Ha vuelto a ocurrir... De nuevo, una lectura estropeada por la sinopsis.
Es un libro íntimo y hermoso, una colección de párrafos que viajan de un recuerdo a otro, desde la niñez hasta la edad adulta, a través de momentos donde el cuerpo se manifiesta, vivencia, reacciona, calla.
Los textos están llenos de sensibilidad, poniendo atención en multitud de detalles.
Me ha evocado muchísimas cosas, haciéndome viajar incluso a mis propios recuerdos. Pero mi disfrute ha ido menguando a medida que avanzaba y poco a poco me sentía más cansada leyendo.
Por una parte, por el exceso de párrafos breves. Cada vez he ido dosificando más y más la lectura, porque cada pocas lineas cambia de escena (está muy bien escrito e hilado, pero personalmente me resultaba demasiado interrumpida la narración).
Y por otra, la causa principal, es que los temas que trata ya los conocía antes de empezar a leerlo, por culpa de la maldita sinopsis de la contraportada. Sé que hay gente que disfruta sabiendo por adelantado lo que va a ocurrir, pero yo lo detesto (tanto en literatura con las sinopsis como en el cine con los trailers).
En la contraportada aparecen algunos de los hechos más relevantes de la novela, destripando así gran parte de la trama y estropeando la lectura. Y eso que escriben "por citar solo algunos [hechos]". Menos mal que solo citan ocho, porque si no es que directamente ya no habría tenido sentido leer el libro.
Y es que me habría encantado poder DESCUBRIRLOS en sus páginas sin conocerlos de antemano.
Sí, añade información, por supuesto, y lo narra de una manera muy bella, pero es una experiencia totalmente distinta a si lo hubiera podido empezar sin conocer esos momentos decisivos en su vida que marcan los puntos de inflexión.