50 películas con las que hacerse mayor es un libro que me hizo ver el cine desde una perspectiva más profunda. No solo habla de películas, sino de las emociones, experiencias y aprendizajes que acompañan el proceso de crecer. Cada capítulo invita a reflexionar sobre temas como la identidad, el amor, la pérdida, las decisiones y el paso del tiempo, conectando las historias de la pantalla con situaciones reales de la vida.
Lo que más me gustó del libro es su tono cercano, ya que no se siente como un análisis complicado, sino como una conversación que te hace pensar y recordar momentos personales. A través de estas películas, el autor demuestra cómo el cine puede ayudarnos a entendernos mejor y a enfrentar distintas etapas de la vida. Es una lectura recomendada para quienes disfrutan del cine y buscan una forma diferente y reflexiva de aprender a madurar.