Escritos en 1857 y 1858, estos dos relatos son un tributo a la pasión de Tolstói por la música y están inspirados en episodios de su vida. En «Lucerna» ofrece evocadoras descripciones de la ciudad junto al lago y recrea en primera persona los conflictos de su protagonista, el príncipe Nejliúdov, a quien una melodía encantadora saca por unos instantes de su pesadumbre y le devuelve el puro amor a la vida: «¿Qué más se necesita? Todo es tuyo, todo es bueno…». En «Albert» elabora la historia de un violinista de gran talento al que efectivamente tuvo ocasión de escuchar en San Petersburgo y cuya miserable suerte lo conmovió profundamente, a juzgar por una anotación en sus diarios donde se refería a él como un «maníaco genial». Dos cuentos en los que brilla el prodigioso talento para la observación y el detalle del gran escritor ruso.
Lev Nikolayevich Tolstoy (Russian: Лев Николаевич Толстой; most appropriately used Liev Tolstoy; commonly Leo Tolstoy in Anglophone countries) was a Russian writer who primarily wrote novels and short stories. Later in life, he also wrote plays and essays. His two most famous works, the novels War and Peace and Anna Karenina, are acknowledged as two of the greatest novels of all time and a pinnacle of realist fiction. Many consider Tolstoy to have been one of the world's greatest novelists. Tolstoy is equally known for his complicated and paradoxical persona and for his extreme moralistic and ascetic views, which he adopted after a moral crisis and spiritual awakening in the 1870s, after which he also became noted as a moral thinker and social reformer.
His literal interpretation of the ethical teachings of Jesus, centering on the Sermon on the Mount, caused him in later life to become a fervent Christian anarchist and anarcho-pacifist. His ideas on nonviolent resistance, expressed in such works as The Kingdom of God Is Within You, were to have a profound impact on such pivotal twentieth-century figures as Mohandas Gandhi and Martin Luther King, Jr.
"Este es el curioso destino de la poesía. Todo el mundo la ama y la busca, es lo único que se busca y desea en la vida, pero nadie reconoce su fuerza, nadie aprecia este bien supremo del mundo, ni agradece a aquellos que lo ofrecen a los hombres".
Dos historias breves sobre personas marginales que disfrutan tocando música, aunque la sociedad no lo valore. El amor al arte y lo injusto de vivir en un mundo que necesita belleza pero no le da importancia. El materialismo se abría paso en la época de Tolstói y ahora sus anotaciones parecen de más actualidad que nunca.
This very short book contains two stories inspired by Tolstoy's real life experiences with music. What I loved most wasn’t just the musical references or the glimpse into the life of a musician in the 1800s, but the sharp social critique woven into the narrative. These two stories depict marginalized musicians who deeply love their craft but struggle to make a living because society fails to truly value their talent. It highlights the paradox of a society that consumes music but does not genuinely appreciate or support the artists who create it.
As a musician, I felt profoundly seen by this. The stories captured the challenges of pursuing classical music, the love for the art that simultaneously sustains and consumes you, and the societal pressures to conform when all you want is to play and live life on your own terms.
I thoroughly enjoyed these short stories, which you can easily read in an afternoon. They are both thought provoking and deeply relatable, especially for anyone who has ever struggled to balance their passion with the demands of society.
No me suele gustar nada la literatura del XIX: casi siempre es lenta y recargada. El comienzo del primer cuento me sorprendió con un estilo ágil y moderno, pero el final es una diatraba muy de la época, un panfleto moralista, por bien intencionado que sea. El segundo cuento es totalmente del XIX, en forma y fondo.
“Los sonidos, tiernos y lastimeros, rápidos y desesperados, confundíanse libremente; deslizábanse uno tras otro, tan agradables, tan fuertes, tan cautivadores, que ya no se oían, sino que en el alma de cada uno se desbordaba un torrente de poesía, de belleza imaginada hacía mucho tiempo, pero sentida por primera vez” ~ Albert de Lev Tolstói.
Traducción: Selma Ancira.
Esta semana en #clásicosflash leímos y comentamos Albert, una historia de Tolstoi sobre un violinista con un grave problema de adición al alcohol que era, precisamente, su inspiración a la hora de tocar. Con el alcohol centraba su espíritu en el violín y en la música y se convertía en una persona desenfadada que disfrutaba con su instrumento y hacía feliz al resto. Así, simple.
Aprovechando que tenía esta edición de Acantilado, me leí también Lucerna y he de reconocer que me ha gustado bastante más que Albert. En este caso, viajamos a Lucerna con el narrador que cuenta cómo delante de su hotel un músico intentaba ganarse la vida con su instrumento. Sin embargo, en vez de monedas solo obtenía las burlas de los presentes. El narrador se enfada y decide invitar al músico a cenar en el hotel, enfrentándose a la discriminación de todo el mundo.
Dos relatos que se leen en una tarde, maravillosamente escritos y que, cada uno en su estilo, nos hacen reflexionar sobre cómo intentamos cambiar la vida de los demás, aun cuando el resto no quiera cambiarla.
En este relato corto, mientras un cantante callejero es discriminado por todos, el narrador juzga y hace una gran reflexión en torno a la falsa igualdad que impera en un lugar donde supuestamente todos “son iguales”. Tolstoi se avienta una gran crítica al capitalismo.
Dos contes relacionats amb la música, detallistes, que et fan viure-hi a dins. traducció de Selma Ancira al castellà que m'ha semblat molt bona! Un gust de lectura.