¿Por que nos gusta tanto ponernos como las grecas? Esta es la pregunta que Bob Pop se lanza a contestar en este originalísimo ensayo.
"Escribe como habla, habla como piensa y piensa muy bien". Andreu Buenafuente
"Siempre tengo sed. Cuando bebo agua no pasa nada solo me hago pis. Cuando bebo alcohol pasan cosas. Cuanto más bebo más cosas pasan. Beber hasta caer en compañía, es una atracción, como subirte con amigas en una montaña rusa. El único momento de la semana en que me puedo dejar llevar. Caer. Caer en compañía a un abismo divertido. Bebemos hasta caer porque confiamos en tener alguien que nos sostenga o porque sabemos que no hay nadie para sostenernos. Es un juego. Peligroso".
Roberto Enríquez, más conocido como Bob Pop, es un crítico de televisión, experto en moda, columnista, escritor, bloguero y destacado por su colaboración televisiva en el programa Late Motiv. En marzo de 2019 desveló que padecía esclerosis múltiple.
Me gusta mucho Bob Pop como personaje (como persona no lo conozco), pero nunca había leído nada suyo. Tenía muchas ganas de leer este libro al ver que salía a la venta (el tema de alcoholismo me interesa especialmente).
Bueno, qué puedo decir. No sé si pretende ser un micro ensayo (las notas a pie de página no hacen de un libro ensayo), pero de todas formas me pareció un libro sin ton ni son, con unas reflexiones bastante ligeras y cientos de citas de otras autoras y autores repartidos al azar. Sin más. Pero es entretenido, más que nada porque Bob Pop es inteligente y tiene el sentido de humor de una persona inteligente.
En resumen: diría que es un tipo de libro que se escribe entre un libro y otro para seguir publicando, y porque el que lo escribe es querido por todos (y venderá mucho).
Ojalá haber leído este libro a los 15 años. Probablemente no lo habría comprendido en toda su magnitud, pero beber alcohol debería tener un manual de instrucciones, un prospecto, y este libro se le aproxima mucho.
Un ensayo curioso, íntimo, personal y podría decir que más que optimista, conformista. Repleto de citas que le dan un enfoque cargado de diferentespuntos de vista, Bob Pop ejecuta, como siempre, de forma magistral un monólogo acerta de su necesidad pasada y presente de beber.
Analiza los porqués de ese hábito que lo ha acompañado en su vida y junto con sus experiencias y las de algunos de sus amigos, expone de una forma tan adictiva y enriquecedora, el por qué nos emborrachamos.
Sus necesidades son expuestas abiertamente y a su forma, como es el, con ese desparpajo que le hace único. Gracias.
Me encantan los libros que reflexionan por mi y que te hacen recapacitar con ciertas actitudes que tienes. Me ha gustado como deconstruye la relación que tenemos como sociedad con el alcohol y como asumimos como “normales” ciertas conductas.
"J.Q. y yo fuimos un constante emborracharse mientras tanto: mientras nos llegaba un trabajo que nos mereciera, un amor que fuese bueno, una ciudad nueva donde no nos recordasen los fracasos. (...) Bebíamos para que la espera se nos hiciera menos aburrida. Para que nos pasaran cosas, para que salir de noche fuera una obra de arte".
Sobre nuestra relación con el alcohol. Sin juicios ni excusas.
Una reflexión brillante que en algunas páginas te dibuja una sonrisa cómplice y en otras te pellizca, un poquito, conciencia y entrañas. Leer a Bob Pop es una delicia.
Me ha pasado como cuando leí Coto privado de infancia: que no he vivido una quinta parte de las experiencias que aquí se evocan. A pesar de eso, me llamaba mucho la atención el enfoque que Bob Pop había escogido para hablar del consumo de alcohol: el por qué, o más bien los "por qués", entrelazando fragmentos de su experiencia y de la de sus círculos con citas literarias y periodísticas sobre distintas relaciones con el alcohol.
Se ha materializado muy bien en mi cabeza esa idea de que nos emborrachamos para anclarnos al presente inmediato y eludimos el futuro cercano que nos acecha constantemente, a la vez que tratamos de difuminar las circunstancias más amargas y "desaborías" que han condicionado nuestro pasado. Y los diecisiete motivos para beberse diecisiete dry martinis.
Gracias también a Bob por permitirnos asomarnos a su presente relación con el alcohol, condicionada por su discapacidad y por tener en cuenta los cuidados diarios que le proporciona su pareja.
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Aprecio que se siga cuestionando el consumo de alcohol, pero lo de este ensayo no pasa de un compendio de citas y lugares comunes aderezado con anécdotas personales. Parece como si el autor pensara «hey, yo también tengo cosillas que contar sobre el tema», pero ni profundiza, ni aporta perspectivas nuevas, ni abre la puerta a nuevas preguntas. Me he quedado como si hubiera leído un artículo bastante flojo, bastante perezoso.
PD: Para entender de una forma muy sensible el debate sobre el alcohol y los efectos que provoca en nuestro entorno, mi recomendación, por puro proselitismo, es 'Material de construcción', de Eder Rodríguez.
Ensayo cortito sobre el alcohol. Bob Pop tira de su experiencia, la de sus amigos y las referencias de literatura, cine y música, para pensar en qué se mueve por detrás de todo esto. Es inevitable acabar pensando en por qué una también bebe, o qué se está permitiendo sentir cuando lo hace.
Yo bebo para que pasen cosas. Bebo para desinhibirme, para no tener tanto freno. Bebo para permitirme ser, para dejarme llevar. Bebo para vivir el presente y olvidarme de que hay un mañana.
Vuelvo a Bob Pop, después de haber leído Mansos hace un par de años, después, a su vez, de haber visto su serie Maricón Perdido, que resultó mucho más trágica de lo que, por su título, me había imaginado.
Vuelvo a Bob Pop, decía, me leo este ensayo en un día y me despierto la mañana siguiente con la noticia de que la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea, en una pirueta con triple salto mortal hacia atrás, ha denegado el registro del título de la serie por su capacidad de ofensa a los consumidores, supongo (eso no lo dicen) que justamente a aquellos que no sean “maricones perdidos”.
Vuelvo también, después de la historia de superación del alcoholismo y la adicción a la cocaína de Javier Giner, a las cosas del beber, un beber que aquí es siempre en compañía, desde otra perspectiva absolutamente distinta: un ensayo brevísimo que, a través de la propia experiencia del autor, de conversaciones con amigos y parejas y de canciones, poemas y otros fragmentos literarios, clásicos y no tanto, ahonda (poquito, que mucho tampoco daba tiempo) en los motivos por los que buscamos esa intoxicación que puede ayudar a pertenecer, a anclarnos al presente, a llenar el vacío.
Un beber que, a lo largo de los años, por la enfermedad, la dependencia y supongo que también por el simple paso del tiempo se va dejando atrás, aparentemente sin culpa ni añoranza. Un relato exento de juicios, que simplemente refleja lo que fue.
Acabar este ensayo te da sed. Sed de respuestas a tantas preguntas que junto a la mano de @bobpop me hago. Sed de alcohol y sed de llantos, sed de fuego y sed de cuidados.
Leer algunas de las frases es como encender la mecha que dinamita mi sobriedad, como salir de casa y sumarme al soplido del lobo para echar a bajo mi casa.
Mas acaba la última palabra y no sé vertió una sola gota, los cimientos parecen intactos y el rebullir del coco hace argamasa para futuras grietas. Solo queda la idea volando de si masa sin líquido será volvo con nuevos vientos.
nunca me había sentido menos identificada con un libro. también he de decir que no sé qué me esperaba cuando elegí leer un ensayo sobre las relaciones problemáticas con el alcohol.
Le reconozco a Bob Pop que escribe maravillosamente, pero al final este es un ensayo que no me ha dicho absolutamente nada. Puede ser que sea porque, he de reconocerlo, yo jamás me he emborrachado, pero eso no impedía que quisiera acercarme a él para saber, precisamente, por qué se emborracha la gente. Al final el librito no deja de ser una colección de citas sobre alcohol y cogorzas entremezcladas con experiencias personales que, como dije, no me he visto reflejado en ninguna. Y al final, chica, pues qué quieres que te diga, que me da igual.
La mayoría de personas van a leer este libro pensando en Bop Bop; sabiendo de sus ocurrencias, su carisma y su fino sentido del humor. De no ser así, es difícil que "llegue" al lector. El libro es un compendio de recuerdos y ocurrencias poco hilvanados con muchas citas y que se lee en una tarde. Podría haber sido algo mucho más grande y que nos hiciera reflexionar. Aun y así hay anécdotas más melancólicas que alegres que valen la pena recordar y es que al final, quien habla es Bop Pop.
(4⭐️) 4º LdT. Miniensayito de Bob Pop que como siempre… la cabeza que tiene este señor. Ni una palabra mal dicha. Reflexiona no sobre el por que bebemos o no, sino sobre la forma de socialización alrededor del alcohol. Muchas cosas que uno no se para a pensar y que más razón que un santo y lo normalizado que lo tenemos. A ponerse como las grecas, amigas 🍻.
Que maravilla es leer a Bob. És un formato poco convencional al que quizás el lector no este acostumbrado, pero se tiene que reconocer la intensidad del relato íntimo, la humanidad y la emoción que le pone a cada palabra.
Me parece un tema muy interesante y se me ha quedado un poco escueto. Siento que al verle en “saldremos mejores” hablando del tema, he obtenido toda la información relevante que aparece en el libro, de modo que no he obtenido mucha más reflexión acerca del tema.
Un disfrute de leer. Sí esperas un ensayo sesudo con citas de psicología, no es tu libro. Si por el contrario quieres sentirte como escuchando a Bob Pop en la radio pero durante más tiempo o quieres leer en el metro de buena mañana, este el sitio donde comenzar.
Más la apertura de una conversación que la llegada a una respuesta iluminadora. y eso está bien. miles de referencias y ángulos de análisis que no esperaba.
no es lo que esperaba y eso está bien
como abstemia circunstancial he de decir que un poquito ganas de tomarte una copita de vino te deja
Siempre que escucho/leo a Bob Pop me siento escuchada y comprendida. Esta vez no ha sido menos. Me parece que plantea una reflexión necesaria, especialmente en una época en la que nos atiborramos con lo que pillamos ¿por qué lo hacemos?
Un libro ligero que conecta fácil con quienes hemos consumido en ocasiones demasiado alcohol (algo que por desgracia nos pasa a la mayoría de españoles). No es una obra maestra, pero deja reflexiones interesantes.