Una adolescente se adentra en el mundo adulto a través de la extraordinaria historia de amor de sus abuelos. Una novela inolvidable y emocionante, por la autora de Leña menuda (Premio Tusquets 2021).
Una niña deja atrás su infancia el verano en el que descubre la enfermedad y la muerte, pero también el significado de la nostalgia y del deseo. Mientras pasea a su cachorro por las playas de Cádiz, y lo intenta domesticar sin mucho éxito, interroga a su tía Mercedes sobre su vida, desde la educación en un colegio de monjas, el servicio social de la Sección Femenina o la puesta de largo hasta el matrimonio o el cáncer de mama. Porque esa niña tiene un proyecto que aún no ha explicado a nadie: ha conseguido unas cartas de amor, y quiere reconstruir, a su manera, la historia de su familia, al tiempo que el Alzhéimer de su abuela arrasa los mismos recuerdos que ella procura desenterrar. En esos fragmentos del pasado, y con las notas de fondo de una antigua ranchera, la protagonista encontrará una imprevista brújula para su recién estrenada adolescencia.
Si bien no ha sido todo lo que esperaba, me ha gustado. Al leer la sinopsis, mi cabeza se puso a trabajar en cómo sería el libro (esto que llamamos expectativas) y lo leído pues no ha casado con lo esperado.
La narración me ha parecido preciosa, creo que la prosa de Marta Barrio es cuidada, poética, culta, rigurosa… realmente me ha gustado mucho.
Lo que no ha terminado de encajarme ha sido el hecho de que parte del libro sea un diario de una niña que empieza la adolescencia y la narración sea de una persona adulta.
Claros y oscuros, pero lo recomiendo. Creo que es una bonita memoria familiar con un mensaje precioso.
Apunte: creo que es un buen libro para “Club de lectura”, hay mucho donde desgranar.
Inicialmente me ha costado coger el hilo, porque esta es una historia contada al revés, una serie de cartas de su abuelo a su abuela que una niña desentierra para ir desgranandolas de las últimas a las primeras. A la vez vamos conociendo a la familia, a su hermano Miguel, su tía Mercedes y sus padres, y nos cuenta a la vez que la historia de amor epistolar de sus abuelos, su vida cotidiana. Historia muy tierna con documentos gráficos que hacen acordarnos de nuestros abuelos, nuestros padres y nuestra propia infancia
Un viaje nostálgico para quienes crecieron en los 90 (yo ya estaba trabajando cuando la narradora cogía conchas en la playa). A través de cartas antiguas, conocemos la historia de Marisa y Álvaro, abuelos de la protagonista, acompañados por la entrañable tía Mercedes y sus recuerdos. La autora escribe con gran sensibilidad y belleza, aunque algunas partes resultan confusas por los saltos. Me ha dejado buen sabor de boca.
"...Crecer es poder nombrar los sentimientos, ese viento invisible que determina nuestras vidas, que te empuja a su antojo hacia un lado u otro, aunque luego no trasciendan y esas palabras nuevas, recién descubiertas, queden escondidas..."
una historia muy bonita... refleja muy bien el típico "amor de los de antes" (??); el estilo es muy sencillo pero al mismo tiempo muy cuidado. en general es fácil de leer, pero la secuencia contexto-carta-diario se hace un poco pesada a partir de la mitad del libro... aún así lo recomiendo!!
"No volverán tus ojos a mirarme" es un paseo por la infancia de aquellos que hemos crecido en los 90, de lo cortos que se nos hacían los largos veranos, de las aventuras con nuestros primos y hermanos y de nuestros primeros amores. Pero también es la historia de Marisa y de Álvaro, los abuelos de nuestra protagonista, la cual iremos conociendo gracias al descubrimiento de la correspondencia que se intercambiaban de jóvenes. Además, la tía-abuela Mercedes nos acompaña en la novela, introduciendo historias interesantes sobre su juventud y la del abuelo Álvaro.
La forma de escribir de la autora es una auténtica maravilla, en serio, escribe demasiado bonito. Ha sido un gusto leer una novela tan cotidiana pero escrita con tanta delicadeza ♥️.
Aunque resulta entrañable descubrir esta historia de amor que se fragua en la distancia, he de reconocer que las partes del libro que más me han gustado han sido aquellas en las que habla de su propia infancia. Sin embargo, no sé que ha pasado que, en algunas partes, me he sentido "perdida". A veces, se intercambian las historias de Mercedes y de nuestra protagonista de tal forma que me costaba coger el hilo de lo que se estaba contando y me llevaba varias frases entender quién estaba hablando. Además, la forma tan adulta en la que narra la niña me ha resultado un poco inverosímil (entiendo que se hace así con el fin de que la historia quede bien narrativamente y correctamente explicada, pero no termina de encajar).
Salvando estos puntos, ha sido una novela agradable de leer.
Me lo leí a toda prisa porque me apunté a un club de lectura del libro con cinco días de antelación sin saber que tenía casi 400 páginas, así que bueno creo que de haberlo leído más reposadamente me hubiese gustado más… creo que es un libro que se presta a leerlo tranquilamente… cada día una carta… que jo chicas qué bonito el género epistolar aunque sean las cartas de un ingeniero de caminos en la posguerra y no de una xica romanticona de 30 años en el 2020 Me parece además muy valiosa (y valiente!) la investigación de la autora sobre la historia de su propia familia, así como ese juego de protagonista-ausente que es la abuela ❤️🩹
en fin, que mandéis una carta a vuestros amores que les va a hacer ilusión
Me ha gustado, con peros. La prosa de Marta Barrio me atrapa, tan poética y delicada. Sin embargo, se me hace extraño que una adolescente escriba de manera tan singular. En ocasiones, reconozco su voz. Pero en general la voz me parece adulta. Historia tierna, sobre todo para alguien, como es mi caso, para quien sus abuelos han sido tan importantes. Reina me ha parecido el mejor personaje. Hila muy bien la historia.
entré en una librería con necesidad de un buen libro y solamente el título me atrapó, «no volverán tus ojos a mirarme», y cuando leí que era sobre la reconstrucción de una historia de amor de dos abuelos a través de unas cartas que encontró su nieta… me ganó. la manera en que se va construyendo la historia al revés, la intensidad de los inicios de la relación y la fuerza del amor de después… pf qué llorera pero qué necesaria ❤️🩹
Ha sido bonito, aunque no lo que me esperaba. La prosa es preciosa, muy cuidada; tal vez demasiado para una adolescente de 13 años y eso no termina de encajarme tampoco demasiado. El formato epistolar es uno de mis favoritos, pero aquí me ha faltado algo, tal vez el punto de vista de ella. Pese a todo me ha gustado, en especial los retazos de la posguerra y las líneas tan bonitas que Álvaro le dedica a Isa.
"Me pregunto cómo elegimos a quienes queremos, si será todo cuestión de suerte, de encuentros azarosos..."
Una historia que te transporta a Cádiz (Rota) desprende ése olor a salitre y tierra mojada que se impregna en la piel mientras paseas por sus maravillosas playas en un día soleado.
Unas cartas escondidas que desvelan el amor verdadero que se procesaron los abuelos de la narradora allá por los años 50 que muestran los roles de la época, un caleidoscopio de sentimientos tales como la inocencia, los temores y planes de futuro de ése primer amor que perdurará toda una vida.
En la actualidad, la nieta a punto de entrar en la adolescencia se sumergirá en ésos recuerdos del pasado para reconstruir la historia familiar. Una historia de identidad aquella que nos moldea y nos hace ser quienes somos. La de Isabel con su vestido amarillo y zapatos de charol que almacenaba los besos que le enviaba su amor mediante cartas junto a promesas, ella que desconfiaba del matrimonio mientras que él se esforzaba en gustarle y sacarle una sonrisa.
Narrada con gran naturalidad y dulzura junto a fotografías antiguas tan evocadoras que embellecen la historia y de ésta manera @marta__barrio consigue plasmar la historia de amor de sus abuelos.
Imposible llegar a cogerle gusto con TANTA RED FLAG, no sé quién es más machista, si el señor o la señora. Luego la historia del "presente" tampoco tiene mucho que aportar, la verdad.
"Para crecer hay que atravesar la soledad, y el dolor, y el miedo, toca desprenderse de lo que nos ata a la infancia, de lo que más queremos."
Me estreno con la autora y tengo que decir que el libro me ha encantado.
Nos encontramos ante una historia dulce, bonita y real, de las que van contando cosas poco a poco.
De la mano de nuestra protagonista nos sumergimos en la historia de amor de sus abuelos a través de las cartas de ellos que encontró en la casa, una historia de las de antes, donde ves la diferencia de la época, donde el abuelo en cada carta cortejaba a su amada, esa que no era muy proclive al matrimonio y que desconfiaba, pero que después se ve claramente como le quería.
La nieta que está a punto de entrar en la adolescencia, nos va narrando cada carta junto a fotografía antiguas, quiere recuperar esos recuerdos que su abuela está perdiendo por completo, y a su vez nos va contando sobre ella y sus sentimientos, sobre el amor, sobre la importancia de su mascota, sobre el querer a su hermano.
Entre Cádiz y Madrid, entre los paseos por la playa y los paseos por el barrio, nos va tejiendo su historia familiar y el amor de sus abuelos, todo esto contado con dulzura y cariño.