Miguel de Unamuno'nun Günlükler'i İspanya'da ilk kez 1966'da yayımlandı. Pascal'ın Düşünceler'ini andıran Günlükler, yazarın 1902'den sonra yayımladığı kitaplarını anlamak için ideal bir kılavuz. Toplumsal düzene, biçimciliğe ve entelektüelliğe başkaldıran genç bir üniversite öğrencisi, okuduğu metinler aracılığıyla Tanrı'ya ulaşmayı deniyor.
Yazarın geçirdiği dinsel krizin izlerini taşıyan sayfalardaki sıradan varoluşla ilgili çarpıcı sözcük oyunları ve aforizmalar, okurları kendi hayatları üstüne düşünmeye çağırıyor. Günlükler, büyük yazar Unamuno'nun hayatın "anlam"ını bulmayı amaçlamış bir genç adam olarak portresini çiziyor.
Miguel de Unamuno y Jugo was born in the medieval centre of Bilbao, Basque Country, the son of Félix de Unamuno and Salomé Jugo. As a young man, he was interested in the Basque language, and competed for a teaching position in the Instituto de Bilbao, against Sabino Arana. The contest was finally won by the Basque scholar Resurrección María de Azcue.
Unamuno worked in all major genres: the essay, the novel, poetry and theatre, and, as a modernist, contributed greatly to dissolving the boundaries between genres. There is some debate as to whether Unamuno was in fact a member of the Generation of '98 (an ex post facto literary group of Spanish intellectuals and philosophers that was the creation of José Martínez Ruiz — a group that includes Antonio Machado, Azorín, Pío Baroja, Ramón del Valle-Inclán, Ramiro de Maeztu and Ángel Ganivet, among others).
In addition to his writing, Unamuno played an important role in the intellectual life of Spain. He served as rector of the University of Salamanca for two periods: from 1900 to 1924 and 1930 to 1936, during a time of great social and political upheaval. Unamuno was removed from his post by the government in 1924, to the protest of other Spanish intellectuals. He lived in exile until 1930, first banned to Fuerteventura (Canary Islands), from where he escaped to France. Unamuno returned after the fall of General Primo de Rivera's dictatorship and took up his rectorship again. It is said in Salamanca that the day he returned to the University, Unamuno began his lecture by saying "As we were saying yesterday, ...", as Fray Luis de León had done in the same place four centuries before, as though he had not been absent at all. After the fall of Rivera's dictatorship, Spain embarked on its second Republic, a short-lived attempt by the people of Spain to take democratic control of their own country. He was a candidate for the small intellectual party Al Servicio de la República.
The burgeoning Republic was eventually squashed when a military coup headed by General Francisco Franco caused the outbreak of the Spanish Civil War. Having begun his literary career as an internationalist, Unamuno gradually became a convinced Spanish nationalist, feeling that Spain's essential qualities would be destroyed if influenced too much by outside forces. Thus for a brief period he actually welcomed Franco's revolt as necessary to rescue Spain from radical influence. However, the harsh tactics employed by the Francoists in the struggle against their republican opponents caused him to oppose both the Republic and Franco.
As a result of his opposition to Franco, Unamuno was effectively removed for a second time from his University post. Also, in 1936 Unamuno had a brief public quarrel with the Nationalist general Millán Astray at the University in which he denounced both Astray and elements of the Francoist movement. He called the battle cry of the rightist Falange movement—"Long live death!"—repellent and suggested Astray wanted to see Spain crippled. One historian notes that his address was a "remarkable act of moral courage" and that he risked being lynched on the spot. Shortly afterwards, he was placed under house arrest, where he remained, broken-hearted, until his death ten weeks later.[1]
Si te interesa profundamente el intento de catolicismo profundo de Unamuno, estos diarios te parecerán más que interesantes. Si no es el caso, te parecerá una retahila de frases puritanas que denotan una gran falta de fe y la búsqueda insaciable, egocéntrica y personal de la misma.
Esperaba otra cosa, no solamente a un Unamuno deprimido que se forzaba a creer para aferrarse a algo que lo salvara de su propia mente. Aunque ya conocía esa faceta suya me hubiera gustado encontrar algo más. Sin embargo, al combinar la lectura con Pensamientos de Blaise Pascal, he podido ver claramente la dualidad entre quien se obliga a creer y el creyente genuino, y me ha resultado especialmente interesante.
"En tí mismo, en tu conciencia verás el misterio de la creación. Si miras con calma tu nacimiento ¿porque no miras también con calma tu desnacimiento? Y si te aterra la muerte ¿por qué no consideras con temor tu des-muerte, tu nacimiento? ¡Cuan poco pensamos en nuestro nacimiento, en nuestro personal original! Yo soy yo y no otro, es decir, yo soy."
nu-i recomandata spiritelor abulice "Sau imbecil, sau credincios, nu vreau ca mintea mea sa-mi fie propria-mi tortura si ca viata sa-mi fie inveninata de certitudinea sfarsitului ei si de obsesia neantului." #my30thbookforthisyear
Diario tan personal como caótico sobre la crisis espiritual de Unamuno: su famoso querer creer, o el creer fervientemente que hay vida después de la muerte. A partir de reflexiones y pensamientos intensos pero también caóticos, don Miguel plasma en papel todas sus angustias y obsesiones, muchas veces a partir del comentario de fragmentos de la Biblia y textos exegéticos variados. Sólo para aquellos que busquen ahondar en estas ideas concretas del autor.
Un pensamiento pío en extremo, aburrido, redundante. Me esperaba otra cosa, pensamientos suyos, apuntes, acotaciones; me encontré un eterno rebullir en torno al cristianismo, algo cansino.
De este autor respeto todo, conozco su desasosiego, pero no comparto su intento de redención.
Mira, este libro es una retahila de ruegos, citas, reflexiones bíblicas, plegarias y rezos a Dios que solo un hombre profundamente religioso y a su vez atribulado por sus dudas podrían producir para intentar autoconvencerse, supongo. Un tostón infumable es otra forma de definirlo.
Ah, pero en el tercer cuaderno (y solo en este, por desgracia), aquí se tuerce y retuerce el asunto, es decir, él mismo. Descenso a los infiernos de la angustia de la incertidumbre, donde la muerte pesa y debe pesar más que la vida, donde el consuelo de Dios que lo sentía y siente vivo en él y la razón que lee en otros no son suficientes para vivir sabiendo que todo se acaba.
"¿Estaré condenado a la perpetua duda?" "Todo esto es para volverme loco."
Un hombre atrapado por un conflicto y atemorizado en la vida por lo que no hay tras ésta. Un hombre desesperado y afligido que se llega a plantear el sucidio por temor a la nada como un ridículo intento de huir hacia adelante.
"Vivía alegre y animoso, sin pensar en la muerte más que como se piensa en una proposición científica y sin que su pensamiento me diera más frío ni calor que el que me da el de que el Sol se apagará un día."
Aquí Unamuno despierta de la vida para vivir en una pesadilla porque no puede ignorar lo inevitable y nada divino le proporciona consuelo, porque no es lo que busca, no es lo que quiere.
"Que Dios nos ha creado, y ¿por qué hemos de darle gracias por habernos creado si hemos de volver á la nada de que nos sacó?"
Creo que se puede aprender más de Unamuno y cosmovisión o filosofía con Del sentimiento trágico de la vida pero igualmente hay valor en este diario que, pese a la diatriba cristiana, me alegro de haber leido.
"La imaginación acude á engañarnos y como nos representamos el mundo continuando existiendo después de nuestra muerte no pensamos que ese mundo que nos representamos sobreviviéndonos no pasa de ser una representación que morirá con nosotros y que asi el mundo, nuestro mundo, acabará al acabar nosotros, y que si no hay otra vida nuestro fin es el fin del mundo. ¡Triste consuelo el que (sic) de que seguirá el mundo y vivirán nuestros hijos y nuestras obras muertos nosotros! ¡Triste consuelo si al morir morimos del todo volviendo á la nada! No consuelo, sino desconsuelo y desesperación."
Siempre hay algo morboso en leer las intimidades de alguien, aquello que no quiso compartir. Es precisamente en ese dato en el que entro en problemática con este libro: ¿hasta qué punto estoy leyendo a don Miguel? Somos lo que mostramos y lo que queremos mostrar; más importante quizás: somos el "cómo" del "qué" que mostramos. No siento leer aquí a Unamuno, no lo encuentro; y más aún, siento estar leyendo a un muerto, cosa que nunca antes había sentido con él.
Se me dijo una vez que, si quería leer a don Miguel y entenderlo, debía leer y releer el Diario Íntimo. Ahora yo os digo: si queréis conocerlo (o más acertadamente: conoceros), leed y releed su poesía y su novela, si acaso no son una misma cosa. Aquí, entre estas letras vacías a las que Unamuno nunca quiso dar forma y enseñar al público, falta el "cómo", el grandioso "cómo" que da forma, que convierte al hombre en literato, que convierte la palabra en verso, ese verso que me enamoró de este autor.
"¡Felices aquellos cuyos días son todos iguales! [...] Han vencido al tiempo [...] ¡Santa sencillez! Una vez perdida no se recobra".
Las preguntas que llenan este diario no son de carácter polémico. Están formuladas explícitamente para que el católico medite en torno a su obediencia. Quien juzgue severamente el catolicismo de Unamuno, ha de preguntarse si puede saber si un hombre es o no católico en función, únicamente, de lo que sus letras dicen de él. Que profundice, a su vez, en la figura de los místicos; y especialmente a aquellos que les llega Dios en su último suspiro: ¿puede conocerse, pues, si se es católico o no? Humildad señores, seamos humildes al ratificar un juicio que nos es ajeno.
La intimidad de un hombre simple, pero que portentosa, y como asusta y revuelve. Si algo he aprendido con todas mis lecturas de Unamuno (y a Unamuno) es que Dios es vital. Y es una pena que algún que otro profesor de filosofía española en la Complutense no sepa ni por donde le sopla el viento. Tendré que releerlo nuevamente, cuando tenga esa sed de espíritu. Es que este diario es una catequesis, bárbaro.
Creo que me afectan en especial sus sentimientos hacia la muerte. Es un libro bello, pero para mi, en el momento en que lo leí, fue más que terrible. A veces sentia que Unamuno había logrado capturar mis pensamientos, por desgracia, esos eran pensamientos de angustia, temor y desesperación.
Însemnări despre un creştin agonic. Există personalităţi care, în virtutea independenţei lor de spirit, nu-şi află şi nu-şi vor afla niciodată locul recunoscut într-un sistem rigid instituţionalizat, indiferent de orientarea acestuia. Sunt personalităţi inclasifâcabile, care sperie gândirea trândavă sau interesată, zdruncină convingerile comode, şi, drept urmare, neputându-se face abstracţie de ele, sunt împinse în rezervaţii culturale sterilizate, devin obiecte de muzeu cu program redus de vizitare. Miguel de Unamuno e unul dintre aceste spirite excepţionale. Jose Ortega y Gasset, mezinul generaţiei de la '98 şi atât de diferit de profesorul de la Salamanca, este altul. Şi mă refer anume la ei deoarece destinul lor, mai ales cel postum, devine de la. Un anumit punct foarte asemă-nător, în pofâda deosebirilor categorice dintre demersul şi concepţiile lor. Rectitudinea morală şi dragostea îndurerată pentru Spania îi leagă mai presus de orice. Iar exempla-ritatea lor vine şi din împrejurarea că amândoi, cu tot decalajul cronologic, au fost, în chip strălucit, reprezentanţi ai acelei explozii de vitalitate intelectuală prin care o Spanie, bolnavă istoric, a încercat să se racordeze la cultura europeană, să iasă din îndelungata izolare în care căzuse timp de peste doua secole după vechiul său apogeu imperial/Dar libertatea de manifestare atât a lui Unamuno, cât şi a lui Ortega, în compa-raţie cu bună parte din intelighenţia euro-peană ce a ţinut, în momente de mare cumpănă, cu un termen trist, „să se angajeze”, le-a adus un regim de izolare, de carantină intelectuală prelungit până în zilele noastre şi care nu dă semne de suspendare. Cei doi se numără printre acei puţini aleşi care, după cum spunea un personaj al lui Mircea Eliade, alt spirit de aceeaşi anvergură, ameninţat şi el de un tratament asemănător, sunt meniţi să pună „întrebările juste”, conservând astfel coerenţa totalităţii unei lumi ce s-ar putea dizolva altminteri în indiferentism şi egali-zare interesată. Şi ei pun, trebuie să pună aceste „întrebări juste”, asemeni unui Parsifal, spre iritarea şi chiar indignarea, adeseori vindicativă, a masei intelectualilor conformişti, deranjaţi din comoditatea opţiu-nilor tranchilizante.
Qui plasmasti me, miserere mei; decía una Santa penitente, que no se atrevía á decir otra cosa á Dios. «Tú que me criaste, ten misericordia de mí» fué el clamor de toda su vida en el desierto. Había una especie de derecho, ó sonaba como un derecho en aquella alma, á pesar desu (sic) timidez y humildad, el haber sido creada para esperar que sería perdonada»
Yo nunca seré capaz de documentar de esta manera mi crisis espiritual, no porque sea menos profunda.
No se si disfrutar es la palabra cuando a cada diez paginas tengo que mirar de cara al horror del abismo existencial. Pero como diario íntimo da a reflexión, destaca importantes puntos de su pensamiento y te prepara para radicalizarte al cristianismo en tu crisis de los 50
Se nn foi un suplicio rematar este libro entón nn foi nada,,, É o intento d lucidez espiritual dun señor q polo medo a morrer quere creer en Deus e en Cristo. Quere entregarse plenamente "á vontade d Deus" e cóstalle e racionaliza tódolos aspectos da relixión, da relixiosidade e do relixiosismo. Parece q ao fin conseguiu crer, mais tendo en conta como era Unamuno igual non lle serviu de nada pois volveu a cambiar d ideas.
estaba tan rallado x la religion k es el mismo dandose puntos y contrapuntos sobre la moral la muerte y como vivir el momento en el que habla sobre el infierno, que lo importante es vivir, ser, aunque sea sufriendo…. amor tantas ganas tienes d estar en este mundo?? a veces hay k saber parar
Pero que religioso es este libro de Unamuno. Esta buscando la fe que perdio. Critica el esotoismo y epicurismo pero para mi no es justo. Accepta que los judios herian y no aceptaban a Jesus.