando el dolor y la melancolía son más graves. Jon Fosse es un poeta sencillo y poderoso, alegre y taciturno, ilimitado y desprovisto de todo. Como los niños.
Jon Olav Fosse was born in Haugesund, Norway and currently lives in Bergen. He debuted in 1983 with the novel Raudt, svart (Red, black). His first play, Og aldri skal vi skiljast, was performed and published in 1994. Jon Fosse has written novels, short stories, poetry, children's books, essays and plays. His works have been translated into more than forty languages. He is widely considered as one of the world's greatest contemporary playwrights. Fosse was made a chevalier of the Ordre national du Mérite of France in 2007. Fosse also has been ranked number 83 on the list of the Top 100 living geniuses by The Daily Telegraph.
He was awarded The Nobel Prize in Literature 2023 "for his innovative plays and prose which give voice to the unsayable".
Since 2011, Fosse has been granted the Grotten, an honorary residence owned by the Norwegian state and located on the premises of the Royal Palace in the city centre of Oslo. The Grotten is given as a permanent residence to a person specifically bestowed this honour by the King of Norway for their contributions to Norwegian arts and culture.
Hay una grieta en los ojos de Fosse, y es por ahí por donde entra la luz, entra la lluvia, el agua, el viento, la tierra, la nieve. Fosse los conjura. Fosse se alimenta de la vida y la entreteje con los sentimientos y las emociones que ésta provoca. Un corazón que es un espejo quebrado. Una hoguera grande en la nieve. Que salte el perro, salte el animal, salte el hombre sobre ella pues solo conjurando y ritualizando como hace Fosse aquí nos atenemos a la grandeza de la poesía. Me ha encantado ––lo he leído del tirón, de hecho–– y no puedo esperar a leer sus demás libros.
«Bajo sauces podados juegan niños cobrizos y brotan hojas, suenan trompetas. Sombrío cementerio Penachos escarlatas entre las penas de los arces Jinetes por los centenales, molinos vacíos
O pastores que cantan en la noche y venados que acuden a la hoguera. Viejas penas en la floresta Bailaores ante una tapia negra Penachos escarlatas, risas, locuras. Trompetas»
«la piedra está seca, y veo la mancha negra virar a violeta. La piedra se calienta y el cerro encorva su frente ebria sobre la playa de arena. El corazón es un turbio oleaje aman y llevo la piedra en el bolsillo de la cazadora vaquera. Nadie me ve»
Poesía minimalista, integra de un plomazo lo cotidiano y lo profundo. Captura sensaciones, hace preguntas. Urga la idea de dios en la naturaleza. Une lo humano al contexto, en este caso nórdico.
La poesía es un lenguaje interno que se transporta al exterior rodeado de las capas que el mundo confiere a su autor, quizá es por ello que a veces cuesta conectar con el género.
Una sensación extraña encontrarme con puntos seguidos y aparte en un libro de Fosse. Los primeros poemas, los más cortos, son imágenes que recuerdan pasajes descritos en sus novelas. De manera más intensa se manifiesta más adelante los temas que aborda en Septología: el otro, la religión y Dios.
Tras leer ‘Blancura’ y ‘Mañana y tarde’, casi prometí no leer más a Fosse. A pesar de que esta última me gustó, su estilo y la forma de escribir me resultan un poco pesadas y redundantes, algo que también me ha pasado con otros/as autores/as, a los que, quizá, no he sabido pillarles el tono.
Pero aún me quedaba por descubrir su poesía. Esta primera parte de su poesía completa es una buena forma de adentrarse en ella. Guste más o menos, Fosse mantiene su esencia tanto en prosa como en verso, y eso es muy complicado (solo lo he visto en Sylvia Plath).
Realmente, existe poca diferencia entre sus poemas y ‘Blancura’. En ambos logra mantener a la perfección su estilo, su temática y su mensaje. Los paisajes fríos, Noruega, la nieve, la soledad, la contraposición entre la luz y la oscuridad (y su paralelismo con la vida y la muerte), y lo visible y lo invisible.
La memoria y la presencia en la vida (y a través de), ya sea en la infancia, la juventud, la madurez y la vejez son claves en la prosa y en la poesía de Fosse. Cómo se mira lo que se ve y cómo se vive lo que pasa. También al revés: lo que no se ve y lo que no pasa. Aquí me ha sorprendido esa faceta cuasi-romántica, esos versos donde el amor es el protagonista, aunque no haya nadie en concreto a quien vayan dirigidas esas palabras. Situaciones cotidianas donde suceden cosas. Donde se contempla desde fuera.
En sus escritos, los personajes principales casi siempre reman en un frío lago o se adentran es oscuros y solitarios bosques. Todos están perdidos, pero continúan a pesar de todo en busca de esa luz y ese calor.
Quizá la vida también sea eso. Curiosa la poesía de Fosse.
(en lo repentino) porque una vez que vemos que no hay otros lugares a los que ir porque una vez que vemos que no hay otros lugares a los que ir llega el momento de marcharse simplemente hay que marcharse, sin marcharse en ese momento podemos marcharnos y entonces, así ha de ser, primero hay que ver lo que no existe y luego hay que ir hacia los lugares que no existen lugares que aun así existen y se parecen al amor porque lo real puede parecerse al amor y cuando vamos hacia lo otro los desplazamientos de lo mismo siempre están en lo otro y se parecen, de repente, a nuestro amor que no existe (pero en ese momento, en lo repentino, existe)
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por fin termino con todos los libros de Fosse que me regalaron entre mis padres y mi hermana las pasadas Navidades (pista: no sabían qué regalarme).
volumen I, qué decir. mediocre, se nota claramente que era joven y su poesía simplemente no había madurado lo suficiente. la simbología es repetitiva y de sentido superficial: perros y ángeles, y colores, y cielo y mar, por TODOS lados. pero, honestamente, lo que más gracia me hace es que lo comparen con Rilke. tendría que leer más para saberlo (creo que hay un volumen II y III), pero no me vas a pillar por ahí Fosse, mi familia ya te ha dado suficiente dinero.
Reconozco que no soy lector de poesía pero quería dar una oportunidad a la poesía de Jon Fose que tanto me ha fascinado en su narrativa. La he visto compleja y difícil de entrar en ella, aunque tiene algún que otro poema que sí me gustó. No creo que lea el segundo tomo pero seguiré leyendo, admirando y disfrutando sus novelas
Poemas casi minimalistas, que transmiten sensaciones como el frío, la visión de la blancura de la nieve, la lluvia fría, y el sonido incesante del mar ya sea en la costa o en la soledad de los fiordos escandinavos
Obsesionada É unha poesía moi sinxela en canto a léxico, incluso ten certo toque infantil o xogo de cores que utiliza repetitivamente, pero non renuncia a transmitir unha mensaxe moi complexa. Quita todas as capas innecesarias e deixa que o esencial fale por si mesmo: o can, o anxo e a pedra.
Bueno, pese a que suele indigestárseme la poesía en prosa, admito que en esta obra pueden encontrarse algunos pasajes de cierta belleza, pero particularmente a mí no me dice gran cosa.
Me parecen interesantes los poemas de lo cotidiano y Fosse lo hace muy bien, aún así hay ocasiones en que los poemas son muy repetitivos, no se si tenga que ver la traducción