Tania tiene un secreto. Uno que la hace sentirse especial, única, casi mágica. Algunas noches, mientras duerme, viaja a otro lugar, a otro mundo, a un pasillo muy particular. Allí aparece un retrato colgado en la pared, un rostro desconocido que la mira, que la llama, y la niña entra en sus sueños. Tiene tres oportunidades para ayudar a esas caras anónimas antes de que pasen a engrosar la colección del pasillo y aparezca un nuevo retrato en su lugar. Tania lleva años yendo a ese sitio, siguiendo sus particulares reglas. Pero todo cambiará cuando el repartidor de felicidad aparezca en escena, cuando una cara conocida la reciba una noche, cuando descubra que no es la única que viaja a los sueños de otros y cuando trate de saber algo más sobre la enigmática guía de luz que la acompaña. Oscura, envolvente, íntima, tierna y profunda; esta historia fantástica con elementos paranormales, oníricos y tintes de thriller te revelará un complejo y oculto universo, al tiempo que serás testigo de la pérdida de la inocencia de su protagonista y su dolorosa y prematura entrada en el intrincado y aterrador mundo de los adultos. ¿Te atreves a soñar en blanco y negro?
3.5⭐ Una historia sobre una niña que viaja a los sueños de otras personas y que tiene que combatir la oscuridad. Me ha gustado mucho y, aunque algunas partes se me ha hecho lento, lo he disfrutado. . A story about a girl who travels to other people's dreams and who has to fight the darkness. I liked it a lot and, although some parts were slow, I enjoyed it.
Segundo libro que leo de este autor y se mantiene fiel a su estilo.
Nos vuelve a meter en un mundo onírico que enlaza con lo relatado en el otro libro que he leído de él.
En un mundo de sueños, de luchas entre la luz y la oscuridad, con un ambiente cargado de nostalgia, apatía y a la vez esperanza, se libra una lucha encarnizada por la libertad.
Un mundo mágico en el que la protagonista se adentra para entender lo que le sucede a ella y otras muchas niñas, y que, una vez comprendido, idea un plan para liberarse de dicha carga.
Interesante y muy original la propuesta del autor que con su forma de redactar, sin duda, no te dejará indiferente.
Qué difícil nos pone David Albalate el englobar sus libros dentro de una categoría y cuánto nos habla esto de su gran originalidad. En este sentido, “La niña que soñaba en blanco y negro” ha sido una nueva inmersión en un universo oscuro de una fantasía que toma unos tintes inquietantemente reales y que yo diría que ha venido a perfeccionar lo que ya conocí en “Detrás del espejo”. Ambos libros tienen una conexión palpable en la atmósfera (esta cuestión se confirma de manera explícita) pero se pueden leer ambas novelas de una forma totalmente independiente. Es realmente fácil avanzar por las líneas de este libro que en gran medida mantiene al lector en penumbras hasta que poco a poco se nos deja entrever toda la profundidad de una historia inquietante.
Aunque conviene no adelantar gran cosa y dejarse sorprender por esta singularidad de la obra, la historia parte de una niña, Tania, quien a menudo sueña con un pasillo con un retrato al final del mismo, y una luz que hace las funciones de guía. Tendrá tres oportunidades para cumplir su cometido antes de que el retrato pase a formar parte del resto de los que se encuentran en la pared de la galería.
Así de misterioso es el argumento de un libro que esconde mucho más que todo ese mundo de fantasía y es que, además de toda la intriga y la magia, es un libro más terrenal de lo que aparenta y que nos habla ante todo del cambio, de la transición del mundo de la infancia al de los adultos y, además, desde un punto de vista muy femenino (este es un elemento que cobra mucha relevancia en toda la novela). Además, está escrito desde el punto de vista de los diferentes personajes pudiendo remontarnos así a sus diferentes trayectorias vitales, preocupaciones y motivaciones en general. Cabe destacar que me ha encantado cómo uno de ellos en concreto (uno de mis favoritos) llega a romper esa cuarta pared dirigiéndose directamente al lector. De esta manera observamos que hasta los personajes mágicos tienen su propia historia y podemos empatizar con ellos.
Una de las constantes que estoy descubriendo en el autor, además de escribir con una pluma accesible pero envolvente, en la capacidad de mantenernos en cierto modo a oscuras, sin ofrecernos todos los detalles de ese mundo de fantasía, de esa mitología que se intuye detrás de los acontecimientos, potenciando de este modo esa atmósfera tan onírica y sombría. Respecto a la propia Tania, me ha encantado su reflexividad y autopercepción; desde el momento en que empezamos el libro y nos encontramos con una situación ya consolidada en la vida de la protagonista, nos damos cuenta de que el escritor quiere contarnos mucho más con esta historia y, de nuevo, no ha decepcionado en absoluto. Solo puedo aplaudir la manera en que consigue una narración tan intimista y profunda partiendo de un universo fantástico que, ya por sí mismo, impele a conocer con detalle.
Aquí vemos cómo Tania viaja a través del mundo onírico, pero no solo en los suyo sino que también puede inmiscuirse en el sueño de otras personas. En este camino va descubriendo entes oscuros y otras cosillas que perturbaran su realidad.
Conocí a David en Detrás del espejo, la primera novela que leí de él, y me encanto su forma de escribir y de crear una historia que conseguía provocarte mil emociones. Así que no tarde ni un suspiro en decirle que si cuando me ofreció mandarme La niña que soñaba en blanco y negro, ambientada en el mismo universo que el anteriormente nombrado, aunque con una historia diferente. Y os aseguro que este no será el último que lea, ya me he apuntado todos los libros del autor.
Ya desde un primer momento lo noté diferente a Detrás del espejo, en vez de La mala copia en este caso tenemos el pasillo de los retratos (os animo a leerlo, aunque solo sea por como David consigue hacerte sentir que caminas por el oscuro pasillo, con solo un punto de luz que té guía) y, aunque Rachel hace una mini aparición en sueños, le presta todo el protagonismo a Tania (la historia detrás de este personaje, explicada por el autor me parece preciosa). Pero os aseguro que me flipo exactamente igual que en la anterior novela; al revés, lo vi como otra forma, más inocente, de ver este universo que el autor nos quiere plasmar.
Y a eso nos dirigimos, entre sus páginas contamos con mi trío de oro; la ambientación que David crea tan maravillosamente, como siempre en él (y que ya resalte en mi anterior reseña), nos enseñara más lugares de los que formo aquella antigua civilización, aquellos lugares que estaban antes de que nosotros llegáramos y que seguramente estarán mucho después de que nos vayamos, en los personajes nos regala a Tania, un personaje grandioso, creado con mucho mimo y cariño, al repartidor de felicidad, a las niñas, a los seres de luz (cogí un cariño especial a Natalie) o a aquel ser oscuro que vigila y controla todo lo que pasa en ese lugar. Y la historia…
La historia es brillante, tenía muy difícil cumplir mis expectativas, ya que venía de un libro del autor que me había encantado, pero no solo lo consiguió, sino que hoy en día tendría cierta dificultad para escoger. En la trama nos transporta al mundo de los sueños (me flipo notar la diferencia entre los de los niños, más coloridos, y los de los adultos, que se plasman en blanco y negro), de las relaciones familiares, al paso de la infancia a la madurez (mostrado perfectamente en Tania, a la que querremos achuchar al verla tan triste por algo que ella no ha pedido, dejar de ser niña), al universo anteriormente nombrado (del que estoy deseando saber más) o al repartidor de felicidad (un personaje con muy buena historia). Me gusto ser testigo de que el autor intercala varias tramas, personales de cada uno de los personajes o conjuntas, pero consigue que no te líes; es más, te crea curiosidad por ir sabiendo qué le pasara a cada uno de ellos. El final me pareció buenísimo y me dejo con ganas de leer más… necesito otro libro, David.
Como punto, antes de terminar, os animo a leer la nota del autor; en ella, os explicara más de un dato sobre la creación de esta novela que a mí me fliparon.
👧La niña que soñaba en blanco y negro. 🖋️@dag70writer 📝@letras_eternas_ediciones
Llevaba mucho tiempo con ganas de hablaros de esta gran novela. Tuve la suerte de poder estar presente en su nacimiento, de poder haber ayudado y de alguna manera, haber puesto parte de mí en algo tan maravilloso.
Dejando de lado la emoción que me da hablar del proceso, lo que quiero es contaros un poquito de lo que trata y por qué debéis leer a su autor, porque sí, tenéis que hacerlo. David es un autor muy especial y posee un don muy bonito al plasmar sus palabras. He leído ya tres de sus obras y cada vez me sorprende más.
No quiero desvelaros mucho de la trama, porque considero que tiene puntos muy especiales que es mejor que conozcáis por vosotros mismos, pero la trama gira en torno a una pequeña niña valiente que tiene el don de viajar al sueño de las personas y luchar contra la oscuridad. Y ya os digo que esa chiquilla se irá de lleno a vuestros corazones. Al leer de nuevo la obra, ya que por fin la tengo físicamente conmigo, me ha parecido que meterse en la piel de una niña así es una de las cosas más complicadas a las que debe enfrentarse un autor.
Una historia muy oscura y perturbadora, pero llena de sentimientos y reflexiones de la vida. David es capaz de dejarnos ver las brumas de maldad que hay dentro de las personas, pero también la ternura de la infancia y los ojos con los que una niña ve el resto del mundo. Iremos pasando por varios sueños, pasillos y retratos en el que acompañaremos a Tania.
La novela fluye sola, una vez que has comenzado a leerla, ya no eres capaz de parar. Solo quieres descubrir que le deparará a Tania y como llegará al final de su lucha. Tiene relación con otra de sus obras "Detrás del espejo" y aunque se puedan leer en otro orden, yo os recomendaría seguir el orden, ya que habrá detalles que se pierdan si no es así.
De David Albalate ya había leído Detrás del espejo, un libro que empecé con muchas ganas y que me atrapó hasta las ultimas consecuencias. Tenía ganas de dejarme envolver de nuevo por su narrativa y, desde luego, no me he equivocado al sumarme a esta lectura. En este libro conocemos a Tania, una niña que comienza a viajar en sueños a un lugar con un pasillo un tanto particular, y si me lo permiten, tétrico. Sin embargo, ella se arma de valor, al principio sin comprender el porqué le pasa todo eso, y empieza a vivir los sueños de otras personas. El personaje de Tania me ha dejado con la boca abierta. Es una niña, pero con la esencia de una adulta, en ocasiones, hasta parece una persona de una edad muy avanzada por sus frases y su capacidad de comprensión. También, por como se conecta con el entorno y aprende de todos los cambios que se generan en este. Su historia es un poco dura, pues no sólo tiene que batallar con el mundo onírico, también lo debe hacer con el mundo real, en el cual su don es visto como un síntoma claro de locura. No obstante, ella no se rinde, podríamos decir que es una heroína, una de corta edad, pero con la fuerza suficiente para parar la oscuridad. La forma de escribir de David es una delicia, ajustando los toques dramáticos a la perfección, dando pinceladas de sensibilidad y con una creatividad desbordante a la hora de plasmar el lado oscuro. Me ha hecho mucha ilusión la alusión a la "mala copia" en esta novela, pues al final, todo está conectado. Una novela a tener en cuenta, al igual que su predecesora, sobre todo si eres amante del suspense y el misterio.
Tania, la protagonista de la novela, es una niña de once años, que vive con un gran secreto. Este secreto es lo que le ocurre por las noches, mientras todos duermen ella viaja a los sueños de los demás con la misión de ayudarlos a superar lo que les atormenta. Ella lo vive de una manera especial, este don le hace sentirse única. Una noche está obligada a entrar en los sueños de su madre, en sus sueños descubrirá que no es tan fuerte como pensaba y perderá parte de esa inocencia que le quedaba. Esa noche todo cambia, a raíz de ese sueño Tania madurara y tendrá que contarle a sus padres su secreto y descubrirá otro que le han estado ocultando. Es una novela que te mantiene enganchada desde la primera página, entras en un mundo fantástico en el que quieres saber más. Los personajes son maravillosos Tania te enamora según la vas conociendo. Aparecen personajes que crees que son todo lo contrario a lo que resultan ser. Es una novela 100% recomendable para disfrutar del mundo oculto de los sueños.
Un thriller paranormal que me ha tenido en constante tensión. La protagonista es una niña llamada Tania, que realiza excursiones en el mundo onírico, en donde nada es lo que parece. En sus extraños recorridos va conociendo personajes y lugares peculiares, y entre ellos está el pasillo en donde todo es blanco y negro. La historia me ha gustado mucho, tiene intriga, suspenso, fantasía. El hecho de saber que la protagonista es solo una niña, y debe enfrentarse a situaciones tan oscuras que ni siquiera los adultos quisiéramos enfrentar, me ponía los nervios de punta. Es una lectura de constante tensión psicológica, que se disfruta y se sufre a partes iguales. El final que el autor le ha dado es espectacular, te atrapa hasta el último momento.
Me he quedado muy impactada por esta novela asombrosa, escrita con maestría. Nos presenta una historia surrealista que habla de una niña muy especial, de sus experiencias oníricas, de sus capacidades especiales para entrar en el sueño de otros y aportarles ayuda y consuelo.
Tania explora cada noche el mundo onírico, intenta conectar con otros seres que son iguales que ella y se topa con algún otro personaje inquietante, como el repartidor de felicidad.
Admito que me he quedado impresionada por la novela y el talento del autor y la recomiendo.
Un maravilloso y misterioso viaje al mundo onírico
Una travesía en una calle de doble vía que conduce a los sueños. Misterio, fantasía y un thriller ambientado en las puertas giratorias del mundo onírico sin matices, extremo, solo blanco y negro, que atrapa a una niña y la arroja por momentos a una realidad donde pierde la candidez y debe luchar en un universo adulto cada vez más difícil. Un maestro de las letras que nos regala su arte.
Impresionante el mundo que logra crear el autor. Esos sueños en blanco y negro, ese pasillo de retratos de gente familiar, a la que conoce sin conocer, porque entra en los sueños... Viajeras, seres fantásticos como el relojero y el repartidor de felicidad, maestras de sueños y unos padres con dificultades muy reales. Todo eso y más es lo que podéis encontrar en esta historia. Enhorabuena por hacer que me mantenga pegada al libro, yo que no suelo ser lectora de este género.
La historia, narrada con un estilo íntimo y oscuro, combina elementos de fantasía y thriller con tintes paranormales, mientras se profundiza en el conflicto interno de Tania, quien lucha por mantener su inocencia en un mundo cada vez más amenazante. Lo onírico y lo real se entrelazan de forma magistral, presentando un universo oculto lleno de preguntas inquietantes. Felicito al autor. Lo recomiendo.
Esta historia te atrapará en un mundo onírico en el que como dice el autor: en los sueños las cosas no son como deberían ser. De la mano de Tania nos adentraremos en un mundo de pasillos, retratos y sueños en los que iremos transcurriendo de la edad infantil a la adulta junto con la protagonista. Un sinfín de sentimientos entrelazados a medida que vamos leyendo harán que no puedas parar de leer.
Un autor que siempre nos sorprende. En esta ocasión una historia de esas que no puedes parar de leer hasta conocer el final. Y la forma en como se enlaza con otro de sus libros solo te enamora más, aunque sea una hostoria de suspenso y hasta de terror. Si has leído al autor no te lo pierdas, y sino te invito a que disfrutes esta historia. Super Recomendada
Ir y venir entre sueños, me parece mágico. Es una historia de desafíos, de personajes fuera de este mundo y una realidad que se mezcla entre este mundo y el de los sueños. Misterio y magia que llevan a la redención.
Me encantó esta historia, aunque no soy mucho de este género, este libro me engancho desde sus primeras páginas. Suspenso y misterio es lo que encontramos en este libro Lo recomiendo ampliamente
Una gran metáfora, una historia muy diferente de la que es difícil hablar sin hacer spoilers. Solo decir que merece mucho la pena su lectura, que nos envuelve con un texto lleno de paralelismos y ricamente adjetivado. Con un final sorprendente muchos detalles tanto bellos como escalofriantes
¿Qué decir de esta novela? Fantástica, densa, profunda. Me ha resonado muchísimo porque también me interesa el mundo de los sueños. Un viaje a otras realidades. Lo recomiendo totalmente.
Es una novela de suspense que trata temas oníricos y de fantasía. Cada página te atrapa y te hace pensar en lo que pueda pasar y su lectura es amena. Os lo recomiendo para cualquier época del año.
Una historia diferente, nunca he leído algo así, me ha parecido muy interesante y bonito y es muy especial, el mundo de los sueños es algo importante que debemos de cuidar.
"Y la niña discurre por esas aguas turbias, oscuras, infestadas de monstruos y fantasmas de la mejor manera que sabe, que puede, esperando a que algo o alguien acuda a su rescate sin saber exactamente qué o quién."
Tania es una niña de once años que cada noche, en sus sueños, viaja por un extraño pasillo en el que se sumerge en los sueños de otros, siguiendo una rara dinámica que ella no comprende. Estos viajes acabarán afectando a su vida
Es una historia tan mágica como dura. Me ha impactado el sufrimiento de los padres, que no comprenden lo que está pasando con su hija, así como esa atmósfera opresiva que ella siente ante el temor tanto de lo que vive a través de los sueños como su nueva realidad, y el hecho de tener que acercarse irremediablemente a una edad más adulta, en la que ya nada será como antes.
El autor, por medio de un lenguaje bello y elegante, te lleva por un mundo único a través de una imaginativa historia. Me ha encantado la narrativa, ya que es muy visual y te sumerge por completo en ella.