Llegas a Pueblo niño, y allí te acercas una casa que te llama la atención: la Casa de Marfil. Una casa con una atmósfera extraña, distinta, que hace que se te erice la piel sin quererlo... y no es para menos.
Allí, te encuentras con Magdalena Amasijo, quien te invita a entrar y, de paso, te cuenta su historia... una historia que tiene que ver con su familia y la maldición que, según cuentan, acompaña a toda su familia.
Así se inicia Voces de marfil, un compendio de relatos de terror paranormales cuyo eje central son las experiencias que los miembros de la familia Amasijo deciden contarte mientras te paseas por su morada. Cada una distinta, cada una basada en un elemento del folclore paranormal diferente. Cada una narrada con una prosa sencilla, pero que te hace caminar por las páginas con una pequeña tensión, como si sintieras que alguien te vigila, preludio de que lo que va a acontecer no te dejará indiferente.
Muy buen acierto, me parece a mí, tanto la estructura, como la forma en que está presentado; cómo los personajes se dirigen a ti, que estás leyendo, haciéndote sentir, de un modo muy físico y visual, parte de la historia.
Me preguntó la autora cuál había sido mi historia favorita, y en un primer instante, mi respuesta fue fácil: De las profundidades. Pero es que La verdad también me gustó mucho. E Infestación también. Confesiones me pareció muy original, y con El precio estaba deseando saber cuál sería dicho precio, la letra pequeña en el contrato . Además, hubo un personaje que me encantó... Eso sin contar que el final de Antes que nosotros me pareció sublime... y cuando me di cuenta, había enumerado todos los relatos.
Y eso, ladies and gentleman, es algo que no me suele suceder, pues siempre hay una (o más de las historias) que, por el motivo que sea, no me llegan.
¿Lo recomiendo? Por supuesto que sí. Tanto a los amantes del género paranormal, como a los que quieren entrar en él. Creo que no podría haber tenido lecturas mejor para empezar el año, la verdad.