Una lectura difícil por el tema que trata, pero sorprendentemente fácil de leer por cómo está escrito y estructurado. Hay partes, en las que reproduce las declaraciones de los puteros, que hacen sentir mucha vergüenza de ser un señor. Especialmente porque ellos mismos rompen el mito de la "puta por vocación" y el del "putero respetuoso". Es decir, no es la autora dando su opinión; es la autora trasladando las opiniones de los puteros y dejando que el lector saque conclusiones.
Le pongo una pega, y es que aunque aporta datos y cifras estadísticos, y ha hecho entrevistas cuyos datos ha tabulado, no incluye las tablas. Así es complicado citar los datos concretos o hacerse una idea general del panorama de un vistazo. En resumen: un 33% de los hombres son puteros, así que si en una habitación hay tres, posiblemente uno lo sea. Es una cantidad que asusta bastante.
Me sorprende que este sea el primer comentario de este libro escrito por un señor, porque es una lectura que nos vendría muy bien a todos.