Es fascinante ver cómo los libros lo encuentran a uno en el momento adecuado. Leer Quimeras del Ego hace unos años no habría tenido sentido. Leerlo en el momento de la vida en el que, después de tanto dar vueltas te das cuenta de que lo realmente valioso no está afuera sino adentro, es perfecto.
Quisiera recomendar a todos que lean este libro pero no, no lo puedo hacer porque requiere de cierta apertura de mente y cierta voluntad por adentrarse en lo invisible.
En cuanto a la forma, el libro no es fácil de leer, tiene muchas definiciones, explicaciones etimológicas y cambios bruscos de tema. Es posible que sea porque es un libro especializado, no es para todos. Sin embargo, creo que le hizo falta un poco de edición. Dejando eso a un lado, es un libro hermoso, lleno de ideas maravillosas y de ilustraciones en las que el autor cita cuentos populares, poemas, frases de Buda, e incluso adagios populares, lo que hace que las ideas se queden más arraigadas en la memoria.
El libro aborda muchos aspectos importantes del desarrollo emocional y espiritual, tales como las emociones y su significado, las ilusiones del ego y cómo deshacerse de ellas, la meditación, lo que significa, sus beneficios, las diferentes formas de verla, entre otros. Son muchos temas que quedarán en mi mente por muchos meses y años, porque son ideas muy profundas y que sirven de guía en el camino que realmente vale la pena seguir, el de conocerse a si mismo.
Al final, este libro invita a la presencia, a la intuición, a la meditación sin pretenciones y a experimentar el presente tal y como se presenta a cada instante, espontáneo y fresco.