Tras el éxito que supuso Chin Chin el teporocho y la Crónica de los chorrocientos mil días del año del barrio de Tepito, libros publicados en 1972 y 1973, Armando Ramírez acometió la redacción de Pu, la novela anticomplaciente y polémica, cuya dureza molestó a la sociedad bienpensante de México. El libro parecía desmentir el optimismo de la época, el cual se apoyaba en viejos y nuevos espejismos. Uno de ellos era la anunciada riqueza petrolera que, supuestamente, llenaría de prosperidad al país. En tal sentido, la visión pesimista de Ramírez resultó premonitoria. Este relato, lleno de vehemencia y vigor, nos coloca ante situaciones que, al margen de su hiperrealismo y la violencia sorda que contienen, funciona también como un símbolo de la desesperación humana, de su imposible deseo de felicidad y del resentimiento social que crece en el corazón de los desposeídos.
Escritor, novelista, periodista y cronista mexicano.
Es originario del barrio de Tepito en la Ciudad de México, hijo de un boxeador y de una ama de casa. Estudió en la vocacional número 7 del IPN y participó en el movimiento estudiantil de 1968. No cuenta con formación académica literaria. En 1971 inició su carrera con Chin chin el teporocho, la cual adaptó al cine y rodó en 1975 el director Gabriel Retes. Fue fundador en 1974 del colectivo Tepito Arte Acá con Daniel Manrique, Julián Ceballos Casco, Virgilio Carrillo y Felipe Ehrenberg.
Como comunicador fue jefe de información de Hoy en la cultura de Once TV, guionista de programas de televisión, comentarista de Letras vivas, un programa que era conducido por José Agustín y en Detrás de la noticia con Ricardo Rocha. Ha colaborado en medios como Unomásuno, Imevisión y en el noticiario de Televisa, Matutino Express con el segmento ¿Qué tanto es tantitito?, que presenta crónicas sobre la ciudad y la cultura popular.
Uno de esos libros que lei hace tanto, que ya se me habia olvidado. Solo lo recorde porque me acaban de decir que se murio Armando Ramirez. Supongo que en aquella epoca, estaba tan deslumbrado por las descripciones explicitas de sexo que no evalue el valor literario, quiza en restrospectiva pueda decir que es un testimonio etnografico de la vida en los barrios mas jodidos del DF.