Abordaje lírico e irreverente del personaje histórico de la Monja Alférez, que nació en España como niña en 1592 y se sumó travestida como varón a la Conquista de América.
Antonio se ha librado de la horca y ahora le toca cumplir su promesa realizada a la Virgen del naranjel. Acompañado de dos niñas, Antonio huye hacia la selva, tan viva como un animal hecho de muchos, comienza una carta a su tía, priora del convento del que escapó siendo novicia. Arriero, tendero, soldado, grumete y paje, ha empuñado la espada y hundido la daga. Ahora debe cuidar de una manada y de Michi y Mitãkuña, que lo interrumpen una y otra vez con sus preguntas difíciles.
La autora encuentra en Catalina de Erauso, la legendaria Monja Alférez, quien narre la cruel destrucción de América y le permita avanzar contra los géneros. Donde la avaricia colonial destruye, esta novela monumental funda una nueva gramática amorosa en la que el cine de Miyazaki, los rezos en latín, las canciones en vasco y las palabras del guaraní rompen la métrica del Siglo de Oro.
Gabriela Cabezón Cámara (San Isidro, 4 de noviembre de 1968) es una escritora y periodista argentina. Es considerada una de las figuras más prominentes de la literatura latinoamericana contemporánea, además de ser una destacada intelectual y activista feminista y socioambientalista.
No le puse 3 estrellas porque el libro estuviera malo, no, es que fue demasiado para mi cabeza. Pero esa es solo mi culpa, no de Gabriela que es una magnifica narradora que logra meter una historia extraordinaria como es la vida de "la Monja Alferez (Catalina de Euraso) que parece que fue el primer honbre trans del que se tiene registro. Su vida es, justo, para escribirla, una mujer que decidió ser libre en los 1500, que se escapa de un convento de monjas y empieza una vida errante, se cambia el nombre, se hace hombre y ahí nace Antonio, quien es el que nos está contando la historia a través de una carta que le manda a su tía en forma de memorias.
La novela corre en tres tiempos con lenguajes y dialectos diferentes y es difícil seguirle la pista porque las primera 100 páginas como que no entiendes porque en un capítulo hay una voz, el siguiente se situa en otro tiempo y espacio, pero el siguiente es otro... es muy muy muy poético, lo cual por momentos tiene una lucidez brilante (las cartas a la tía son de una belleza absoluta) pero, me llegó a cansar cuando no eran las cartas...
Gabriela maneja el lenguaje de los 1500 de manera extraordinaria y la historia lo es... solo que 1)me hubiera gustado un prólogo 2) un diccionario al pie de guaraní (perdí mucho tiempo buscando en Google la mitad del libro) y eso hacía que me distrajera. Soy yo, no ella.
Es un libro para lectores con mucha paciencia pero es extrardinario.
Amigas Léanselo porque tenemos que hablar de esto que hace Gabriela con la monja alférez/ escoger a ese personaje para narrar la violencia de la colonización española mientras la introduce en la cosmovisión de los mbya guaraní…… bien fuerte
Me gustó pues describe la vida, o reinterpreta, de Catalina de Erauso. Una persona que rompió toda barrera del género en pleno siglo XVI y pocas personas conocen.
Es un libro toda su tiempo leer pues la narración es de ritmo lento y descriptivo con pocos diálogos. Te recomiendo tomarte todo el tiempo necesario para poderlo disfrutar.
Los personajes son buenos, pues cumplen con su arco evolutivo, pero prefiero aún más la ambientación y la historia.
Te recomiendo este libro si te interesa la historia de la conquista y te interesan temas de género.
Gabriela Cabezón Cámara creates a densely believable 16th century world of conquest in this puzzling novel… believable until it veers into magical realism that is.
Antonio Erauso is sitting in the jungle, with two indigenous children, two monkeys and two horses, writing letters to his aunt, the prioress of a Basque convent. These stories tell the story of his life in the new world, and it is quite the story, for Antonio was born Catalina and was raised in that same convent. A series of misadventures (or just daily life in the Wild West of colonial South America) have brought him here, on the run from the authorities and playing unlikely surrogate parent to two girls, who he has sworn to defend because… well, it all gets a bit convoluted there. Suffice to say it has more to do with the Spanish title, Las niñas del naranjel than the rather odd English one.
The colonial world Antonio has left behind is painted in gruesome detail—hanged soldiers, Indians roasting on pyres, a lascivious bishop and captain. There is also a kind of sick nostalgia found here; Antonio is selected as the captain’s favourite because he sings the old Basque lullabies of both their childhoods.
The structure of this book is intricate. The first half unfolds towards the moment we find Antonio writing through a triple conceit: the letters to the aunt, scenes from the past several days, and conversations with the two girls, who ask endless questions, sometimes in their own language. And though Antonio is presented as explaining the world to them, it is clear they have their own cultural understanding of creation, of the white man, and of the jungle itself.
After the halfway point, the book suddenly accelerates at breakneck speed towards a magic-infused conclusion.
Honestly, I was left scratching my head a little. First there is Antonio, who the historical record paints as quite a brutal character, murdering and pillaging his way through South America, but who here is given a more sympathetic treatment. Then there is the conclusion, which seems to paint an indigenous culture triumphant, rising up to defeat their Spanish overlords. Which just… ??? It is frustrating in a book that clearly takes pains to represent the diversity of colonial life, with a text that contains words from other languages eradicated or all-but-eradicated by Spanish conquest, is so wishy-washy about what it is actually saying.
Looking back, I had almost identical problems with Cabezón’s previous book, The Adventures of China Iron, where I complained that “Cabezón Cámara has said that she prioritizes the musicality of language and the form of the writing over content: ‘if I feel the vibrations of the words, I’m okay with whatever is happening,’ and the reader can definitely sense that.” Or, again quoting myself, “this book reads like something of a novel-as-wish-fulfillment. What if Argentina, instead of being forged from blood and violence, massacres, abuse, marginalization and Europeanization, had been born instead from peace, love, one-ness with nature, acceptance of difference?” I got the same vibe here (minus Argentina; I believe this one is set in Peru) except that we get all the blood and violence and massacres, we just get the wish-fulfilment on top of them.
This was a fantastic read. Gabriela Cabezón Cámara reimagines the life of Antonio de Erauso, a former Basque nun who fled the convent, lived as a man, and became a soldier during the Spanish conquest of South America. The writing is astonishing in its richness and texture, alternating between crassness and lyricism, with a mix of coarse, punchy statements and long, undulating sentences that are incredibly alive and beautiful. The language weaves in phrases in Spanish, Guaraní, Basque, and Latin, creating a gorgeous soundscape that reflects the obvious linguistic collisions that would occur during the terrible colonization that is so wonderfully imagined in this novel.
Antonio is an incredibly well-written, complex character. He is complicit in the brutality of the empire, a murderer who has fully participated in the subjugation of others, but he increasingly questions and revolts against the catastrophic violence inflicted as part of a divine, sovereign purpose. The novel’s critique of European colonialism is sharp and unrelenting, exposing the religious rhetoric that really is nothing more than a cloak for insatiable greed and an unquenchable thirst for domination. Cámara also explores questions of identity, fate, and divine justice in lyrical and sometimes abstract language that features recurring imagery of cages and flight, and of bodies being reshaped and transformed by the world around them. There is a profound reverence for the natural world, a recognition of humanity’s smallness within it, and a belief in constant cycles of metamorphosis and rebirth.
We Are Green and Trembling achieves a gorgeous synthesis of deep moral inquiry, rich historical imagination, and stunning prose that I couldn’t wait to return to each time I put the book down. Cámara writes with so much conviction and beauty and has become an author I will look forward to reading whenever she publishes a book.
Después de haber leído Las aventuras de la China Iron hace años, necesitaba leer este. Esperaba algo diferente. Esperaba un poco más de literatura queer, de descubrimiento, de experiencias trans. No me esperaba la carta más larga del mundo que nunca va a llegar a destino. No esperaba que las nenas nunca llegaran a sus naranjas prometidas. Si tengo que describir la novela en una palabra, diría que es presuntuosa. Sobre todo lo es el lenguage que usa. Poético, si. Pero diría que poético y aturdidor. Entre poema y poema me costó entender quién pensaba o hacía, qué hacía y dónde. Sobre todo al principio, todavía no sé qué ocurría, dónde empezaba y dónde terminaba. Leí la novela a los tropezones y a pesar de lo corta que era, no podía creer que estuviese tardando tanto en terminarla.
Puedo apreciar lo valioso del uso de los diferentes dialectos e idiomas dispersos en la narración, el español de la colonia y el de Castilla, el euskera, el guaraní. Me hubiese gustado tener un glosario de guaraní al pie o al final. De no haber buscado todas y cada una de las expresiones en guaraní, esos últimos te quieros hubiesen pasado desapercibidos. El español antiguo tan adecuado de la carta fue una de las cosas que más me gustaron, o que más gustaronme.
Después de leerla puedo reconocer que es una valiosa novela que rescata mitos y leyendas guaraníes comparables al génesis, al popol vu. Me hubiese gustado ver más de eso, más leyendas cobrando vida, quizás.
A Gabriela Cabezón Cámara no se le puede negar la coherencia, que su obra posea continuidad a pesar que cambie de época, su estilo permanece, sus constantes no se inmutan, sus temas conectan de un título a otro. Si en Las aventuras de China Iron abordaba la gauchesca, en Las niñas del naranjel se ocupa de la época colonial. Sin embargo da la sensación que en China Iron tenía una hoja de ruta más definida, mientras que en Las niñas todo resulta más reiterativo, académico y deslavazado. Tiene partes dónde la autora se esfuerza en retener el tiempo, detener el relato con todo tipo de detalles, mientras que al final el repaso a la vida de Catalina de Erauso se vuelve atropellado, casi da la sensación que la autora quería acabar cuanto antes con el libro y ocuparse de otros asuntos.
En este segundo título que leo de esta autora hallo de nuevo ese talante de virtuosismo histriónico, todo es muy ideal y cuco, vuelven a aparecer el mito del buen salvaje, complace de forma abundante todos los signos de la época, sólo me ha faltado que encontremos formas de reciclaje eco-sostenibles en el siglo XVII y lleven chapas reivindicativas. Puede que en el discurso institucional todo ello encaje, sea razonable, incluso necesario, pero en literatura se convierte algo cursi y repelente, anodino e insípido. En global ha sido como leer a una especie de Robert Coover versión Disney. O el equivalente literario a la hamburguesa de Kinder.
La autora posee algún talento para el fraseo y la construcción de los párrafos, pero eso da igual porque la olvidaré pronto y supongo que eso está bien.
lo que puedo decir es que esta novela exuda belleza, se le escapa por las páginas por los costados y se desparrama por quien la lee. me encantan las reescrituras, me encanta que gabriela cabezón cámara y otras tantas versionen y ficcionalicen la historia, que nos la cuenten cambiando el punto de mira. y que para ello utilicen toda la magia posible. me conmueve entera.
In the year 1600 at the age of fifteen, Catalina de Erauso fled her aunt’s convent, donned men’s clothing, and emerged as Antonio de Erauso. Erauso’s adventures took him across Spain but he eventually found himself on a boat to the Americas where he joined the Spanish Army. As a conquistador, he led battles against the Indigenous and found himself locked away on more than one occasion after various murders and duels.
In this novel, Cámara sets out to tell the story of Erauso through a mix of narrative and letters. Hiding away in the jungle after escaping death once again, Erauso writes his life story in a letter to his aunt, though is frequently interrupted by the two Indigenous girls he has taken from the military base. Alternate chapters tell the story of how Erauso found himself escaping from the gallows and the aftermath of his escape, told by an omniscient narrator.
I’ll admit I was pretty bored by this for the entirety of the first half (and judging by the reviews I’ve read, I’m not alone in this). It really takes about 100+ pages to get going and become absorbed in the story and the writing.
Though the epistolary framing allows Cámara to fit as much of the real life biography of Erauso as possible, the short length of the inserted letters, the difference in the language used in the letters versus the narrative, and the uneven pacing in the story Erauso is telling his aunt made it feel tedious and like a constant start-stop-start-stop. It was hard to get into the flow of the letter when it was often just a couple of paragraphs at a time.
The language is poetic at times, but I often wished for it to be more playful and less self-serious. The short sentences contributed to the feeling of constantly starting and stopping and the occasional anachronistic word in a text that seemed to be trying very hard to be of its time didn’t help.
All of that to say…I did get sucked in halfway through and this book has a fantastic ending. The truth of who holds the role of protector and protected is revealed, though I think Cámara still lets him off too easy.
Me emocioné con el final 🥺 Le pongo 3 ⭐ porque recién a la mitad agarra ritmo. Hasta ese punto yo no venía entendiendo nada, lo leía por leer realmente porque no tenía idea de que corno estaba pasando. A partir de la mitad empecé a entender y lo pude disfrutar, creo también que recién en ese punto me empecé a acostumbrar a la prosa, ya que está escrito imitando un poco el castellano antiguo, cosa que no estoy acostumbrada. La historia está narrada en 3 tiempos: el presente, el pasado cercano y, además, el personaje principal a lo largo del libro le escribe una carta a su tía contándole toda su historia desde que la dejo en España. La historia que sucede en el presente es la más linda, con Antonio cuidando a dos niñas en la selva, acompañado de dos monitos, una yegua y su cria y una perrita. Realmente un found family como dirían en tik tok. Creo que voy a tener que releer este libro, me parece que es de esos que se disfrutan más en las siguientes lecturas.
Antonio, who is modeled after a real historical figure of the early modern period, was born a girl and raised in a Spanish convent before running away to live as a man and adventure in the New World. If that's not good enough for you, Gabriela Cabezón Cámara also has him repudiate the colonial project by fleeing into the jungle with some animals and young Indian girls in tow.
We Are Green and Trembling's chapters alternate between, one: his attempt while on the run to write a letter to his aunt back home, the abbess, to explain his life, and two: the chaotic events that led him into the jungle. This narrative form is nothing remarkable and the way Cámara handles it is lackluster: the writing of Antonio's flight and letter is florid and self-important and the best Cámara has come up with in the other material are cookie-cutter greedy conquistadors, perverted priests, and tortured natives. Both disjointed plotlines are littered with shallow musings on Christianity and vulgar dealings in fire, rot, guts, piss, cocks, etc. I suppose the lyrical attempt to evoke the continuous biocultural ecosystem of the jungle is the best thing on offer. But the way in which that combines with the former material to reach towards a preposterous conclusion demonstrates that Cámara cannot reinterpret a hedonistic materialism which glorifies sensual comfort, disintegration, and death. New Directions' back copy calls the novel "satirical" -- I'd sooner accept this progressive's pageant of pet notions as self-satire.
Do you think that the World of the Just could exist without trees or animals?
¿Cómo supero yo ahora esta historia magistral? 😭 Esta novela es una criatura luminosa y feroz, un canto de vida, de raíces, de sangre. Gabriela Cabezón Cámara nos arrastra a una selva que se abre como las fauces de una bestia oscura y brutal para los extraños, dulce y fértil para los que la hacen suya.
Hay una belleza animal y sagrada en cada frase, en cada respiración entre las ramas, en el temblor de las voces de Antonio, Mitakuña y Michi: un latido antiguo que recuerda que estamos hechos de tierra, de carne, de selva.
Este libro te hechiza, te atraviesa, te destroza y te sobrepasa. Es tan bello, tan sublime, tan puro y tan hiriente que no puedo más que recomendarlo.
Probably my least favourite of the Cámara I have read, but the most interesting in terms of history, structure and storytelling. It based on the life of Antonio de Erauso who is caring after two girls he has recused from enslavement. Half the story is told in a classic narrative and the other half is de Erauso’s letters to his aunt back in Spain. I really liked the letters but felt as though the rest of the writing fell slightly flat. I was hoping for a ‘You Dreamed of Empires’ vibe but it wasn’t as experimental or exciting. Cámara is an amazing queer storyteller though and so I will be reading everything she writes. She brings such a fresh and new look to old Argentine ideas and culture.
La Inés de Suárez Chilena. El travestismo barroco colonial. Brigido que nunca ha existido un mundo donde no hayan cuerpos trans.
Dejo citas:
“No es posible andar al modo de las personas; no hay caminos ni líneas rectas, la selva te hace tu arcilla, te forma con forma de sí misma y ya vuelas insecto, ya saltas mono, ya reptas serpiente”
“Que trabajo ser un arbol. Nunca lo había pensado. Hasta las piedras trabajan”
retiro todas mis anteriores quejas con la autora, amo este libro y no se por donde empezar a explicarlo. se siente como la culminación natural de años de escritura, agarrando todas las temáticas presentes en otras obras de la autora y de la misma argentina hechas algo perfectamente trágico e increíble.
Dos niñas guaraníes, dos monos, una yegua y un potrillo, una perra rojiza y, guiando ese pintoresco grupo a través de una selva sudamericana, está Antonio o Catalina de Erauso o la Monja Alférez, quien ha prometido a la Virgen del naranjel poner a salvo a esas dos niñas: Michī y Mitãkuña.
Mientras escapan por la selva, Antonio se dedica a escribirle una larguísima carta a su tía en España, relatando su historia desde que huyó de un convento siendo todavía una chica hasta sus aventuras en América como hombre. Y aunque al principio me gustó la dinámica de las dos niñas que lo interrumpen todo el tiempo, pronto el recurso epistolar se hace forzado y le resta verosimilitud a la novela (aunque no sé si la verosimilitud era parte de su apuesta). Y su estructura, sin dejar de ser dinámica, se convierte en un peso que la alarga más de lo necesario.
Salgo convencido de que este libro no es para mí. Pero me quedo con algunas de sus descripciones de la selva, que son maravillosas: “No tenía frente a sí las flores hechas, las tenía sucediendo. En cada pétalo la leche vegetal, hecha pequeñas bolitas coloradas, alargaba brazos para confluir con las otras. Se extendían y se estiraban. Se iban volviendo claras cuanto más se anudaban y se alejaban de la base. Todas vibraban como animalitos felices de rozarse”. Y también me quedo con la sensación de que hubiera funcionado mejor como cuento.
Esta reseña es 2 en 1 porqué leí ambos en una semana y ya quería contarles.
Nunca había leído a Gabriela Cabezón Cámara y siento que llegué un poco tarde a la fiesta pero no había mejor momento que ahora que salió su más reciente novela.
Las aventuras de la China Iron y Las niñas del naranjel exploran mundos narrativos que no son fáciles de adentrar, son selvas llenas de letras que se resisten a ser completamente comprendidas, le piden a su lector que se adentren [así como sus personajes] para que se transformen y formen parte del tejido de la naturaleza.
Mediante cantos, cartas o perspectivas hostiles e inocentes, vemos Argentina en 1600s, en un escenario de violencia, despojos y oscuridad, con destellos de ternura y luz entre las ramas. Una historia es de una joven que huye y se encuentra con una mujer inglesa con la que emprende un viaje lleno de aventuras y la otra historia es de una monja que al llegar a America decide cambiar de género y termina cuidando a unas niñas dentro de la selva [no me encanta sintetizar así unas historias tan complejas como estas pero sólo es para darles una idea].
Fueron lecturas que me invitaron a fluir y desentender para entender cómo hay lugares donde se desdibujan las líneas de géneros, lenguas, especies y tiempos. Te los recomiendo si te gustan los libros históricos pero desde una visión única y oscura.
Es la primera vez que leo a Gabriela Cabezón Cámara, y la seguiré leyendo por su prosa lírica y onírica. Esta es una novela histórica atípica: habla de Catalina de Erauso, también conocida como "la monja alférez", que se travistió para venir a América. El protagonista es Antonio, quien al vivir en España era Catalina y residía en un convento; sin embargo, cuando va a la selva, lo acompañan dos niñas guaraníes, a la cuales les gusta preguntar. La autora decidió mantener el lenguaje de la época, y para mí eso es maravilloso. El libro es un placer; me gustó y lo recomiendo.
No tenía mucha idea del personaje antes de leer el libro, poca cosa. Me pareció muy interesante la propuesta, por ese lado, y también el planteamiento de la narración desde la conversación —tanto la larga parte oral, con las niñas, como la epistolar—, esa necesidad de comunicación. No me ha acabado por una razón que entiendo que es totalmente personal (porque puedes sacar a la chica de la filología, pero la filología nunca saldrá de la chica), que tiene más que ver con el plano puramente lingüístico, y que realmente creo que viene del proceso x de edición que haya tenido el texto.
Nunca parará de chirriarme (heavy) el intento por adaptar el lenguaje a una época o espacio alejados en cuanto a «imitación», digamos, realista, verosímil, se refiere. Tuve que hacer acto de presencia en demasiadas clases de historia de la lengua, diacronía y gramática histórica y nosequé (ajenas a mi voluntad) como para que no me moleste el uso casi arbitrario de los pronombres clíticos, las elecciones léxicas, los «empero» tan constantes. Todas estas cosas son tonterías frente a lo que el libro, en sí mismo, y todo lo que plantea, es, pero a mí se me hizo muy tediosa la lectura. Otra cosa que me chirría muchísimo es la estructura misma de las cartas (su extensión, el lenguaje empleado casi como oral, por la espontaneidad fuera de contexto, la cantidad de diálogos y escenas que hay dentro de ellas), que me parece muy forzada y me hacen pensar que el empleo de lo epistolar funciona solo hasta cierto punto, porque la historia misma exige un nivel de descripción que se escapa del formato y hace que sus límites acaben forzándose.
Toda la parte de convivencia con las niñas (y los animales) y el diálogo súper circular y sencillo, repetitivo, me parece, por otra parte, una cosa muy tierna, una ternura que contrasta con mucho gusto con toda la violencia expuesta en las cartas y en las partes más descriptivas. La autora señala la influencia de Miyazaki y Ghibli y me imagino que va por ahí. Yo la verdad es que esto no lo veo del todo, pero sí que me gusta mucho la decisión de destacar los breves momentos de ilusión y la inocencia que es capaz de apreciar el personaje, a pesar de todo lo que él mismo cuenta que ha vivido y de lo que ha sido testigo.
I had a challenging start to this book -- it works backward how the protagonist got to where he is-- but once I had time to sit down and read for more than a few minutes I hit my stride and the payoff was worth it.
It's hard to know how reliable Antonio is. He's in communion with nature and one to several girls and maybe some animals. But! Trust Gabriela Cabezón Cámara and it will make (enough) sense at the end.
Parts of this are very violent. But there is humor too and enough bravado to keep the reader turning the page.
This is short enough that maybe you don't need to know much before diving in.
This is definitely in conversation with You Dreamed of Empires so if you liked that, you'll like this.
Menuda burrada de libro. Una ficción historica narrada desde una selva que está tan viva como quien la narra. Bebiendo de la historia de la monja de Alferez, novicia de niña que decide escaparse e irse a América como hombre, nos encontramos a Antonio. Décadas después de haberse ido de España le promete dos cosas a la virgen por haberlo salvado de la muerte: escribirle una carta a su tía, priora del novicio, y mantener con vida a dos niñas guaranís. Colonialismo sin pelos en la lengua, un lenguaje muy poético (y mezclando guaraní, vasco y castellano antiguo) pero lo más bonito es la relación entre Antonio y las niñas. Aviso previo de que la lectura pesa un poco a veces pero es habitar otro mundo completamente.
__ He venido de tierra lejanas, que no extrañas. Extrañas son estas
Aquí en la selva, los animales florecen y las plantas muerden
No está tan seguro de creer ahora. Tampoco de no creer y muchísimo menos de no volver a necesitar a su virgen. Así que mejor le sigue cumpliendo.
Comenzaba a ser más cara la pureza que los impuestos
Los recibe la tierra como una olla los ingredientes y hace vidas nuevas
¿Tendrán pecho los árboles? ¿Sentiran el calor de los animales que les abrazan?
A brutal and lush and surprising tale about colonial conquest and resistance. I was compelled by Antonio’s strange journey, his ambiguity, his love for these mysterious girls and the land, though I still feel a certain uneasiness about any book that tries to make me like a real historical figure who participated in genocide. But ultimately, as literature, it’s a very powerful book. It took a while to sink into the style, but by the end I wanted it to keep going.
Me costó entrar un poco en la historia al principio pero según avanzaba empecé a entender lo que estaba intentando decir(nos) Gabriela. Es como si Hayao Miyazaki hubiera hecho una película sobre la colonización de Abya Yala.
“Has de saber, ¿sabrás, querida?, que debajo de la tierra los árboles tienen otra vida, una que no vemos, la de sus raíces entrelazadas, una red dellos que arriba son separados pero abajo juntos (…). El mundo no se hizo en una semana, hácese y deshácese a cada instante, tía”.
While I didn't enjoy this book as I was reading it, now I can't stop thinking about it, so 2 stars have become 3. I'm not sure what my problem is - I really liked Camara's two previous (translated) books, The Adventures of China Iron and Slum Virgin, and this book shares their rollicking, warm-hearted voice telling an often violent story. Although each book has a different translator, the voice is consistent in all three, so kudos to the translators, Fiona Mackintosh, Frances Riddle, and Robin Myers. What I miss most is the glee that wouldn't be cowed in the first two books. Maybe the difference is that those books were set in Argentina in the 19th and 20th centuries respectively, and this one is in 17th century colonial South America, where violence is so horrificly brutal that glee is not an option. Not that there isn't humor, for example in Antonio's description of Creation to the two little indigenous girls he's protecting, as the time when "god spat light and farted dark".
Here's a tally of what I liked: weaving past and present together by inserting Antonio's letters to his aunt into the 3rd person narration of the present; the warmth of Antonio's 'found family' within a world of brutal colonial occupation; the jungle as a living, breathing, complex character. What I didn't like: the lack of paragraph breaks - the page often looks like a wall of words; pacing that didn't match the picaresque story; a protagonist who didn't grab me the way China Iron and Cleopatra of Slum Virgin did. Maybe that's because Antonio is as much a persecutor as he is a victim - which, come to think of it, makes him a more problematically interesting character.