“No te cierres; Sé tan libre como una gota de agua.
Lo más importante de todo: vive.
[4,3/5☆]
Lucy ha terminado con su exnovio, esto porque él consiguió un trabajo en otra ciudad y se fue, sin tenerla en cuenta a ella. Desde ese momento ella se propone no volver a enamorarse, obviamente si va a salir con chicos y todo lo que eso conlleva, pero los sentimientos no van a tener lugar ahí. Ella siempre ha creído que está maldecida en cuanto a las relaciones, porque todas las mujeres de su familia han terminado mal y solas, por lo tanto, ella no quiere complicarse. Entonces cuando este chico la deja, no tiene a donde ir, por eso es que su amiga Olive le da cobijo en su casa, la cual comparte con su esposo.
Adam Connor es un actor de Hollywood, bastante reconocido, ahora está recién divorciado y con un hijo de cinco años a cargo, que se mudó a la casa de al lado de los Thorn. Entonces cuando Lucy se entera que vive al lado de ni más ni menos que el magnífico y sexy Adam Connor, no duda en espiarlo, a pesar de lo que separa las casas es una pared, ella es bastante audaz para observarlo con la escalera. Llega un momento en que el pequeño hijo de Adam, se mete a la piscina sin supervisión y se está ahogando, y ¿quién está observando? Pues, Lucy, entonces ella no duda en rescatarlo, pero vaya sorpresa se lleva cuando este hombre en vez de darle las gracias, llama a los policías y hacen que se la lleven a la comisaria, esto porque piensa que es una acosadora y entró a su casa sin permiso, Lucy queda indignada luego de esta situación y le declara la guerra, pero obviamente de esos enfrentamientos puede surgir algo más.
¡Ay! Este libro me ha encantado completamente, lo que me he divertido y reído a carcajadas con esta historia, es que me lo he devorado, no podía parar de leer, quería seguir y seguir, dejando atrás mis obligaciones.
“La mano extendida en mi espalda era tan cómoda como la que sostenía la mía. Me ataba al mundo. O tal vez solo a él. Era tan fácil para mi corazón. Y todo era tan aterrador”
Lucy, la protagonista, ella tiene veintitrés años y no está pasando por su mejor etapa en cuanto a su vida, en lo amoroso está muy mal, la carrera que estudió no es lo que quiere hacer, está prácticamente sin casa, cobijada por sus amigos. Y cuando llega a su vida Adam Connor se le añade otro desastre, él todo sexy es una tentación para ella en la que no quiere caer, ya que ella ahora es #AntiAdamConnor porque la envió a la cárcel, pero ella tiene ojos, y ese cuerpo de él tan candente no la pensar en nada más. Yo si me he divertido con Lucy, desde que salió en Amar a Jason Thorn (libro totalmente independiente de este, aunque pues, evidentemente guarda relación), como personaje secundario, tiene una personalidad tan única, espontánea, no le interesa lo que piensen los demás de ella, una chica ruda, es que la AMO, se ha robado mi corazón completamente, es que es muy graciosa, con los comentarios que dice me salían carcajadas, la adoro con todo mi corazón.
Adam Connor, el protagonista, tiene veintiocho años, recién divorciado y con una vida bastante caótica, los paparazzi no le dejan ni un respiro, aunque él es bastante tranquilo y su mundo, además de la actuación, es su pequeño hijo Aiden, el que ama con todo su corazón, la cosa es que no pasa tanto tiempo con él como lo desea, porque se tiene que turnar con la madre del niño para tenerlo. Este hombre es lo que está bien en la vida, es que me ha enamorado completamente, yo creía que Jason Thorn me encantaba, pero llegó Adam Connor y arrasó, es que andaba suspirando cada vez que este hombre aparecía, y no solo eso, sino que Aiden también robó mi corazón, ese niño es un amor, demasiado adorable.
“Ella era tan única como podría ser, y con cada día que pasaba, con cada sonrisa y risa descarada, cada sonrisa de autosuficiencia y cada ceño en mi dirección, estaba empezando a gustarme cada día más”
La relación de Lucy y Adam es un completo enemies to lovers, es que o sea cada vez que se veían se lanzaban pullas, y eso comentarios tan sarcásticos, es que lo que me reía con este par, es ahora que estoy escribiendo y tengo una sonrisa en mi rostro de solo recordarlos. He amado completamente su relación, es que todo se fue dando de una forma tan lenta y es algo que me gusta mucho, aunque sin excederse, o sea, también necesito que pasen muchas más cosas antes de los sentimientos y este libro lo tuvo. Desde el principio que se declararon la guerra había una tensión latente entre ellos dos, y luego van teniendo esos acercamientos y AMOO, aunque Lucy siempre ponía barrera entre ellos, ya sea por la maldición que dice tener y por no enamorarse, eso hacia que las cosas fueran a mejor, porque estaba expectante a que sucedería entre ellos y cuando llegó el momento, oh madre de dios! Casi me muero, felicidad extrema. Ah y otra cosa, la interacción entre Aiden y Lucy es demasiado linda, ese niño la ama y viceversa, esa relación que ellos también crearon es adorable.
Que mas puedo decir, que disfruté a más no poder esta historia, muy entretenida y los personajes enamoran completamente, a Lucy la amo demasiado, Adam me enamoró a más no poder y Aiden es un pequeñín tan precioso. Además de que aquí también salían Jason y Olive, y amé leerlos nuevamente, aunque esta vez fueran personajes secundarios. Estos personajes se adentraron en mi corazoncito con sus historias, completamente cautivada por ellos.
Oh, y la amistad de Lucy y Olive es todo lo que está bien, siempre están apoyándose la una en la otra, es que se complementan, mientras que Lucy es más impulsiva, Olive es un poquitín más cuerda, tienen tantos momentos tan graciosos, es que las amo a las dos completamente, lo que me reí con sus ocurrencias, se nota un lazo de amistad fuertísimo entre ellas, las adoro. Y esa referencia a Grey´s Anatomy me fascinó.
“-Sabes que estoy contigo, eres mi persona, ¿verdad?
- ¿Grey´s Anatomy? ¿Cómo Cristina y Meredith?
-Sí
-Si, tú también eres mi persona, mi Olive Green”
Recomiendo muchísimo la historia si quieres pasar un buen rato y reír, la verdad es que entretiene bastante, además de que la pluma de autora es un plus, escribe muy bien. Quizás no le di las estrellas completas porque otra vez el final lo sentí precipitado, o sea, me gustó muchísimo, pero siento que faltó algo más.
“Era tan jodidamente hermosa, incluso más en la suave luz de la luna. Desafortunadamente, también era una lunática, hermosa, seguro, pero aun así una lunática”