Las batallas de una generación que formaron el presente. «Esto es y no es una novela, porque la ficción a veces se desliza en sus páginas. Es también una crónica autobiográfica que arranca con un niño de cuatro años vestido con una chamarra amarilla, que pasa por un joven al que le disparan un 10 de junio y que termina en un hombre de setenta años que conversa con López Obrador sobre los posibles futuros de los libros en México. Pero es mucho más que eso, porque además es la crónica de una generación de militantes de izquierda mexicanos; de sus derrotas, sus crisis, sus dudas, sus poemas favoritos, sus amores y divorcios, sus horripilantes enemigos, sus películas predilectas, sus desastres económicos, sus tenacidades, sus muertes, sus traiciones y sus miedos. Es, pues, un libro en el que si no te quieres reconocer en él (por empatía o por casualidad) ni eres uno de los doscientos mencionados por su nombre, apodo o cercana descripción, el autor no te va a pedir cuentas». Paco Ignacio Taibo II
Paco Ignacio Taibo II, birth name Francisco Ignacio Taibo Mahojo, is a popular Mexican writer and novelist. He is the son of the late journalist Paco Ignacio Taibo I.
A Taibo le agradezco que siempre que lo leo me dan ganas de escribir y por eso cada tanto regreso a él. Además, suele tratar temas que me interesan, como el caso de este libro, en el que promete hacer un recorrido político de su generación, específicamente de los militantes de izquierda de 1968 a la fecha. Me llamó la atención porque es una generación que empezó en las calles contra la represión con el PRI en el 68 y acabó en el poder con la 4T, y además porque a Claudia Sheinbaum le fascinó el libro y hasta lo presentó en la Feria del Libro del Zócalo. Pese a que ella es un poco más joven que Taibo se identificó perfectamente con el libro.
También se me hizo interesante la tesis de Taibo: la del 68 es una generación que se cansó de sufrir derrotas por décadas, hasta que les tocó la buena con López Obrador, pero en medio quedaron traidores, desencantados, arribistas, apáticos y los que no se movieron un ápice de sus ideas y convicciones.
Por eso esperaba mucho del libro y no se cumplieron del todo mis expectativas (lo cual es más culpa mía que del texto). El libro funciona más como una serie de pincelazos de Taibo de recuerdos propios, ajenos y algunos ensayos sobre distintas etapas de su vida y de su generación, que como un análisis a fondo, pero igual no deja de ser interesante, y la pluma de Taibo es muy divertida siempre. Con algunas cosas rancias, también hay que decirlo.
La prosa de Taibo genera en automático ponerte en su lugar, sentir lo que sintió y encarnar aquellas vivencias de la infancia, la escuela, y la política (entre otras cosas), y como lo fueron formando para llegar a ser el escritor e intelectual que ahora es. Resulta difícil calificar este libro únicamente en la categoría de "memorias", ya que indaga en varias partes de su mente, llegando a ser breve o pudiendo explayarse en varias paginas. Recomiendo este libro a quien quiera echar un vistazo a los movimientos que acontecieron a la generación del autor, quien escribe esto solo escuchó un eco medianamente lejano, en una parte de México que siempre estuvo al margen de esos estallidos sociales los cuales fueron influidos por la situación de otros países, de otros continentes. Pese a que la idiosincrasia de mi ciudad es ajena a la del interior de la republica mexicana, este libro transporta no solo a ese tiempo, sino a esa identidad mexicana.
Lo más cercano que tendremos a una autobiografía de Taibo, pero aún mejor, una historia sobre su lucha y la de muchos otros que padecen de algo que orgullosamente Taibo señala como terquedad (de la buena).
Tengo un especial sentimentalismo hacia las historias sociales, sobre todo que hablan sobre una unidad humana, por el simple hecho de ser humanos, siempre he creído (desde que me considero medianamente maduro) qué lo que nos hace humanos es nuestra forma de relacionarnos con otros ya sea de forma amistosa o de odio total, eso junto a la forma del pensamiento abstracto es lo que para mi nos diferencian de los animales, (los cuales no odio pero si les tengo cierta indiferencia, a excepción de esa pequeña abeja que se poso en mi cara mientras fumaba marihuna a escondidas en la azotea y del gato que tengo tatuado) este libro es eso, humanismo puro, un grito desesperado por el autor el cual sabe que tiene más de 70 años, un grito que anhela el recuerdo y el pasado inexacto, un grito para decir que la lucha sigue, qué el movimiento del 68 y los anteriores aún pelean, las relaciones humanas son la vida, ama con locura y también odia con locura, transforma esos sentimientos en textos, poemas malos, revive las memorias, no vivas el presente, vive el pasado y en algún punto te alcanzarás. Eso hasta morir, porque solo la muerte y la eternidad son eternas, y si me dejan agregar de forma melosa diría que la lucha ¿lucha de qué? Eso nos debemos preguntar a diario