Las ladronas, primera novela de Mavi Massaro, es la historia de dos pares de hermanas que se cruzan circunstancialmente por un delito. La trama no se despliega sobre el cuerpo hallado sino sobre los otros cuerpos que gravitan en torno a él y la narración se construye, entonces, como un policial desmontado en la historia de cada personaje. Un edificio de departamentos se transforma en la escena de un crimen y de otros delitos menores. Así en la trama como en las historias de los protagonistas, ese hecho principal condensa y esconde el verdadero límite que cada uno puede sobrepasar. La traba de la cita inicial de Busqued cede frente a la red de complicidades y reacciones: una muerte revela el límite que los personajes son capaces de cruzar. Hay destellos de ternura en la relación filial de estas mujeres que se opacan o desaparecen en unas y otras. Las cuatro están hermanadas por la soledad, el destino y la marginación a las que condena una sociedad para la cual las viejas son seres descartables. Y nada ni nadie las puede salvar de esa tragedia. El enigma, en este policial, entonces, no es la muerte: es la vida misma. Las ladronas nos roban, al final, la piedad y la conciencia de lo que podemos ser.
3.75 Las ladronas es una lectura muy entretenida y argentina. Con una gran pluma para los diálogos, Massaro retrata sin tapujos -casi a lo Aurora Venturini- a personajes adultos/adultos mayores que no solemos encontrarnos en la literatura. Disfrute mucho de la dinámica entre hermanas y de la comedia imbrincada en el misterio -con tintes de La horda primitiva de Julia Coria-; aspectos que brillan en las dos primeras partes de la historia. Recomiendo para quienes tengan ganas de reirse un rato con personajes absolutamente desfatachados y deshonestos, para quienes se entretengan con historias de crimen y pequeñas corrupciones pero también para quienes no le tengan miedo al contenido sexual.
Por alguna razón imaginé que era un libro mucho más inocente. Hay momentos donde las imagenes grotescas y el asqueo es total pero así y todo la novela te lleva a no querer soltarla. Es sumamente dinamica y entretenida. No logras simpatizar con ningun personaje, quizás solo con Sarita, la más cuerda en esta historia.
Un libro que compré por recomendación del librero y que me termino encantando al punto de recomendarselo a toda persona que me cruzara. Al principio fue un poco lento, mientras presentaba a los personajes, pero a medida que iba avanzando la historia no podía despegar los ojos. Definitivamente un descubrimiento que vale la pena leer