Ángel Rama fue un escritor uruguayo considerado uno de los principales ensayistas y críticos latinoamericanos. Su obra se refiere a literatura proveniente de prácticamente todas las regiones del continente americano así como de diferentes periodos históricos. Rama fue miembro de la llamada «Generación del 45» o «Generación crítica». Tres de sus libros de crítica literaria más importantes son Rubén Darío y el modernismo (1970), Transculturación narrativa en América Latina (1982), y La ciudad letrada (1984).
Los tres primeros capítulos (y en parte el cuarto) son soberbios. Cuando cambia de frente (su enfoque pasa de culturalista a político), el ensayo se resiente, se vuelve más arbitrario en sus juicios y pierde esa capacidad para relacionar la historia de los diversos países latinoamericanos (México, Argentina y Uruguay centralizan la atención de Rama en esos pasajes). De cualquier forma, es un libro extraordinario, pilar para los modernos estudios latinoamericanos.
Leído el capítulo "La ciudad revolucionada". Analiza los fenómenos revolucionarios del siglo XX en Latinoamérica (particularmente Uruguay, México y Cuba) y la ola democratizadora que busca, al menos en las palabras, en el poder servir al pueblo. Siempre mirándola en relación con las clases intelectuales de cada país, como hace a lo largo de este libro.
Enumera todos los procesos que se presentan como democratizadores pero, a la vez, parecen ser recordados más en términos de caudillismos o "cesarismos democráticos". La imagen de la política queda defenestrada, se la percibe como corrupta.
Las demandas populares solían girar en torno a educación para (casi) todos, que encerraba detrás un deseo por mayores posibilidades económicas, pues se percibía a la educación como el camino a la riqueza o el poder. Los poderosos percibían esto y se oponían.
Mayor suerte tuvieron los nacionalistas, pues sus demandas de consolidación de identidades y espíritus nacionales podían ser útiles a los poderosos. El nacionalismo, además, puede vestirse de distintos signos políticos e ideológicos. Por ejemplo, puede significar tanto una bienvenida como un rechazo de conocimientos extranjeros renovadores, bienvenida por ser renovadores, rechazo por ser extranjeros.
Los partidos y clubes políticos reemplazan a otras formas anteriores de organización política de intelectuales, como cenáculos y logias. Los nuevos partidos son definidos por tres rasgos, según Rama: baluarte ideológico, democracia organizativa y solidaridad nacional. No reducen el caudillismo sino que lo acrecientan, refuerzan la ambición primera de conquista del poder (ampliándola en los campos económico mediante estatizaciones y educativo mediante la concentración de la enseñanza). Los proyectos están impregnados de una religiosidad laica y una cosmovisión clasista.
"La fórmula educación popular más nacionalismo puede traducirse sin más en la democracia latinoamericana".
"La diferencia entre las dictaduras 'ilustradas' y las 'bárbaras' consiste en la actitud de las minorías intelectuales a su respecto".
Emerge el público lector, aunque el número de letrados seguía siendo escaso, concentrados casi todos en unas pocas manzanas en el centro de cada ciudad. El público apareció primero en los teatros, donde no se necesita leer y menos escribir, lo que incentivó la comedia liviana y el drama criollo de sangre y facón. Los cultos, tanto conservadores como progresistas, se escandalizaron ante estas muchedumbres que invadían su espacio. El teatro se orientó por esta línea popular (su popularidad de la mano del fenómeno de la mezzomúsica: impregnación de la música culta por las fuentes populares, en salones mundanos, con baile e improvisación) hasta que hacia 1920 el teatro fue devorado por el cinematógrafo. Paralelamente el folletín llevaba ciertas obras literarias al público masivo.
"Para el público culto o semiculto comenzaron a funcionar las editoriales que serían en el XX el principal reducto de los intelectuales independientes al margen del estado, en comunicación directa con el público. [...] La muchedumbre de revistas, semanarios y colecciones populares de literatura (la novela levanta su vuelo) tendrán vidas intensas y por lo general efímeras, y en los 20 se presencia un 'boom' que púdicamente se ahorró esta denominación de mercadeo. Pareció posible que los intelectuales actuaran directamente sobre el público (y éste reactuara sobre ellos, imponiéndoles incluso una escritura y especiales formas) sin que esa comunicación fuera orientada y condicionada desde el poder, sean quienes fueran los que lo ocupaban. Las transformaciones que se produjeron en los intelectuales fueron muchas, de las que registro solo tres básicas:"
* Incorporación de doctrinas sociales. Especialmente fértil fue el anarquismo, que al principio imitaba los modos europeos como ocurrió antes con el liberalismo, pero pasado el 1900 se había nacionalizado y disputaba su espacio con el socialismo y luego con el comunismo. Estas corrientes encontraron aceptación entre los intelectuales de los estratos bajos de la sociedad, jóvenes con escasos recursos que alternaron estudios con trabajo manual e insatisfechos abandonaron frecuentemente las Universidades.
* Autodidactismo: La Universidad dejó de ser la única vía. Los intelectuales autodidactas tienden a ser escritores, pues ya no es posible ser maestro o profesor o muchas otras profesiones sin habilitación del Estado y por tanto atravesando su circuito educativo oficial. Los autodidactas pueden verse como prerrevolucionarios.
* Profesionalismo: "Tal autodidactismo no fue para nada irrealista, bohemio o soñador, sino muy atento a las demandas del medio que escudriñó en profesional". Los escritores tomaron contacto con el mercado literario, y se adaptaron a él o fueron aplastados por él, lejos del "profesionalismo que había sido idealizado a todo lo largo del XIX", trabajando para patrones en empresas o periódicos, con relativa independencia, entre rudas condiciones y con requisitos estrictos y arbitrarios para sus composiciones.
En cuanto a su participación en las revoluciones, los intelectuales de esta época también muchas veces se encontraron y trabajaron con los caudillos militares surgidos del estrato de la cultura popular, "sirviéndolos con sus armas letradas en estado de permanente pánico, o procurando llevar a cabo la educación del príncipe, con vistas al futuro gobierno civilista, pero siempre encargándose de la propaganda denigratoria de los adversarios".
Fue en su mayoría muy interesante. Pasados los primeros cuatro capítulos se vuelve bastante cansado de leer. Creo que aporta ideas muy significativas sobre el poder de la Academia en la consolidación de lo que llamamos "Latinoamérica".
Na melhor tradição do ensaísmo latino-americano, um texto que toma distância da história para buscar padrões e recortes que de muito perto é difícil ver. Com esse distanciamento, certos detalhes e contornos se perdem, mas isso não invalida o arco que a obra desenha.
No caso do livro de Rama, o que a distância permite enxergar é a constância e as transformações de uma classe importantíssima na história americana, mas frequentemente deixada em segundo plano: os letrados. Ao trazer esse grupo para o foco, Rama consegue abarcar um conjunto enorme de fenômenos, das políticas de conversão colonial às de educação pública na época moderna, do bacharelismo conservador à poesia radical, da criação de uma identidade nacional à busca por um público leitor de livros.
Nesse movimento, é possível enxergar tendências e forças em ação no espaço americano, o que abre espaço para novas perguntas e vias de questionamento.
It’s supposed to be a key text and I wouldn’t deny that but it wasn’t especially pleasurable to read. Its introduction of the concept of the lettered city does indeed seem significant. Some parts were exciting and very interesting.
Ángel Rama, dentro de este libro, se encarga de hacer un relato de la construcción de una ciudad que se dirige a la modernidad. Principalmente su capítulos, "La ciudad escrituraria" y "La ciudad modernizada" hablan de cómo la escritura comienza a obtener un poder que legitima a las personas de una mayoría que, obviamente, jerarquiza a la sociedad. Además, si bien recorre parte del siglo XIX y el siglo XX, todas las referencias que menciona aún son un principio válido para pleno siglo XXI. Tiene muchos ejemplos, busca siempre abarcar a toda Latinoamérica en su texto y, sobre todo, es crítico sin llegar a ser agobiante. Es una enorme recomendación si se busca un poco de conocimiento del siglo XX y su modernización a través de elementos como le lectura y la escritura.
La gestualidad barroca de una emergencia artificiosa, esculpida en signos, en la llanura de una realidad a soslayo, de físicas contramarchas, encarna en la ciudad hispanoamericana con el inobjetable despliegue de este libro. Este espíritu de perla a cercén - por otra parte, de cósmica raíz en la universal percepción de eventos que se configuran en parasitarias plataformas - encierra la verdad acumulada de la vida de periferia: por eso la escritura es axial: la codificación inicial de la vida colonial opera con la Ley (con la abstracción sin guardianes ni reyes filósofos de hueso) y la misión hermenéutica. Las deducciones sociológicas que Rama retrata son, con esa coherencia, fascinantes. Y, ni modo, a menudo la matriz del libro se convierte en un sesgo interpretativo trillado.
Una obra singular. Es la segunda vez que leo el libro y maravillan las conexiones que establece Ángel Rama sobre el poder de la palabra escrita y el desarrollo del imperio colonial español entre los siglos XVI y XVIII.
pretty good. I was dreading reading this book because I thought it would be way too over my head and super theoretical, but it was actually OK. only read the first 2 chapters but like I'm marking this as read because I don't think I'll touch it again if I can help it
Es plausiblemente explicativo hasta mitades del siglo XIX, después, el intento de establecer relaciones entre los distintos países de Latinoamérica es un poco forzado, en mi opinión.
What is the past in our present? We live the present of someone’s past, we will -the imagined- future of someone who thought the present holds more than the past.
Short, dense, and interesting overview of how writing and literacy (specifically an evolving lettered class) served as a tool of Spanish and Portugese colonization of Latin America, how it later worked to form national identities, assisted and fomented 20th century revolutions, and came back full circle to systematize new regimes.