La familia real ha heredado el poder del dragón desde hace generaciones, pero con el gran poder también arrastran un carácter violento al que poco importan el resto de humanos, excepto por uno, la persona destinada a ser su compañero, su Regas. Si el reino desea sobrevivir, debe encontrar al Regas del príncipe de 8 años, que nació con ojos amarillos de serpiente y es especialmente violento. Pero la organización que se ha dedicado a criar a atractivos compañeros de cama para los reyes desde tiempos ancestrales no está dispuesta a permitir que el control sobre el rey se escape de sus manos, y así, cuando aparece un grandulón bonachón que parece ser el Regas verdadero del príncipe, harán lo necesario para exterminarlo.
Adolece de algunos aspectos negativos de las novelas coreanas más populares, pero se alza por encima de todas por la candidez de Abel, su protagonista, la perfecta mezcla de intriga, drama, politiqueo, misterio, romance y humor en una narración ágil que no decae en ningún momento. Es empezar a leer y no soltar la historia hasta su final.