Cualquier analfabeto que viva a cuenta de verter en Newtral medias verdades, perogrulladas y lo que le han dicho que ha de decir en este libro tiene más que de sobra para marcarse una entrada facilita de las que lucen y permiten hacer méritos en la afamada agencia verificadora para ascender a mando intermedio o perchero personal de Ana Pastor, puesto que The Great Taking se presta a ello: librito casi más pasquín o entrada de blog que libro al uso, que su autor aparezca de la nada y por toda biografía conocida tenga la que él mismo elabora al principio del texto remite de inmediato a grandes mitos como Los Protocolos De Los Sabios De Sión o las mandangas de los imitadores de Nostradamus. Es más, el notas encima parece querer con su propia historia que quien la lea, más que cierta verosimilitud, le tome de primeras por un flipao sin igual: que si reuniones en privado con Soros, que si el Ministro de Economía sueco pidiendo reunirse con él a la que se marchó a vivir a Suecia... la clase de cosas que en aras de la credibilidad si te han pasado te las callas y si no te has visto en una así en tu vida para qué te inventas nada.
Con eso, decía, te coge el menos espabilado de Newtral y te hace un traje. Si encima repara en que cada uno de los episodios lo comienzas con una cita a Tsun Zu, Maquiavelo u Orwell pues ese mismo redactor de Newtral, buscando primero en Wikipedia quiénes son esos pavos y haciendo un gigante esfuerzo para entender cuantísimo de flipao tiene tirar de ellos en cada capítulo, entonces esa presunta persona, el redactor de Newtral, procederá a reírse de ti, David Webb. Si además hace una labor de investigación rápido verá que Kim DotCom tcc El Gordo De MegaUpload hace poco le dio cancha al texto, con lo que todos sabemos ya qué supone eso en cuanto a denigrar un libro o considerarlo Tabla de Ley según sean unos u otros quienes lo compartan, ensalcen, critiquen y demás. Adonde quiero ir a parar con esto es que el señor Webb parece mentira que haya caído en un error tan grave. ¿O en realidad no es tal y existe una segunda intención tras esta aparente torpeza? Ni idea.
The Great Taking (que particularmente creo que La Gran Expropiación aunque no se ajuste a lo literal en la traducción si considero sería un título elocuente en cuanto a lo que postula) tiene sus cosillas interesantes y sus predicciones demenciales, todo al amparo de hechos pasados pero no demasiado lejanos y ciertas maniobras jurídicas en la sombra que la verdad es que si Webb hubiese sido más prolijo en las citas a los tratados y códigos de comercio y civiles que habilitan dichas fuladas le habría quedado algo bastante aparente (y útil) en vez del tremendo mierdolo que se ha cascado. Porque la sensación es que aquí mezcla durante siete capítulos un poco de todo en cuanto a atropellos del capital y la banca central contra los ciudadanos de a pie para, milagrosamente, concluir que vienen las CBDC (Moneda Digital de los Bancos Centrales). Y para ese viaje de mierda no hacían falta las alforjas de Loewe, David. Es algo patente y que no precisa de una ingeniería jurídica y financiera que se fragüe durante décadas. Es decir, que no tienes que irte a las expropiaciones de oro de principio del siglo XX en EEUU ni a los inminentes impagos de bonos del tesoro que se darán en España (esto no lo dice Webb, esto lo añado yo porque es evidentísimo que cuando España quiebre la primera suspensión de pagos, incluso antes que a funcionarios y pensionistas contributivos, será sobre las obligaciones del Estado para quienes posean esas titulaciones de deuda, en realidad unos pagarés que vistas las cuentas estatales, de dónde vienen y a dónde van, hacen un valor seguro e infalible a los pagarés de Nueva Rumasa).
Si es muy interesante lo que traza sobre las garantías de títulos de acciones y derivados. Ahí Webb por un lado habla de una reforma legal que digamos que lo que hace es, en caso de quiebra del intermediario, permitir a los grandes tenedores (¡hola, BlackRock!) ejercitar como garantía cualquier tenencia del particular que adquirió lo que sea a través de ese intermediario. En cierta manera es convertir el asunto en una especie de concurso de acreedores donde el acreedor privilegiado es el fondo/gran tenedor y los activos y propiedades del particular pasan a ser parte de la masa concursal, una aberración en el código civil español y europeo pero que en EEUU, a falta de corroborarlo, cosas más raras se han visto y no me extrañaría. En ese sentido habla de unas reformas a nivel jurídico de la UE que armonizan esto para aproximar nuestras leyes a las de EEUU, de nuevo otra idea de demente de primeras pero que a poco que se piense que Europa lleva 2 décadas siendo una colonia yanqui pues ni me sorprendería que hayan conseguido meter mano. Y como los contratos del mercado de valores uno sólo los mira cuando hay una debacle tipo 2008 poder buscar el teléfono del fondo de garantía pues lo mismo resulta que ahí figura la cláusula y eso ya no lo vuelves a ver en la vida.
EDITO para añadir a 23/05/24 que, por casualidades de a vida, buscando una cuenta sin comisiones que diese algo de rentabilidad, a poco que te salgas de la puta banca española, sí que empiezan a salir productos operados por entidades nuevas o de opaca procedencia (Trade Republic y su falsa cuenta de ahorro, por ejemplo) que se anuncian como con licencia de banca y garantes de cobertura del Fondo de Garantía de Depósitos hasta los 100K € (es decir, el estándar español) pero luego indagas y resulta que es un despropósito en el que ubican todo el líquido de los depositantes en una única cuenta omnibus en un banco tocho (JP Morgan, principalmente; es decir, BlackRock) y ahí ya desde transferencias que quedan en un limbo financiero (y por lo tanto has de dar por perdidas) a una posible quiebra donde, efectivamente, las condiciones contractuales sumadas a donde opera la cuenta colectiva depósito mas el detalle de las responsabilidades ante impago del intermediario que no opera jamás como banca al uso sí que hacen que en caso de quiebra, en el mejor de los casos, si la cuenta es del sistema bancario irlandés o alemán, puedas recuperar por cobertura de su homólogo al FGD un máximo de 20K, o en el peor, que se inicie un procedimiento concursal contra la masa del intermediario, que viene a ser lo mismo que no ver un puto duro en la vida porque no tienen ni patrimonio en forma de oficinas que liquidar y resarcir a los acreedores.
Ojo con esto que estas falsas cuentas corrientes por no tener no tienen ni IBAN y se prestan a la sustracción de ahorros que da gusto.