Una decisión trascendental que marcará para siempre el destino de la familia Ondarra. Corre el año 1923, cuando Antonio, con apenas diez años, pisa por primera vez la finca La Casona, y se encuentra cara a cara con doña Encarna, la que será su patrona a partir de ese momento. El señorito Luis, el díscolo hijo de la patrona, se convertirá en su mayor enemigo, y por su culpa, tendrá que hacer frente a situaciones sumamente desagradables. Una desaparición, una guerra civil, o una demanda de paternidad, son algunos de los sucesos que marcarán el devenir de la familia Ondarra. Amor, odio, intrigas, secretos y pasiones ocultas serán la base de esta apasionante historia familiar, y llevarán a la Patrona a tomar una decisión trascendental, que marcará para siempre el destino de todos ellos.
La Patrona es una de esas historias que me dejó con un buen sabor de boca. La manera como describe los lugares me hizo sentir que estaba ahi con ellos. Me encantaron los protagonistas, todos ellos muy naturales, muy humanos, mi favorito fue Juan, la mano derecha de Doña Encarna. La Patrona es una historia que te engancha desde el principio y su desenlace es inesperado. ¡Todos deben conocer a la Patrona!
"La Patrona", el mismo título ya resulta evocador, y como poco te invita a tomar el libro entre las manos. No lo soltarás hasta el final.
Sonia Peleguer Coy nos trae una de esas historias en las que no falta absolutamente nada. Tampoco la pasión y el alma que vierte la escritora en sus páginas, porque si algo tiene esta obra es la huella indeleble de estar contada con y desde el corazón.
La Patrona va a descubrirnos una historia que cae de manera vertical y absoluta sobre la vida de sus personajes, ninguno de los cuales va a tener un mero papel de estar ahí por estar. No vamos a encontrar en sus páginas un solo pasaje que no sea relevante en algún momento de la trama y esto mismo puede extrapolarse a los personajes, entre los cuales, como sucede en toda historia, encontraremos a sus protagonistas. Dicho lo anterior, en las páginas de esta novela, vamos a saborear lo amargo, lo dulce, lo agrio y lo salado por igual. En apenas 370 páginas hay tal sucesión de acontecimientos, y tan virtuosamente contados, que no resulta sencillo reseñarlos y desde luego no haré justicia a la obra de Peleguer, aunque lo voy a intentar con la misma pasión que destilan sus páginas.
En la década de 1920, en La Casona —finca de trabajo ubicada en algún punto del centro peninsular— vive La Patrona: Encarna de Castro, mujer firme en lo profesional con personalidad suficiente para regentar una finca con numerosos trabajadores y apoyada en su mayordomo, Juan, y su capataz Antonio; este junto a Encarna, los dos principales protagonistas de la novela. Antonio llega a este lugar con apenas 10 años y toda su vida va a girar en torno a sus labores, la figura paterna de Juan, el cariño de Encarna y más tarde el amor de la mano de Teresa, trabajadora de la finca que conoce a Antonio desde que llegó cuando ambos eran niños.
Según va transcurriendo la novela van desvelándose pistas de la identidad de los personajes. En paralelo surgen tramas de intereses, envidias, amores no correspondidos que van a llevar a Antonio a sufrir una serie de daños que lo hieren profundamente. Antonio, un hombre bueno y noble que acabará luchando lo indecible por su vida, por no albergar odio en su interior y por Teresa, la cual obligada por las circustancias, por los actos del hijo despiadado y cruel de Encarna y en un errado intento de proteger a Antonio, comete el error más grande de su vida.
Un punto crucial en el desarrollo de la historia va a hacer que parte de los personajes se trasladen a otra de las propiedades de la familia Ondarra (Luis Ondarra es el marido de Encarna cuyo trabajo y vida social lo llevan siempre lejos de su esposa) en el levante peninsular y tras un periodo de adaptación los protagonistas y el resto de personajes empiezan a tomar las riendas de sus vidas, florecen y nos van descubriendo secretos en un ejercicio providencial por parte de la autora quien a base de confidencias nos hará ir encajando piezas de este adictivo entramado.
Sonia Peleguer Coy nos sumerge en un mundo donde los sentimientos más humanos están a flor de piel, donde la unión más fuerte puede quebrarse como una fina lámina de porcelana golpeada por la mano de la duda, la envidia y el interés. Las raíces de las emociones de los protagonistas y quienes giran a su alrededor se hunden dentro de ti sin remedio, llegando a reír y llorar con los personajes, a sentir su desesperación, su esperanza, su odio, su alegría y su paciencia.
De una manera casi imperceptible, te conviertes en un elemento más, que necesita imperiosamente la revelación final que llegará de la mano de Rosa, la bisnieta de Encarna de Castro y que finalmente conseguirá poner cada cosa en su lugar, encajando un final que cubre las necesidades de cada uno de los implicados en un ejercicio magistral de cierre y que deja una satisfacción difícil de reseñar.
Esta novela tiene de todo para disfrutarla, desde la primera hasta la última página. Es tan cercana que hace estremecerte en no pocas ocasiones, no solo con la historia y la vida de sus principales protagonistas, también con las vidas de los demás, perfectamente ensambladas en la historia de Encarna y Antonio.
Es de agradecer que esta obra haya visto la luz en forma de libro y que podamos disfrutarla en un buen sofá y lejos de todo. Te llenará el corazón. Imprescindible.
Esta novela os va a tocar el corazón. Porque está llena de secretos y mentiras, porque hay mujeres fuertes y los personajes son muy humanos, porque te deja los sentimientos a flor de piel. Hay momentos duros, desgarradores, pero también otros donde encuentras paz. Con datos de la historia de nuestro país. Me encanta la pluma de Sonia, escribe con el alma y con mucha sensibilidad. De lectura fácil pero que ahonda en nuestro corazón. Es un homenaje a sus abuelos. Nos cuenta la vida de la Patrona, una mujer fuerte y capaz de tirar adelante con su vida, sola. Amor, odio, poder… Intriga, giros… Un gran apellido. Una gran fortuna. Una gran herencia… Que nos harán ver lo mejor y lo peor de cada uno. Narrada en tercera persona, en presente y en pasado. Una buena ambientación donde somos transportados junto a los personajes. Los capítulos son largos. Una novela que te engancha hasta el final. “Corre el año 1923, cuando Antonio, con apenas diez años, pisa por primera vez la finca La Casona, y se encuentra cara a cara con doña Encarna, la que será su patrona a partir de ese momento. El señorito Luis se convertirá en su mayor enemigo, y por su culpa, tendrá que hacer frente a situaciones sumamente desagradables. Amor, odio, intrigas, secretos y pasiones ocultas serán la base de esta apasionante historia familiar, y llevarán a la Patrona a tomar una decisión trascendental, que marcará para siempre el destino de todos ellos.”
En los albores del siglo XX, en una imponente finca que parece ser el escenario perfecto de una vida idílica, se despliega la fascinante historia de una mujer atrapada en una red de secretos y tormentos emocionales. La patrona, a pesar de aparentar tenerlo todo, vive una vida plagada de sombras. La compleja relación con su marido, las tensiones familiares, y sobre todo, la incontrolable obsesión de su hijo, la llevan a enfrentarse a las pesadillas más oscuras. En medio de este caos, una relación furtiva y una pasión desenfrenada desafían las normas de la época, luchando contra viento y marea.
Esta novela me mantuvo en vilo hasta el último momento, gracias a la pluma exquisitamente dulce de la autora, que transforma cada página en una obra de arte literaria. No recuerdo la última vez que sentí tantas ganas de leer y a la vez de no querer soltar el libro. Es una auténtica joya que anhelo volver a disfrutar. Gracias por tu bella obra. Deseando leer su próximo libro.
Enamorada de la Patrona. Está historia tiene de todo, exhibe todos los sentimientos que existen. Es un viaje de descubrimiento, amas a sus personajes, a la tierra, y yo que, echo de menos mi tierra, simplemente gracias por traerme un poquito o un muchito de mi tierra. Para leerla una y otra vez. Es sensible, ambiciosa, nostálgica, sentimental, sorprendente. Los acontecimientos se van sucediendo,engancha y por mil cabalas que hagas, no adivinarás nada hasta el punto y final. Recomendable no, imprescindible. La Patrona es una obra con mayúsculas. Patrona gracias por tanto, por dejar un mensaje y un aprendizaje para siempre.
La ópera prima de Sonia Peleguer tiene todos los ingredientes para enganchar: una trama bien hilada, ritmo ágil (imposible aburrirse), giros inesperados... A mí logró mantenerme en vilo en todo momento, desgranando grandes misterios en pequeñas dosis...
Lo primero de todo agradecer a su autora, Sonia, no solo aceptar la colaboración y el envío del ejemplar si no , el trato tan cercano que ha tenido conmigo, siguiendo de primera mano el progreso de mi lectura y ayudándome cuando he tenido dudas, poniendo todo el cariño en ello. Gracias de corazón.
Nos encontramos con la historia de toda una generación de la familia Ondarra girando en torno a La Casona, la finca familiar situada en La Mancha y que se convierte en el gran epicentro de esta historia. En ella he vivido una mezcla de emociones como muy pocas veces me ocurre por lo que puedo decir que ha cumplido con creces su objetivo. Y es que cuando un libro te hace sentir y emocionarte tan intensamente merece un sitio especial en tu estantería.
Quiero destacar a unos personajes muy intensos, con los que es muy fácil encariñarse y que serán difíciles de olvidar. Ellos hacen que esta trama esté repleta de pasión, secretos, engaños y amores frustrados, un coctel perfecto para hacer una historia así de emotiva.
Si hay algún pero y ha sido por lo que no le he dado las 5⭐️, es porque la primera parte del libro es sumamente intensa en cuanto a emociones se refiere y es la que me ha hecho sentir todo. Pero esos sentimientos no los he tenido con la parte final en la cual el desarrollo que sigue me ha calado menos, aunque eso no signifique que no me haya gustado.
Solo puedo recomendar este libro si quieres entretenerte y emocionarte a parte iguales.