2'5 Estrellitas, pero le subo a 3 porque me ha gustado el mensaje que deja y no es típico en éstas novelas, y también porque es tan cortito que se lee en una tarde.
Quienes me conocen saben que no me gustan los libros de Megan, simplemente su estilo e historias, no van conmigo, y no es algo personal; no conecto con sus libros. Pero un reto literario me ha hecho volver a ella después de más de diez años que leí su primera novela.
"Soy una mamá" es un relato corto, porque no llega a tener la longitud de una novela, donde nos cuenta la vida "maravillosa" de Estefanía. Estefanía es una mujer de 36 años, felizmente casada con un marido perfecto y tres niños igual de maravillosos. Viven en un chalet pareado en un pueblo de Madrid y cada mañana levanta a sus niños, los lleva al cole, se reúne a desayunar con las demás mamis, después pasea al perro, limpia, y se va a trabajar a una residencia de ancianos a media jornada.
Y toda ésta parrafada la cuenta capítulo a capítulo en la primera mitad de la novelilla.
Pero la vida perfecta que tanto se ha empeñado en fabricar se trastoca cuando descubre que su marido le ha sido infiel (y no es un spoiler, lo dice la sinopsis).
No voy a ser cruel diciendo que la segunda parte, la más dura, tras el descubrimiento de la infidelidad es lo que más me ha gustado; pero así ha sido. La primera mitad es rutinaria, aburrida, y ¿para qué voy a negarlo? La narrativa choni de Megan no me gusta nada. Mientras que la segunda parte ha sido algo más normal y más centrada, en una mujer que intenta romper con el pasado y rehacer su vida de cara a un futuro que puede presentarse desalentador.
El relato ha estado bien, pero no me ha dado la vida, y si continúo leyendo ésta trilogía será porque me conviene para otro reto literario. Además, pese al final que tiene éste libro, se puede palpar que en los siguientes habrá historia romántica.