Debo comenzar confesando que soy súper fan de la película de Disney, por lo que no dudé en conseguirme este libro apenas pude. Han pasado varios años desde que vi la película, y admito que el libro estuvo en mi librero unos cuantos años antes de decidirme a leerlo, pero estoy muy feliz de haberlo hecho por fin.
Lemonade Mouth cuenta la historia de Wen, Olivia, Stella, Charlie y Mo, 5 estudiantes de la secundaria Opequonsett que, por azares de la vida, se conocen en detención y se convierten en una banda que revoluciona y empodera a los estudiantes de su colegio con las letras de sus canciones.
En primer lugar, yo sabía que la película se había tomado varias libertades al momento de adaptar este libro, por lo que no esperaba que fueran exactamente iguales. Felizmente, al igual que sucedió con Jurassic Park, pienso que tanto el libro como la película son igualmente buenos, lo suficientemente parecidos como para reconocer la historia general, pero lo suficientemente diferentes como para disfrutarlos como historias independientes.
El libro se presenta como una “biografía oficial” de la banda, con descripciones recolectadas por el personaje de Naomi Fishmeier, y que cuentan los acontecimientos desde el punto de vista de cada uno de los protagonistas, así como de algunas otras personas relevantes para el desarrollo de la trama. Por lo general, yo no soy muy fan de las historias escritas en primera persona; sin embargo, admito que encajó muy bien con el tipo de historia que cuenta el autor, quien incluso de esforzó en darle un formato diferente según quién escribe.
Entre los temas que se tratan se destacan el bullying, la confianza en uno mismo, la familia, la amistad y la importancia de luchar por tus ideales, aunque pienses que son causa perdida. Todos estos son temas que, si no se tratan adecuadamente, pueden volverse muy clichés y pesados o hasta cursis. Sin embargo, algo que destaco del libro es que el autor logró describir perfectamente las situaciones de sus personajes, así como sus sentimientos y reacciones, sin que estas llegaran a sentirse sermoneadoras, irreales o demasiado azucaradas. Logré identificarme con los adultos tanto como los chicos.
En resumen, es una historia divertida e inspiradora que trata temas profundos dirigidos a un público más bien adolescente, pero que yo, en mi calidad de adulto, también logré disfrutar. Recomendable para fans de la película.
Definitivamente leeré la secuela.