Si esta pregunta me la hubieran hecho hace un poco más de un año mi respuesta hubiera sido muy diferente a la de hoy, te hubiera dicho que "si, pero muy rara vez". Cuando el Hermano Cochefo me pidió que escribiera este prólogo, me preguntaba ¿realmente sé dónde está Dios y dónde lo puedo encontrar?Por mucho tiempo pensé que Él me iba a hablar de una manera muy extraordinaria, que tenía que poner mucho esfuerzo en escuchar sus respuestas a mis oraciones, hasta que en una oración Él me dejó ver mi historia con sus ojos y me di cuenta que aunque yo no lo podía ver. Él siempre ha estado.Recordé todos los momentos en los que Dios me ha hablado y me di cuenta que Él está en todos lados. Lo puedes encontrar en una conversación con tus amigos, en un atardecer, viendo las estrellas. Él te está buscando a ti en tu realidad y TODOS los días te quiere decir algo.La vida espiritual es una aventura larga que vale la pena cada segundo, es un camino para conocer cada día más a Jesús y dejarte transformar; un camino de esperanza, libertad y sobretodo un camino de dejarte amar.Hoy que comienzas este libro mi deseo para ti es que te dejes encontrar. que te des la oportunidad de conocer a Dios Padre en la oración y tengas un encuentro profundo con Él, porque ¿qué Padre que ama a su hijo no va a querer platicar con él? ¡Él quiere saber de ti! Quiere que le platiques como te sientes, que te preocupa y sobretodo quiere guiarte, amarte y proveerte de lo que necesitas.Bienvenido a esta aventura¡Déjate sorprender por Aquél que te AMA!Marcelo Garza Furber
“Si pierdes todo el mundo y ganas a Cristo, verás que no has perdido nada, pero si pierdes todo el mundo y no ganas a Cristo, entonces si que lo has perdido todo”.