Un topo, cansado de la limpieza de primavera sale sorpresivamente a pasear y a conocer el mundo exterior donde conoce a una Rata de Agua. Traba amistad y se queda a vivir con él. Conoce a diversos personajes que habitan en los alrededores: (el Sapo, el Tejón, la Nutria) y se enfrascan en diversas aventuras.
La novela es una representación de las clases sociales inglesas, pues el Sapo, un personaje crucial, parece ser un miembro de la clase alta, la Rata y el Tejón representan la clase media, y el Topo, debido a su propia naturaleza, representa a la clase baja.
El libro está escrito con un lenguaje llano y accesible, con toques de poesía y sentido del humor. Se destacan valores como la amistad, la lealtad, las satisfacciones de llevar una vida ocupada y laboriosa, los sencillos placeres de la comida y la bebida con amigos. Sin resultar moralizante, da algunas lecciones sobre los comportamientos irreflexivos y la vanidad, encarnada en el personaje del Sapo.
Las ilustraciones realizadas por E. H. Shepard para la edición de 1931 —en la que este libro esta basada— son consideradas las definitivas
Kenneth Grahame was a British writer. He is best remembered for the classic of children's literature The Wind in the Willows (1908). Scottish by birth, he spent most of his childhood with his grandmother in England, following the death of his mother and his father's inability to look after the children. After attending St Edward's School in Oxford, his ambition to attend university was thwarted and he joined the Bank of England, where he had a successful career. Before writing The Wind in the Willows, he published three other books: Pagan Papers (1893), The Golden Age (1895), and Dream Days (1898).
15 cartas que el autor escribió a su hijo enfermo que luego se publicaron como un libro. Hablan de la amistad, del amor a la naturaleza y la vida sencilla, aunque tampoco carecen de algo de moralina.
Me ha gustado relativamente. En el prólogo dicen que hay libros infantiles que van más allá del género y son también disfrutables para adultos, algo en lo que estoy muy de acuerdo aunque para mí este no haya sido el ejemplo perfecto.
Aunque el estilo de Kenneth Grahame va desde lo poético a lo simplemente florido (a veces algo exagerado teniendo en cuenta que su hijo tenía 4 años), me ha gustado más o menos, los personajes son entrañables, pero las historias me han parecido algo aburridas y faltas de imaginación.
Es un clásico al que le pesan mucho los años y toda la literatura infantil que se ha escrito después.
Es interesante y es algo que disfrute mucho es increíble la variedad de los personajes que hay presentes en la obra. Mi parta favorita es cuando aparecen los ratones de campo y cantan donde el topo los hace entrar en su casa. (La rata de agua es el mejor personaje)
This entire review has been hidden because of spoilers.
Hermosa historia sobre la amistad, el sentido de pertenencia, y el hogar ✨ Es de fácil lectura, escrita con un lenguaje sencillo, personajes queribles, con un toque de comedia, y bonitas enseñanzas. Me hubiese gustado leerla en mí infancia 💖 5 ⭐
El viento en los sauces (The Wind in the Willows, 1908) es una de las grandes novelas infantiles de todos los tiempos. Entiéndase aquí lo infantil en su mejor sentido, el de la ternura a ultranza, la imaginación desbordante, el placer del descubrimiento, la amistad desinteresada. Pero algo más tienen las aventuras del topo, la rata de agua, el sapo y el tejón, que te puedes pasar la mayor parte del libro disfrutando a muchos más niveles.
El escocés Kenneth Grahame lo publicó en la época mágica en la que nacieron muchos de los arquetipos de lo fantástico en la cultura popular actual, y por eso es una lectura estupenda para cualquier edad, porque es un libro lleno de recovecos e ideas, casi como lanzadas al viento, que explican mucho de lo que vendría después. No es la clase de cuento aséptico, como recetado por un pediatra, que suele administrarse a los niños de hoy.
Aunque las andanzas del sapo tienen un fin más que nada cómico, y los demás animalillos pasan la mayor parte del tiempo disfrutando de sencillos placeres británicos a mesa puesta, hay un nosequé en varios de los capítulos (sobre todo en El flautista en el umbral del alba) que te deja sin aliento de puro preciosismo bucólico. El gusto que tiene Grahame para describir la naturaleza misma y sus procesos como si fuesen un fenómeno mágico es arrebatador. Nunca he leído nada así.
Un libro de culto, una lectura que debería ser obligatoria para cualquier niño y adulto.
«Pero era bueno saber que tenía un lugar que era todo suyo, estas cosas que se ponían contentas de verlo de nuevo y que sabía que siempre le darían la misma bienvenida.»
Está lindo, es un libro para niños. Me costó un poco leerlo porque es bastante sencillo, con una historia fácil y fluida. Con una enseñanza como lo son los viejos textos para pequeños ingleses.
«Vuelven los recuerdos, uno a uno, como palomas mensajeras. revolotean en nuestros sueños por la noche. Velan con nosotros en nuestras vueltas y giros durante el día. Anhelamos saber de unos y otros, comparar notas y asegurarnos de que todo es totalmente cierto, mientras uno a uno los perfumes y sonidos y nombres de lugares largo tiempo olvidados vuelven a nosotros despacio y nos llaman.»