No lo encuentro terrible pero tampoco lo encuentro bueno. Creo que hay demasiados lugares en todo este tema de que la economía impacta toda la vida. Varias cosas que poemas no son sino enters dados por dar.
Otros que sí son poemas y les falta trabjo. Otros que sí parecen honestos y se ve el lenguaje más trabajado.
Compartimos temas y compartimos referencias, también por eso juzgo duro. Y yo no podría hacerlo mejor, pero, consideremos: por suerte yo no escribo poesía.
¡Por fin se me hizo leer a la querida y admirada Eva! Me encantaron el formato de estos miniensayos poéticos y la forma tan precisa en que aborda sus/nuestras preocupaciones familiares, económicas y laborales-literarias. Comparto este fragmento que me quebró: "La vida para mi madre fue una cadena de acontecimientos que resolvió de manera pragmática y uno de sus mayores orgullos es que yo accedí a un mundo cuya existencia ella apenas intuía. En cambio, la vida para mí ha sido una ficción literaria, como esta historia que lees sobre una mujer que trabajaba, mientras la otra leía".
Una casa sitiada por las ráfagas el sonido de las ráfagas la onomatopeya las palabras que más alto suenan las vocales más fuertes a / e / o las palabras de la violencia pero es un poema por favor no diga violencia ni sangre no sea usted literal.
Mejor la metáfora.
este libro debería leerse en voz alta (cada poema dos veces, si se puede) y con las amigas, de otra manera no sé si alguien pudiera entender lo poderoso del discurso ensayístico poético de eva.
Se dice que el capital cultural es un perfomance, creo que en este libro hay mucho de ello. Más que ensayar y/o poetizar siento un continuo perfomance de la autora por parecer cierta mujer que escribe. Tiene sus buenas frases y sus buenas reflexiones, pero es como ver a una actriz sabiendo que actúa. La escritura de este libro no me acercó a lo que siente la autoras ni las reflexiones me hicieron empatizar con ella.
Mi crítica será desde un lugar muy subjetivo, probablemente tenga que ver que lo leí en un buen momento; fue el libro que me acompaño durante mis tardes en la playa del caribe donde buscaba dejar de leer un poco de teoría y me encontré con la teoría echa prosa y poema. Me gusto bastante, el acercamiento amable que tiene con temas más complejos, la cotidianidad de los problemas sistémicos que afectan más de un aspecto de la vida y sobre todo, como se atraviesa el amor y el desamor en los procesos. Sin duda, volveré a leerlo esperando a que me lleve a esas tardes donde mi única preocupación era no mojar el libro con el agua del mar. Me quedo en el siguiente párrafo: "... tu diciendo que ya te vas y yo preguntándome por la imposibilidad y la filosofía romana, después de todo, siempre habrá temas más relevantes que el desamor" y hoy me aferro a esa frase, ojalá haya temas más relevantes.
Tiene narrativas dispersas que aveces pueden ser confusas, sin embargo es un libro muy crítico donde breve pero contundentemente aborda temas como la precariedad, los duelos, la seperacion y las implicaciones emocionales y económicas que eso conlleva, política, el amor romántico y nuestra forma de relacionarnos, sobre la admiración y como los niveles macro y micro de la economía repercute en las mujeres. Gran libro, se agradece que se hablen de estos temas abiertamente en un mundo donde las mujeres seguimos viviendo una desventaja económica frente a los varones. Apalabrarlo es importante.
Qué pedo con este libro perfecto! Trae un poco del fuego de pobres, y un poco del "un poco de escritura para nada", y harto de crítica económica, política, juegos de poder en lo que vendría siendo la superestructura; y de trasfondo también palpita una historia (10/10) y un cuestionamiento duro a la poética, a la poesía, que no son lo mismo, y a todo el borlote alrededor de esas dos. Está chingón, realmente chingón.
Nunca había leído un libro de poemas ¿y este fue mi primero? No se si contarlo como uno pues ocupa diferentes herramientas, como los miniensayos. Describiendo la relación del dinero, amor, más amor y política. Por que todo esta relacionado al final y al cabo.
Este libro es de esos que voy a releer, cuando se me olvide que la economía es doméstica.
¿Quién dijo que las opiniones no se pueden poner en verso? Un poemario que busca detonar algo en el lector, lo que sea. Poemas que van desde tratar de explicar con postulados filosóficos marxistas una ruptura amorosa, hasta tirarle al Nobel mexicano y decir: "no entiendo la poesía que se escribe en mi país y tampoco me gusta". Un poemario encantadoramente provocador.
Me parece un experimento interesante, hacer ensayos desde la estilística poética me ha parecido interesante y me sacó de mi zona de confort.
Al ser mexicana me siento allegada a este libro, pero creo que hay algunos poemas e ideas que se quedan un poco a medias y a otros que les falta fuerza.
primera vez leyendo poemas, de hecho, no sé si los entendí, pero me gustaron algunas frases. los mini ensayos los mega disfruté, aunque tal vez por la longitud siento que algunos se quedaron cortos con lo que querían expresarme. mi más sincera opinión es que tal vez sea un libro para ser leído específicamente en clubes de lectura o talleres.
El libro habla sobre el amor de pareja y las dinámicas de amor. Aunque es un poco desigual en la forma, hay partes buenísimas. El último poema es brutal.
Este pequeño y cortito libro nos regala varios poemas. La mayor parte de ellos me gustaron porque abordan los temas cotidianos de la vida con todo y cruda realidad mexicana.
La misma autora nos advierte que no son poemas ni ensayos, simplemente textos para expresarse, en los que aborda el amor, el vivir en pareja y el desamor
Lo mucho que me ha gustado este libro, cómo les explico. Así, a esto me refería, a este enojo y esta furia para hablar de estos temas. De otro modo no alcanza, no se llega.
El texto nos lleva de la micro a la macroeconomía desde un punto de vista muy humano, resaltado la importancia de lo cotidiano, sin olvidar el aspecto macro que sin duda nos toca y nos atraviesa. Definitivo un texto para reeler y masticar en comunidad
Tal vez no era un libro para mí, sólo me gustaron tres poemas: el de la imposibilidad de comprar una casa, el de la ballena y el de la mesera Laura. No logré conectar con los demás ni con las reflexiones intercaladas, me parecieron situaciones cotidianas y obvias, ideas comunes y repetitivas que las escuchas a diario en pláticas de gente conocida, las lees en comentarios de cualquier publicación de redes sociales o se escucha en el transporte público desde que yo era niña.