Ante la insistencia de su padre para que escriba la historia de la familia, María José Rangel se encuentra ante un acertijo. Si contar una historia es narrar con palabras lo que existe entre un inicio y un final, a través de la escritura intentará dar sentido al rompecabezas de nacimientos, accidentes, fallecimientos, uniones y separaciones que tejen la epopeya familiar. En medio de una colección de recuerdos y nostalgias, ella irá encontrando también el relato de su propio cuerpo e identidad. Apodada por sus hermanas como Cerebro de Mono en alusión al necio gesto paterno de inyectarse hormonas de mono para poder concebirla, Majo no solo hará la crónica de quienes comparten sus genes, sino también de los otros amores que han ido integrando poco a poco su manada. Ganadora del Premio Internacional Aura Estrada en 2011, María José Ramírez ha escrito una novela que es un altar de la memoria. Al retratar con honestidad y humor los vínculos de los afectos humanos revelando su dulce y cruel complejidad, la autora ha construido un hogar para fantasmas, árboles, fieras y las prístinas aguas del mar. Un hermoso mausoleo para rendir homenaje a los muertos y que es, por lo tanto, una luminosa celebración de la vida.
La portada de un libro y su título son muy importantes A veces es lo que "vende" pero sobre todo, lo más importante, lo que muchas veces hace que el lector se decida a comprar o no un libro Yo casi no lo compro por eso, no me gustan nada (aunque esto es taannnnnn subjetivo) Pero fue bueno si haberlo hecho Es un gran libro con una gran historia, quizá igual de cotidianamente dolorosa que la de cualquiera, pero contada de una forma en la que se hace tuya, la trama, la familia, los dolores de parto y lo demás Es simpática y honesta y fresca y sin pretensiones más que las de contar y compartir, amo a José y su relación con él Me encanta ella y lo caótica que es su vida, a veces A mí en lo personal lo de la parte de los monos y los tigres y los primates (como subhistoria) no me encanta pero eso es parte de ella, de su padre, de los cerebros de mono que comparte con su gente, enonces a mí que Pero no pude soltarlo y volverme a repetir una vez más algo que tengo que dejar de repetirme, ni una vez más Por qué no dejo de leer estos libros autobiográficos sobre familias que no son la mía? Es la moda? Hay algo que quiero entender? Comparar? Soy una entrometida o una amante de la cotidianidad de los demás? Es porque quiero contar la mía propia?
No lo sé, quizá todo Este libro se suma a los muchos que me gustan tanto que las envidio A las autoras Por saber cómo decirlo Y decirlo bien Muy bien
Que emoción llegar a libros como este, que simple y no con eso quiero decir que es poco, al contrario está historia guarda esa belleza que se encuentra en lo ordinario para convertirlo en una charla íntima en donde cabe la familia, la maternidad, la muerte, el duelo… la vida toda, con sus múltiples matices; y que hermoso hacer de esta historia la de una misma, en momentos tan idéntica y a la vez tan lejana como la ficción.
“Hay dolores que se olvidan para seguir avanzando”
Creo que este es uno de los libros más infravalorados de las autoras mexicanas contemporáneas. O más bien, no ha sido tan popular como otros que se han hecho virales y no comprendo bien por qué. Habla sobre las familias, las madres, los padres, los hijos, las hijas, los divorcios y los "segundos frentes". Hay mucho de relaciones con hombres bohemios, de amistad y del conocimiento de las mujeres a través de sus propios cuerpos, su maternidad y por supuesto sus decisiones sobre ella. Y también hay mucho sobre duelo, las palabras no dichas y el registro de lo que escribimos, incluso en los medios más triviales.
No sé porque me tardé tanto en terminarlo, porque tuve una lectura tan irregular. Pero me da gusto haberlo terminado justo ahora. Creo que los capítulos finales son justo lo que necesitaba para este momento de mi vida.
¿Por qué contamos las cosas como las contamos? Esta exploración, de la vida misma, me llenó de mucha nostalgia. Tiene muchas referencias y paralelismos bíblicos. También simbología da vida, muerte y ciclos.
Me pegó, particularmente, las palabras dedicadas a José. El duelo es algo que me parece muy misterioso: esa magdalena que cambia el pasar de los años.
Me parece un libro bellísimo y agradezco poder acercarme a Cerebro de Mono, pero no puedo evitar pensar en lo personal que son algunas vivencias. A veces me sentía como escudriñando el diario de alguien sin su consentimiento.
Una novela honesta, personal e íntima sobre la sexualidad, los vínculos entre padres e hijas, madres e hijas y hermanas y hermanos. Divertida y dolorosa por momentos pero siempre interesante.
Me quedo con la experiencia de haber leído varios (y muy distintos) libros en este mismo y único libro, para mí fue así de diverso. Me gusta que se aborden el aborto, el matrimonio, la infidelidad de manera directa y sin modular la voz, pero hay una chispita que no logré encontrar como para vincularme más a esta lectura.
Genética de los monos es un viaje honesto, enternecedor, divertido y a veces triste en la creación de la identidad y memoria de una mujer. Por medio de una analogía hermosa entre el mundo animal y el mundo humano, la personaje central construye su esencia y su propia experiencia de vida. En ratos la novela me recordaba a una película con un narrador en off; una en la que vemos el desarrollo consistente de un personaje, desde que es niña hasta que es madre. La novela es “girly” en el mejor sentido posible de esta expresión: retrata el mundo femenino lejos del cliché, la moral moralina y la tradición. No pude dejar de imaginar la realidad real de esta ficción porque el nombre de la autora coincide con el de la personaje principal. Igualmente sentí que el resto de los personajes eran tan consistentes y creíbles como si existieran fuera de esta novela. Esta novela de las pasiones humanas (y animales) que nos hacen ser quienes somos, fue de lo mejor que leí en este año. Gran cierre para 2023.
4.5 ⭐️ El libro tiene esa capacidad de tocar fibras muy íntimas, especialmente para quienes crecimos en entornos familiares marcados por el caos, el amor complicado, el humor involuntario y la resiliencia emocional tan característica de muchas familias mexicanas.
María José Ramírez logra retratar con mucha sensibilidad y autenticidad los silencios, las ausencias, las heridas heredadas, pero también los gestos de ternura y las formas únicas en que nos cuidamos incluso en medio del desorden.
Esa mezcla de dolor y humor (de contar lo triste con una sonrisa) es muy nuestra.
4.5 escribiré más sobre este libro después de chismearlo en el club de lectura.
Por ahora puedo decir que sufri mucho en la segunda y tercera parte. Este libro aborda muchos tipos de duelo, también aborda el deseo, diversos tipos de amor, ahonda en la relación con el padre, la infancia de la protagonista y el querer saber quien es nuestro padre, nuestra familia para saber quienes somos.
Me encantó este libro, lo sentí sincero, cercano, me identifico con María José y todas las cosas que van pasándonos en una vida. Que triste, nostálgico, divertido y poético me parece.
La escritura biográfica podría parecer sencilla y si no trae consigo aventuras maravillosas y fuera de lo común podría ser incluso aburrida. ¿A quién le puede interesar una vida ordinaria? Pero ahí está el detalle. ¿Cómo hacer que sucesos normales y cotidianos nos parezcan llamativos, nos conmuevan y nos descoloquen?
A mí me gusta mucho este tipo de literatura. Y amo las novelas de este corte cuando se hacen bien. Disfruté enormemente, por ejemplo, El año del pensamiento mágico de Joan Didion. Genética de los monos es un libro que te invita a acompañar a María José a través de importantes eventos vitales que eventualmente la conforman como ser humano: su padre ausente o presente y los problemas que trae el hecho de que tiene una segunda familia, la muerte de su mejor amigo, su embarazo (o embarazos y los respectivos abortos), sus inseguridades en las relaciones de pareja, los vínculos con sus hermanos, sus amigos, etc.
La forma en que María José cuenta todo lo anterior me pareció sumamente original y conmovedora. La mención constante a los monos y a otras especies animales encaja perfectamente en el tono y la intención de descubrimiento de las cosas y los acontecimientos. Es un libro que se queda en la memoria porque es muy sencillo conectar con él y está escrito de una manera sencilla pero inteligente que atrapa a cada capítulo.
Este libro fue una gran sorpresa. La escritora dice que es un altar a sus muertos; también es un libro Matrioshka (así como se define el término en el libro), un tema te lleva a otro, entre ellos están la idolatración de la paternidad, la caída del ídolo, primeros amores, primeros corazones rotos, muerte de seres queridos, trascendencia de un gran amor, la maternidad como elección y diferentes formas de maternal, la nostalgia de lo que no se vivió y las raíces que nos forman.
Frases favoritas
“Soy los libros que mi papá abandonó en la casa familiar. Soy especialmente el libro que saqué con curiosidad de un estante”
“A José y a mi nos unía un lazo invendible que yo no podía nombrar de ningún modo con las palabras comunes con las que nombramos los puentes que nos comunican con los otros”
“Si íbamos a estar perdidos sin sentido universal, al menos lo estaríamos juntos, en un perpetuo naufragio existencial decorado con bailes, música, abrazos y muchas palabras y cuentos”
Genética de los monos, de María José Ramírez, es una lectura amena y profundamente cercana, de esas que se leen como quien escucha a alguien contar su vida sin poses ni artificios. Sin rebuscamientos ni pretensiones, la autora narra la historia de “cerebro de mono”: niña, adolescente, madre, hermana, amiga. Una figura que podría ser cualquiera, quizá incluso una misma.
A través de amores y desamores, rupturas, fracasos, muertes y nacimientos, pérdidas y alegrías, el libro va trazando un mapa íntimo de la experiencia humana. Lo crudo y lo real de la vida cotidiana se despliega a lo largo de 243 páginas, con honestidad y una voz que acompaña, conmueve y permanece.
Que bueno libro. Su narración tan cercana y familiar se sintió como una plática de hermanas. Cuanto saber personal y de cultura generacional. Ningún otro texto me había hecho sentir tan reflejada tan vista. Estoy sumamente agradecida por conocer una nueva voz literaria gracias a librosb4tipos y su maratona de lectura 2025. Gracias mil. Una gran lectura que me recordó pasajes de mi propia vida y donde me habia sentido tan sola y al final estamos muchas en ello. Gracias!
Una gran novela sobre explorar su propia historia, reencontrarse con todas sus versiones y cobijarse en cierta nostalgia sin necesariamente trastocarse por ella.
Es su historia, pero es también un espejo a la historia de cualquier mujer que roza los 40.
“Genética de los monos” nos sumerge en la vida de María José Ramírez, explorando no solo su historia familiar, sino también su viaje personal, sus emociones, errores y aciertos que han moldeado su identidad. A través de estas páginas, también conocemos a los personajes secundarios que han influido en ella, convirtiéndose en verdaderos maestros de vida.
Lo notable de esta obra es su enfoque en los dramas cotidianos en lugar de grandes conflictos o villanos dramáticos. Es una historia genuina y hermosa que captura las diferentes etapas de madurez de una persona, donde los desafíos diarios se convierten en los antagonistas. Más que una novela, es el tributo de una hija a la historia de su padre, entrelazando ambas narrativas para crear un relato repleto de momentos memorables. Es fácil sentirse identificado y formar parte de la historia, haciéndola resonar con cualquier lector que aprecie la profundidad y la realidad en la ficción.
Sin duda Genética de los monos fue uno de mis libros favoritos del año. Tiene un formato tan fácil y ameno de leer, a veces chistoso, pero también es una exploración tan profunda de muchas de las cosas que nos hacen humanos. Desde sus discursos sobre la familia, las relaciones, las amistades, el estudiar, crecer y trabajar. Sentí que fue un bello retrato de lo que es crecer siendo mujer en México— aún con las cosas que no lo hacen tan bello. En particular amé leerlo en comunidad, pues creo que fue muy lindo compartir esta experiencia con otras mujeres.
En fin, ya dije que me gustó mucho el estilo de escritura con todos sus peculiaridades. Amé la voz de Marijose y lo introspectiva que es. La verdad también me gustó la división por partes en forma bíblica, creo que le queda muy bien a la historia. Fuera de eso, noté que sí cambió un poco el estilo conforme nuestro personaje principal crece y detallitos como ese hacen que se sienta aún más cercana la historia. Además, algunos capítulos que son más cortos y fragmentarios no sólo reflejan la memoria sino que hacen de esta una lectura amena a pesar de los temas que toca.
De los personajes la verdad le agarré muchísimo cariño a Marijose (Cerebro de mono) y a sus amigues. Hasta eso me hubiera gustado ver más de ellos porque al principio tenemos un enfoque enorme en su relación con su padre y mientras es muy interesante deja de ser protagónica después. Hablando de, el papá se me hizo tan raro en su actitud no porque fuera rara como tal, sino porque quería odiarlo más de lo que lo hice al final y siento que yo junto con Cerebro de mono lo perdoné.
Al final, este quizás es uno de mis libros favoritos en español y de verdad que vale la pena ir en este viaje que es la vida junto con Marijose— tanto la autora como el personaje.