¿Por qué Picardía? ¿A qué aventura nos invita el libro? ¿Cuál es el misterio que esconde su interpelación?
Si es la astucia o la viveza que incita a ir más allá, a transgredir los límites, entonces, esta obra transgrede al menos tres. El primero, la homogeneidad. No es una novela ni una antología de relatos, sino un mosaico de distintos tipos de textos que oscilan entre la poesía y la prosa. El segundo, la temática. Porque tales textos no desarrollan un único argumento, sino que describen desde pequeñas experiencias cotidianas hasta los problemas más serios que corroen la sociedad hoy en día. El tercer límite, en efecto, tiene que ver con este punto, ya que a lo largo de las páginas, a veces se oye una voz gritar, denunciar y protestar en contra de malos hábitos o actitudes anquilosadas del mundo en que vivimos.
De este modo, Picardía llama desde el inicio a quién esté dispuesto a aceptar el reto de descubrir, a través de una multiplicidad textual, lo que esa voz tiene para decirnos y otras callan.