Siendo niños hemos aprendido a satisfacer nuestras necesidades emocionales (contacto, miradas, palabras, comprensión, descubrimiento del mundo externo) desplazándolas hacia sustancias y cosas que podíamos incorporar. Al no poder incorporar mamá, fuimos incorporando sustitutos desesperadamente. Por eso podemos comprender que hoy nuestras vidas estén reguladas por las adicciones: al consumo, a la comida, al tabaco, al alcohol, a los psicofármacos, a las drogas duras o al trabajo.
Laura Gutman agita las aguas subterráneas del inconsciente colectivo femenino y hace aparecer en escena a todos los arquetipos maternales con los que hemos crecido. Traduce la realidad emocional de todas las mujeres que la consultan y piden ayuda con sus hijos en brazos, describiendo con palabras simples lo que les pasa a todas las madres, movilizando y removiendo historias personales.
Es un texto que te abre a muchas incógnitas escondidas en el inconsciente y te ayuda a ver la cruda realidad detrás de la violencia, todo se basa en no permitir que dos deseos se desplieguen al mismo tiempo, es uno sobre el otro, este concepto me hizo click. Sanar es un camino largo y engorroso, pero es bien acompañado por este tipo de textos que nos recuerdan la importancia de limpiar la mirada y dar siempre el paso. Una autora pulcra y que hay que leer con cuidado para entender.
Este libro nos presenta las diferentes formas de violencia que existen dentro de cada familia. Puede resultar duro revisar nuestras propias realidades pasadas o presentes, pero es un ejercicio que vale la pena hacer si queremos romper con patrones de violencia y mejorar nuestras relaciones.
Recomanable. Et fa pensar molt, de com utilitzem violència verbal sense insults i ni ens n'adonem. Es facil de llegir, no es dens, curtet i prou ràpid.