¿Dónde vive el verdadero monstruo? ¿Adentro o afuera?¿Persigue o es perseguido? ¿Ataca o se defiende? Monstruo podría ser la respuesta o talvez la pregunta. Monstruo es la pesadilla que acecha al apagar la luz o encender el día. Monstruo es este libro con sus poemas. Monstruo es quien lee y al hacerlo completa el mal sueño. Monstruo quizas seas tú.
Gracias a que la autora liberó este libro durante la pandemia, pude acercarme a él. Qué decirles, es simplemente fascinante. Las fotografías que lo acompañan son en verdad espeluznantes y me hace pensar mucho en esas figuras que hemos creado: los monstruos, qué son, qué los motiva, por qué nos asustan. Para leer más de una vez.
Estamos frente a una obra (literalmente y con mayúsculas) MONSTRUOSA. Si has leído a la autora, una de las más importantes escritoras de literatura infantil y juvenil de nuestro país, sabrás de su talento y gusto por temas fantásticos; sin embargo, te sorprenderá (y perturbará) esta faceta oscura y poética. Ana invoca, con un lenguaje hermoso y mágico, a los vampiros, fantasmas, quimeras, ogros, minotauros, demonios, criaturas marinas, espejos y juguetes embrujados que asedian tus sueños ("El monstruo bajo la cama se alimenta de tu pena / de los terrores que duermes / de tus sueños agitados / del rechinar de tus dientes / de tus temblores / tinieblas"), para dialogar con ellos y entenderlos ("Los fantasmas no sonríen / no lloran / no se despiertan / es que no duermen / no sueñan / sombras sin sombra / amasijo / torres viejas"). Nos muestra a estos prodigios para que veamos nuestro reflejo en sus ojos ("Los monstruos son un espejo donde se mira el espanto", "Los espejos en la noche te muestra a ése que eres / y que nadie más ha visto / aterra"). Con una naturalidad pantagruélica (resultado, pienso, de muchas noches de desvelo), Ana Romero convierte lo grotesco en algo sublime ("El vampiro no es que vuele / no es que ataque / no es que venza / es que vive un para siempre / de infiernos / aquí en la Tierra", "El monstruo marino sala / soledades silenciosas / donde todos sus invitados puedan reposar por siempre / donde todos los ahogados / revienten en fuegos fatuos / que hasta parezca una fiesta"). Para enrarecer (todavía más) el ambiente, Juan Antonio Sánchez Rull nos entrega imágenes de auténtica pesadilla. Todo fanático del terror debería tener esta obra en su librero (o debajo de la cama o detrás del espejo); los que no, también, pues recuerden que "Los monstruos siempre se quedan / por más que mires las flores / por más que enciendas estrellas / si bien crees que ya se han ido / por más que prendas la vela / el monstruo que ayer llamaste / no partirá / aunque quieras".
No soy mucho de poesía. La evito porque en general no me gusta, con muy muy pocas excepciones. Aquí tenemos una excepción. Este librito me fascinó tanto que me grabé leyendo todos los poemas. Ana Romero no me decepciona para nada.
"¿Dónde vive el verdadero monstruo? ¿Adentro o afuera? ¿Persigue o es perseguido? ¿Ataca o se defiende? Monstruo podría ser la respuesta o tal vez la pregunta. Monstruo es la pesadilla que acecha al apagar la luz o encender el día. Monstruo es este libro con sus poemas. Monstruo es quien lee y al hacerlo completa el mal sueño. Monstruo quizá también seas tú."
Solo para empezar, la descripción del libro me parece I-N-C-R-E-Í-B-L-E.
Y...
No puedo creer que se nos haya pedido leer este libro en la primaria. No tengo recuerdos de haberlo leído y no creo que lo hayamos hecho, pero decidí terminarlo seguramente más de doce años después.
Empieza el primer poema 'Los Monstruos' fuertemente y como en la tercera (?) estrofa se relata profundamente:
"Los monstruos son un espejo donde se mira el espanto Tu miedo de hacer aquello Tus deseos ocultos Ciegos Las ganas más bien prohibidas Lo que pudo y ya no fue Pero eso que imaginaste ¿En tu cabeza? ¿Con la garganta? Les da la forma precisa Semilla que los engendra Pensaste un monstruo Una estela Pensaste Les diste vida Pensaste Cientos se acercan."
En estos versos me resaltan las frases "Tu miedo de hacer aquello", "Tus deseos ocultos", "Lo que pudo y ya no fue" ... verdaderas tragedias, inconsolables padecimientos de la condición humana: sueños rotos, fantasías podridas, añoranzas interminables, anhelos enloquecedores ...
"Pensaste un monstruo", "Pensaste" ...
Entre los versos reaniman personas, recuerdos, y en ellos se aprecian reflejos de oscuridad.
Este libro está repleto de estos versos que te hacen buscar al monstruo, a ese miedo, eso que tanto te aterra, eso que has creado, a eso que vive dentro de ti ... y en otras personas.
Te invita a cuestionarte, a cuestionarlo, a visitarlo, a alimentar al monstruo, a verlo a los ojos.
Sin embargo, al avanzar con los poemas, fui perdiendo el hilo sobre quién era este monstruo. ¿Estaba la autora hablando sobre uno mismo, sobre alguien más, o simplemente intentaba relatar poemarios sobre seres mitológicos? De pronto empecé a asociar los poemas con horrores que se viven en México como los feminicidios; quizás no iba por ahí la cosa.
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"los monstruos no nacieron monstruos alguien lanzó la piedra y los hizo..."
monstruos, fantasmas, demonios y más criaturas (y cosas) complementados con imágenes incomodas de ver nos demuestran que la atracción por atormentarnos, por hacer presión a las heridas, muchas veces viene de su similitud con nosotras. ¿somos personas comunes y corrientes? ¿o simplemente somos el antecedentes de ellos?
es una edición estéticamente bonita, integrando texto e imágen en un ambiente perturbador. es algo nuevo a lo que he leído con anteriodad, sin embargo no creo que sea un estilo con el que este totalmente fascinada.
En un principio creí que se trataba de una novela corta, pero en realidad son poemas.
No estoy acostumbrada a leer poemas, pero los que la autora Ana Romero plantea en este libro pueden transportar al lector a apreciar como un niño el sentido del temor y la atracción por lo aterrador. Ademas las ilustraciones con las que acompaña cada escrito son el factor perfecto para apreciar la obra como un todo.