Valyka y su grupo siguen en el intento de ir a rescatar a Amelia, pero son débiles y lo saben. Para poder ir por su amiga, deciden buscar los restos de una poderosa orden a la que Valyka perteneció en su primera vida. Sin embargo, en el camino se enfrentarán a la cruel verdad, siempre perseguidos por la violencia, los ojos de dioses crueles y un destino del que no pueden escapar.
Reitero lo que puse en la entrega anterior. La obra y su universo es interesante, pero los personajes siguen sintiéndose algo planos y que, por otro lado, está el problema de la redacción y la sintaxis. El libro no parece haber sido escrito originalmente en español, más bien en ingles u otro idioma, pasado por un traductor online, y sin siquiera haberle hecho una corrección ni revisión de estilo, ya que hay frases que no se sienten naturales, como incongruencia entre el género del sustantivo y del adjetivo, así como la falta de comas, que harían más comprensible la lectura del texto.
Me ha agrado. Ha entrado más en contexto. Pero es cierto que los personajes se siente algo planos. No me gusta como va la pareja de Rey y Marian, siento que falta. Pero entiendo a la vez, es un libro corto y no puede dar todo en pocas páginas. De todos modos, lo he disfrutado.