Galicia, 1853. El invierno más lluvioso de la historia ha destrozado las cosechas y una epidemia de cólera empieza a hacer estragos entre la población. Orestes, el Tísico, el Rañeta y Trasdelrío, el Comido, Tomás el de Coruña y muchos otros rapaces que anhelan un futuro mejor para ellos y sus familias deciden abandonar sus hogares y partir rumbo a Cuba para ganarse la vida en las plantaciones de caña de azúcar. Pero ese viaje les tiene reservado un calvario que sus cándidas mentes jamás habrían sido capaces de imaginar. Azucre es el relato novelado de la auténtica historia de mil setecientos jóvenes que viajaron a Cuba para trabajar y terminaron vendidos como esclavos por obra de Urbano Feijóo de Sotomayor, un gallego afincado en la isla que, aprovechando la situación de necesidad de sus compatriotas, promovió una campaña de colonización blanca y sustitución de la mano de obra llevada desde África. Estas páginas estremecedoramente hermosas, hipnóticas y evocadoras, alejadas de informes oficiales y fríos análisis, dan voz a los silenciados de este terrible suceso que en su momento constituyó un auténtico escándalo y que la memoria no puede ignorar.
Bibiana Candia es escritora. Ha publicado los poemarios La rueda del hámster y Las trapecistas no tenemos novio, el libro de relatos El pie de Kafka y el artefacto narrativo Fe de erratas. Colabora de manera regular en las revistas Jot Down y Letras Libres. Azucre es su primera novela.
Me da pena decir esto, pero podría ser un muy buen libro y se queda a medias. A nivel temático es maravilloso y muy necesario: recuperar la voz de aquellos niños y adolescentes gallegos que fueron robados para esclavizar en los ingenios del azúcar de Cuba. Sin embargo, la forma cojea. Con una prosa poética (poco pulida) y capítulos cortos que son como fogonazos, se nos presenta una novela descompensada estructuralmente, con un desarrollo desproporcionado de sus tres grandes episodios (Galicia-travesía por mar-el horror colonial). Creo sinceramente que esto podría ser un muy buen borrador, pero no una buena novela final.
En este maravilloso libro, la autora ficciona la experiencia de cientos de jóvenes gallegos, que a mediados del siglo XIX, emigraron a Cuba para escapar de la pobreza y la enfermedad de su tierra.
Embarcaron llenos de esperanza e ilusión por conseguir una vida mejor que les permitiera ayudar a sus familias y tener un porvenir.
Pero todo ello terminó siendo un fracaso, ya que fueron engañados y vendidos cómo esclavos para trabajar en las plantaciones de azúcar de la isla propiedad de un paisano suyo: Urbano Feijóo de Sotomayor.
La autora logra transmitir, con una prosa muy poética, las emociones y los miedos de sus personajes. Y hace que empatices totalmente con ellos.
"Cuando eres demasiado joven, aún no sabes que la infelicidad es un insecto parásito capaz de clavarte su aguijón tan adentro que años después las heridas supuran cuando menos te lo esperas"
"Caminar y llover, llover y caminar. Un ritmo constante que te va hundiendo en el suelo cuando en realidad lo que quieres es marcharte, cuando en realidad lo que deseas es partir. La tierra se niega a dejarte marchar, te empapa y te engulle como un paisaje líquido que se impregna y entra hasta el fondo de los poros."
"Los muchachos no tienen conciencia de que pueden morir, por eso hacen las cosas que hacen, por eso se van al otro lado del mundo pensando que sobrevivirán al cruzar el mar. Todo lo hacen por eso, porque nunca piensan que morirán, les bastaría con comer lo suficiente todos los días para creer que su fuerza podría ser infinita"
Destaca su intensidad lírica y su lenguaje certero y potente, y desde luego la temática me ha interesado muchísimo, sin embargo esta forma como vehículo para esta historia no me ha convencido.
Creo que ha sido su estructura fragmentaria lo que no ha terminado de conectarme a la narración, son capítulos muy breves y flash visuales desde la conciencia interior de varios personajes pero sin llegar a moldearlos con cierta profundidad, no me han resultado auténticos. Muy coral, pero con poco desarrollo.
Con todo me ha gustado leerla, es directa y bonita, y una historia terrible que desconocía y me ha encantado conocer.
Una novela que nos desvela un hecho real histórico (grupos de hombres, y chavales, gallegos que fueron llevados a Cuba bajo engaños para trabajar en las plantaciones de azúcar como mano de obra esclava) con una prosa muy poética.
Ahora bien, quien espere una novela histórica como tal se sentirá decepcionado, pues se trata más bien de una historia intimista. La autora explica lo suficiente del contexto histórico y su desenlace , pero no es esa la base del libro.
A mí me gustó mucho, pero hay que saber qué es lo que se va a leer.
Jest w tej krótkiej powieści coś, co nie pozwala przestać o niej rozmyślać, dowiadywać się, czytać więcej i więcej. Ten wspaniały, surowy styl, precyzyjny niczym skalpel chirurgiczny język, niepozbawiony jednak ogromnych pokładów empatii. Azucre Bibiany Candii to wstrząsająca powieść warta uwagi, trzymająca w napięciu powieść historyczna, która oddaje głos osobom, które zostały go pozbawione.
Miejsce, które miało być rajem, stało się piekłem na ziemi
Terrible historia pero lo más espeluznante es que está basado en un hecho histórico. Me ha fascinado la prosa de la autora. Breve, concisa y directa como un puñetazo en la boca del estómago que zarandea al lector. He terminado esta novela ficcionada con un grito ahogado como la de esos mil setecientos rapazos que lo único malo que hicieron en sus vidas fue nacer pobres.
El tema me encantó, pero me fallaron otras cosas. La forma de escribir intenta ser muy lírica, pero me resultó recargada. Los personajes son muy planos, al igual que la trama. Es todo algo inconsistente y no consigues entrar. Creo que es una buena historia con la que se podría hacer una buena novela larga y densa en el buen sentido de la palabra.
To nie jest krzepiąca lektura, ale bardzo bardzo dobra. Doskonałe język i forma, ważna i chyba powszechnie nieznana opowieść (a ja nawet nie lubię powieści historycznych). Ale w szerokim planie jest to rzecz o ludzkiej biedzie (egzystencjalnej i materialnej, a zresztą to zazwyczaj idzie w parze).
Me ha gustado muchísimo. La autora consigue narrar una historia durísima con dolor, rabia y empatía, mezcla que podría parecer incongruente y, sin embargo, resulta acertadísima. Admiro mucho las novelas cortas, la capacidad de mecer en pocas palabras. Bibiana Candia lo consigue y, además, con éxito. Ahora no puedo concebir otra estructura que no sea una con capítulos cortos que hacen las veces de fotografías suspendidas, como fogonazos que duran el tiempo en que se consume una cerilla. Quiero destacar también los usos verbales y el equilibrio constante entre tercera y primera persona. El lenguaje es sencillo y, pese a eso, punzante. El poso que queda tras cada mirada es uno amargo, ingenuo y cruel, como la situación vivida. La volvería a leer.
Azucre chámame a atención máis polo extralirerario que polo realmente literario. Por un lado, sorpréndenme algunhas decisións que non conseguen que a lingua dos personaxes sexa real, viva. Ademais, introdúcense xiros que axudan a construir un cliché. "Punta tacón" di ao final do libro, cando parece querer bailar unha muiñeira. Un mínimo de coñecemento dese mundo daría para saber que iso non existe, que é unha rémora das seccións femininas. É unha obra que ten como fin a denuncia, o mostrar, pero en ningún caso se supera, non hai un interese literario máis aló dunha prosa poética que, moitas veces é maniquea. Mentres o lía só podía pensar en como o libro debera pertencer a literatura galega. As referencias, o estilo, o tema vai xunguido á literatura do país. Se non se escribiu primeiro en galego foi, en parte, por culpa desa famosa diglosia.
Zanim były ohapy imienia Carlosa Roloffa Miałowskiego, można było wkręcić frajerów z hiszpańskich wiosek, żeby harowali na Kubie, świecąc im przed oczyma obietnicą dużych pieniędzy. Mijają lata, trzcina cukrowa wciąż taka sama. Dobra rzecz.
Descubrí este libro gracias a la fantástica reseña que le hizo @miric_escritora así que lo tenía fichado para comprarlo y el día de mi cumpleaños me lo regaló mi marido porque había escuchado una entrevista con la autora en la Ser y creyó que me gustaría (es un poco majo ¿ que sí?😜). La cuestión es que tenía todos los ingredientes para gustarme porque nos habla de un hecho histórico que desconocía: la marcha de los jóvenes gallegos a plantaciones de caña de azúcar en Cuba y el trato esclavista que allí sufrieron durante su estancia. La autora opta por presentar los hechos de forma concisa , apoyándose en capítulos breves y en una forma de narrar a ratos realmente poética pero, sobre todo, con una capacidad tremenda para hacer que el lector empatice con esos personajes. Unos jóvenes a los que acompañamos en su aventura al otro lado del mar que prometía ser algo que les cambiaría la vida , asegurándoles un futuro estable pero que se quedó en un suceso terrible que merece ser conocido por tod@s. Espero que os animéis a darle una oportunidad porque creo que no os defraudará 😊
Dice la sinopsis que cuenta una historia real en forma de relato novelado. Llama el interés ese aspecto real de esclavitud de nacidos en la península ibérica en el siglo XIX al buscarse la vida en la emigración. Y fracasa de forma absoluta en narrar una historia a pesar de cierto empeño. No consigue armar un relato sólido ni unos personajes que sostengan la historia. Digo que la narración no tiene solidez y si buscamos el antónimo podría decirse que es frágil, pero algo frágil presenta la forma aunque tal vez sea inestable; hay cierta apariencia que este texto no tiene.
Imaginad una cabaña del bosque de madera, bien construida y sólida; otra mal construida, con goteras y que como venga temporal la podría tirar. Pues esto sería tener toda la madera, los troncos, las herramientas… y no levantar una cabaña.
Diría que es un libro con cierto compromiso social (por llamarlo de alguna manera), muy noble y loable la intención pero que a mí como lector no me va. Hay que ser un lector “comprometido”. Dicho esto, en donde asumo mi fallo como lector, tiene algunos elementos maravillosos, fascinantes, inteligentes, poco frecuentes… tablones de la mejor madera que se puede conseguir si seguimos con la metáfora.
Comento dos de esos detalles: en un momento dado dice que Coruña está más cerca de Cuba que de Madrid. Ni me pongo a hacer los cálculos para ver si es cierto, es el detalle de que en Galicia a mediados del siglo XIX el tren no existirá hasta décadas después, el coche… ni existían los motores de combustión pero había barco (la aviación hasta comienzos del XX) a vela y más tarde de vapor. Es decir, historia. Conocemos a los vikingos, sajones, normandos… pueblos de zonas costeras porque las distancias —en días de viaje— no son como hoy en día que se miden en kilómetros por carretera y es algo que muchas veces los autores olvidan. Además en este caso tiene un claro simbolismo político.
El otro detalle: un cura católico en un barco en donde ejerce una posición de poder. Y como la autora comenta el antagonismo que representa. Todas las supersticiones, muchas paganas, usos y costumbres a bordo chocan con el mandato religioso. Un barco es un pequeño mundo en miniatura con sus propias reglas.
El texto tiene varios detalles así, en los que es imposible no fijarse, y que son aciertos plenos pero a través de ellos no consigue conformar una historia que me atrape o interese.
Este libro me sorprendió de buena manera, la verdad que no tenía mucha fe de que me fuese a gustar, pero la pluma de Bibiana hizo que la historia de los gallegos esclavizados tocara la parte sentimental de mi alma. Con una narrativa que roza lo poético, ver el reflejo de mi tierra y su historia mezclada con la de Galicia me dio mucho placer. No solo se detiene en exponer las miserias de la pobreza y como las personas somos sustituibles cuando pertenecemos a la clase baja, sino que dio un choque de realidad para los propios españoles que veían la esclavitud como algo normal hasta que les toca vivirlos a ellos. Jóvenes de 16 años que fueron a cazar fortuna y solo se encontraron con un muro de miseria y de maltratos. Actualmente Cuba se encuentra en una situación donde miles de cubanos emigramos en busca de un futuro mejor sin saber nunca con que muro nos vamos a chocar y da mucha tristeza tantos sueños rotos y tanto sufrimiento. Miles de muertes intentando cruzar fronteras, en travesías por la mas cruda selva, pasando un frío de mil demonios. Páginas tristes de la historia de ambos países que son imposibles de borrar.
Azucre nos cuenta la historia de unos gallegos que, en el siglo xix, cruzan el océano con la esperanza como única posesión, pues en la tierra propia no queda nada más que la familia, el hogar, el amor... pero nada de eso alimenta. La espantosa travesía en barco solo es el principio de su sufrimiento. Azucre recupera el relato de unos esclavos gallegos en Cuba. 🔹 La historia es tremenda por triste, por dura, por desconocida, pero,sobre todo, es tremenda porque es real. 🔹 Entre tanto mal, la voz narradora es un bálsamo. Tiene ese toque gallego, de dibujo de Castelao, que bajo una apariencia inocente, poética a veces, casi infantil, resulta de lo más descarnado. Y también tiene esa retranca que tanto nos gusta y que tan bien entendemos por aquí; esa que se usa, por ejemplo, para contarnos la historia del Comido (adoro al Comido). 🔹 Casi cada frase es un proverbio, una dosis de sabiduría vital, una verdad contundente, de plomo. No hay paseos por las ramas. Brevedade y precisión; aunque me quedé con ganas de que la segunda parte se alargara, me contara un poco más, pues todo parece precipitarse cuando llegan a Cuba. 🔹 Al leer, se activan todos nuestros sentidos, incluso el sexto, ese que nos hace estar alerta y desconfiar de lo que está por venir. Al leer, no solo imaginamos; olemos, palpamos, oímos. 🔹 Os va a encantar.
Cuando leí la sinopsis esperaba una buena novela, ya que la historia da para eso y más, pero la forma en la que está redactada no me ha gustado. Se me ha hecho tediosa y eso que solo tiene 144 páginas.
Me sorprendió y gustó mucho este libro breve, su lenguaje sencillo pero poético y concentrado. Hay algo en la historia de esos muchachos gallegos que son traídos a Cuba y convertidos en esclavos, de sus motivaciones y sus individualidades que habla del momento actual de gente desplazándose en todo el mundo, encontrando similares decepciones y maltratos. Absolutamente recomendable e inolvidable, si bien es cierto que la parte final me pareció apresurada y me dejó deseando más. Me hubiera gustado que la estancia en la plantación en Cuba hubiera estado un poco más desarrollada. Igual, excelente experiencia esta lectura.
«¿Dejaremos de decir azucre y diremos azúcar solo porque así es como lo llama quien nos paga?».
Muy Mariana Travacio por la crudeza de la historia y por la concisión de la palabra, tanto en la extensión de frases como de los capítulos. Todo se transforma casi en sentencias, y yo no puedo más que estar de acuerdo con Bibiana.
Escrito con un lenguaje poético que capta a la perfección el ambiente desolador de una emigración forzada en la que, después de pasar mil penalidades, solo obtuvieron un horror
Azucre es una novela de imprescindible lectura. La narración de Bibiana Candia es exquisita, cercana y consigue meternos de lleno en la piel de esas 1.704 familias que se han visto involucradas en este trozo de historia, que si bien nunca debió ser olvidada, gracias a este libro se va a mantener viva en nosotros para siempre. 🧂🏝 En 1853, Galicia se encontraba muy afectada por la epidemia del Cólera, y un invierno lluvioso acabó de hundir a muchas familias, que vivían de sus cosechas. Aprovechando esta situación, el empresario Feijoo de Sotomayor, promueve una campaña de colonización blanca y sustitución de los esclavos negros que habían llevado desde África a Cuba. 🧂🏝 Orestes,Tomás, el Rañeta, Trasdelrío, el Tísico y otros muchos rapaces que buscan un futuro mejor, deciden dejar a sus familias, mujeres e hijos, y embarcar hacia Cuba, para ganarse la vida en las plantaciones de azúcar en busca de un futuro mejor. Si bien la travesía en barco fue dura, al llegar a la isla no les esperaba nada mejor. Lo que ellos pensaban que sería un trabajo de salvación, acabó siendo un engaño y fueron vendidos como esclavos. 🧂🏝 Muchos momentos de los que vivieron allí, son contados en este libro novelado pero que nos acerca a una historia del todo real. Todos los datos que aquí aparecen están documentados por la autora desde que empezó a indagar en este trozo de nuestra historia ya hace varios años.
Sin duda, merece muchísimo la pena leerlo. Además te deja una sensación de haber leído una historia terrible, pero preciosa. Porque es una novela súper bonita y con frase, párrafos y expresiones totalmente subrayables. Yo, después de haber escuchado a Bibiana el otro día, siento la necesidad de releerlo, y darle otra vuelta a muchas cosas que me han despertado la curiosidad y tengo ganas de indagar más... 🧂🏝 En realidad, siendo Gallega y teniendo familia que ha emigrado a Argentina, Venezuela, Suiza, Francia, siento que me he librado de lo de Cuba porque de casualidad no le tocó a los míos, pero que perfectamente podría haber sido... Sé, igual que muchos de vosotros, lo dura que es la emigración. Lo que significaba en aquellos años que un padre, hijo, o familiar decidiera marchar. Ya que en muchos casos no volvían más. Es por eso, que esta historia aún cala más en mi, y supongo que hará lo mismo en muchos de vosotros. Tenéis que leerla. Releerla. Y pensar, que estamos delante de una historia que ocurrió en 1.853 pero que sigue ocurriendo a día de hoy en muchos lugares del mundo, o de otras formas. Si de algo nos debiera servir la memoria histórica es para no repetir los mismos errores del pasado, pero... Grande @Bibianacandia !! Este libro va a conseguir llegar muy muy lejos, y yo ya tengo ganas de leer más de ti. 😉
“¿Dónde es Cuba? Lejos. Lejos es un lugar, como es un lugar fuera. Los de lejos son de más allá que los de fuera. De fuera son los castellanos y los portugueses. Luego están los de lejos, esos son de una zona después del mar de donde aún poca gente vuelve, donde no hay nada más, una especie de línea imaginaria de no retorno. No quiere decir que no puedas volver, sino que nadie puede volver siendo el mismo.”
No he conseguido conectar con esta historia, me sorprende. Esta es la historia de jóvenes gallegos que van a trabajar a Cuba en la cosecha del azúcar a mediados del S.XIX. Van engañados y tras una travesía complicada descubren lo que les espera. Siendo gallega migrante, cuando me recomendaron el libro asumí que resonaría muchísimo conmigo (salvando las distancias entre ambas situaciones) ¿Qué me ha gustado? Los capítulos son cortos, el estilo sencillo con pasajes muy líricos y todo el texto está trufado de referencias a la cultura y lengua gallega. ¿Qué no me ha gustado? Más de la mitad del libro (86/140 páginas) tratan sobre la travesía, de forma muy detallada. Cómo el grupo con el protagonista va a pie hasta el puerto de salida, cómo allí aparecen otros grupos, cómo se les despide, la travesía en barco. Esperaba que la experiencia en Cuba fuese el centro de la historia, pero me ha dado la sensación de que se ha pasado de puntillas. Por si lo leéis no daré detalles, pero un momento crucial en la historia, no se cuenta. Este recurso me ha frustrado. Dice ser un relato novelado basado en sucesos reales. Desconozco cuál ha sido la documentación, pero la sensación con la que me he quedado es que el 90% del texto es pura especulación.
“Tendrá que pasar aún mucho tiempo para que se rebelen y saqueen las cargas en lugar de besar el puño que les paga con una limosna; pero es normal, todo el mundo acaba despertando un día. Hasta los animales”. . Coincide mi lectura de este libro de emigración y esclavitud, la historia de unos chicos gallegos que fueron explotados en la Cuba española, con muchas referencias e ideas que me han abordado últimamente: la serie ‘El ferrocarril subterráneo’, saber que en el hotel Pez Espada de finales de los 60 hubo una huelga de trabajadores y que no todo fue glamour en el Torremolinos dorado, o conocer ayer mismo, gracias al nuevo club de lectura de pensamiento de la librería Suburbia, que Simone Weil renunció a su puesto de profesora y a su posición social acomodada para trabajar en varias fábricas y saber así qué sentía un obrero y poder reflexionar y escribir sobre ello: “Para mí, personalmente, esto es lo que ha significado trabajar en la fábrica. Ha significado que todas las razones exteriores (antes las creía interiores) en las que para mí se basaba el sentimiento de mi dignidad, el respeto hacia mí misma, en dos o tres semanas han sido quebradas radicalmente bajo el golpe de una opresión brutal y cotidiana”, dice Weil en 1935. La historia que cuenta Bibiana Candia en ‘Azucre’ es también real, como documenta al final de esta novela que es más que una novela
I wouldn't probably buy this book because of my prejudices, but I am very fortunate to have received it as a present. My mum bought it for me and then asked me to read it fast, so she could read it herself. And so I did. The ¿novel? is a series of postcards about some Galician young men hired in Galicia and brought to Cuba in the mid-1800s to work in sugarcane plantations. Perhaps the story is not much more than that. Those who arrive at this book looking for historical details or analysis will be certainly disappointed. But the writing is extremely beautiful, those postcards are carefully curated, so even a not-so-eventful story is very delightful and interesting. Then there is language. This mix of Castilian Spanish and Galician is peculiar. I don't think I would agree with the author's choices: if the aim is realism, this mix is clearly not a realistic choice for Galicia 1853. The result is not authentic and awakes in me some ideological rejection. And yet at the same time, putting aside the fact that I have a strong connection with Galicia and a Galician language, and that seeing it reduced to not much more than a colourful footnote is kind of bitter, the result is homogeneous, delicate and smooth.
Novela corta que me ha gustado mucho y nos muestra un pasaje de la historia triste y poco conocido. Contada de manera fragmentaria y con un tono poético, Azucre me ha convencido en su forma y en su fondo. Si de poner un pero se trata, se me ha quedado algo corta en algunos aspectos. Y es que esta novela tiene un hilo muy potente y un recorrido muy amplio. También tiene personajes entrañables sobre los que me gustaría conocer más.