📚 Este año leí “Liderazgo Imperfecto” de Jose Manuel Echeverri. Empiezo por decirles que disfruté mucho este libro porque su lenguaje es amable y engancha, y aborda puntos muy relevantes e importantes sobre el reto de liderar equipos.
Desde la carátula, hay una referencia al Kintsugi, que es una técnica japonesa para arreglar piezas de cerámica, en dónde las fracturas se reparan con oro. Siempre me ha gustado esta analogía del Kintsugi porque ilustra muy bien el paradigma de la búsqueda de la perfección, y nos invita a entender que, en realidad, la perfección no existe, ni debemos buscarla; más bien debemos aprender a ver la belleza en nuestras cicatrices 🤕 y a encontrar valor en nuestras imperfecciones porque nos ayudan a crecer.
Y en ese sentido, el libro 📖 deja claro que el liderazgo tampoco es perfecto, que los líderes del presente deben ser auténticos, que deben reconocer que son seres humanos de carne y hueso que sienten, que se equivocan, que tienen momentos difíciles, que no se las saben todas, que deben abrazar la vulnerabilidad porque eso no los disminuye; por el contrario, potencia su crecimiento y la calidad de sus conexiones con los equipos que lideran.
Echeverri plantea 5 pilares dentro de ese liderazgo imperfecto:
🎯Pilar # 1: Ser la mejor versión de nosotros mismos.
🎯Pilar # 2: Ser eternos aprendices.
🎯Pilar # 3: Gestionar la vulnerabilidad.
🎯Pilar # 4: Crear entornos de seguridad psicológica.
🎯Pilar # 5: Convertirnos en productores de nuevos líderes.
👉🏻Los dejo con esta frase: “Nuestro poder como líderes depende de la habilidad para despertar el potencial de las personas y ayudarlas a crecer”.
#liderazgo