"A veces, el autor del crimen es solo una víctima más".
A un lado de la carretera suma al peculiar universo de Paul Pen un nuevo thriller dramático que se adentra en los más oscuros abismos del alma humana. Una novela absorbente, adictiva y de profundo impacto emocional, de la que ningún lector logrará salir ileso.
En un área de servicio en mitad de la nada, en el Hotel Restaurante Plácido, el escritor en ciernes Lucas Falena quiere escribir su primera gran novela de true crime. Allí, en una de las habitaciones que la familia propietaria usaba como residencia, ha tenido lugar el crimen del que habla todo el país.
Inmerso en el mismo universo sobre el que está escribiendo, el autor entabla relación con los protagonistas del suceso. Sobre todo, con Coral, una de las víctimas del crimen, una niña tan singular como misteriosa. Tan enigmática y deslumbrante como lo sería un arcoíris nocturno.
Lo que no sabe el escritor es que su presencia en ese lugar y su peculiar relación con Coral acabarán convirtiéndolo en otro protagonista más del trágico crimen acontecido a un lado de la carretera. Una tragedia que lo obligará a escribir sobre las más terribles y oscuras profundidades del alma humana.
🇺🇸Paul Pen is a bestselling Spanish author whose four novels have been translated to many languages. The Light of the Fireflies was his first book to be translated to English, becoming an international bestseller. This book was followed by Desert Flowers and Under the Water, with which he reaffirmed his unmistakable brand of literary suspense and ability to create a deeply immersive reading experience for the mind, heart and nerves. Now, his debut novel of almost ten years ago, The Warning, is being published in English for the first time, finally offering readers around the globe the chance to read a story already adapted to the big screen in 2018. Motion pictures of The Light of the Fireflies and Desert Flowers are also in development, the latter scripted by Pen himself. In his capacity as scriptwriter, Pen is working on a forthcoming Netflix series while he writes his next novel.
Prepare to be shocked, charmed; touched, horrified. Prepare for darkness and light. Love and terror. This is Pen's unique brand of suspense fiction, with echoes of Dahl, King and Hitchcock. His razor-sharp, irresistible storytelling is carefully and generously concocted to be enjoyed both by the masses and the more bookishly sophisticated
🇪🇸Paul Pen es autor de las novelas El aviso, El brillo de las luciérnagas y La casa entre los cactus, además de varios relatos. La traducción al inglés de su segunda novela, The Light of the Fireflies, se alzó a la tercera posición de los libros más vendidos en Amazon USA, superando las cien mil copias vendidas. Su primera novela, El aviso, fue llevada al cine en 2018, dirigida por Daniel Calparsoro. Las siguientes se encuentran también en proceso de adaptación al cine, la última con guion del propio autor. En su labor como guionista, Paul Pen prepara además una serie para Netflix de próximo estreno. Un matrimonio perfecto es su última y asfixiante novela.
La escritura de Paul Pen es una potente experiencia para la mente, el corazón y los nervios. Su manejo del suspense es igualmente capaz de impactar y emocionar, de horrorizar y conmover, combinando a la perfección la luz y la oscuridad, el amor y el terror. Su estilo certero, sencillo pero profundo, con ecos de Dahl, de King o de Hitchcock, atrae tanto a seguidores casuales amantes de los superventas, como a los más oscuros y sofisticados lectores.
"A un lado de la carretera" pasa a encontrarse entre mis lecturas favoritas del autor, junto con "El brillo de las luciérnagas."
La lectura que escogí para leer en conjunta con mi querida Devoradora de libros para este mes de junio ha sido tan frenética como dura y sorprendente. Nos encontramos ante un true crime ficticio, es decir, el protagonista de la novela acude al lugar donde ocurrió una horrible tragedia, y es allí donde encontrará la verdadera inspiración para escribir su novela, hablando con los allegados de la que parece ser la única superviviente y demás conocidos, y digo ficticio porque nada de lo que allí se narra ocurrió de verdad pero está narrado tal y como si lo fuera, intercalando fragmentos de la novela que está escribiendo el propio Lucas Falena. Para mí ha sido todo un acierto porque le aporta un halo de verosimilitud a la trama.
Paul Pen vuelve a poner el foco de la trama en la infancia, algo tan típico en él, haciendo hincapié en las duras relaciones familiares entre la familia protagonista. Será a través de los ojos de la joven Coral y su amistad con Lucas Falena que iremos conociendo tanto la historia del hotel y lo que allí aconteció en el pasado como lo que se oculta en el presente, a ojos de todos. La ambientación tendrá lugar en una zona no identificada de un pueblo de España, en uno de esos hoteles-restaurantes de carretera a los que la creación de una autopista ha convertido en un lugar condenado al olvido, de no ser por la desgracia allí ocurrida. La atmósfera en ese solitario hotel de carretera será densa, cargada de una constante pesadumbre. El calor y el polvo que se te meten bajo la piel, los personajes tan bien perfilados; tan humanos y con los que te será muy fácil empatizar (con otros no tanto), tan rotos y llenos de aristas. Así como la elección de la historia y su forma de hacerla llegar al lector, absolutamente todo ha sido un acierto para mí y ha hecho que conectara muy rápido con el estilo de Paul. Según avancemos en la lectura se irán desvelando oscuros y escabrosos secretos, para algunos de los cuales no daba crédito. Jamás lo vi venir 🤐 Ha sido tremendamente doloroso leer según qué partes pero al final todo este arduo recorrido ha valido muchísimo la pena y he terminado el libro con el corazón encogido y las emociones a flor de piel. Para algunos podrá parecer quizás un final demasiado retorcido e improbable pero créanme que según iba leyendo me iba pareciendo cada vez más plausible. Solo hay que poner las noticias un día cualquiera y comprobar que el dicho es muy cierto; la realidad siempre supera a la ficción. La maldad existe, está ahí, muy presente en quien o quienes menos te esperas, pero la mayoría de las veces estamos demasiado ocupados con nuestras propias vidas como para darnos cuenta.
🔝💥 Con "A un lado de la carretera", Paul Pen ha logrado crear a la perfección una historia sin fisuras que tiene un poco de todo, porque es un thriller que no te da respiro, necesitas saber sin dilación qué está pasado. Porque tiene mucho de drama pero también de terror, pero del real, que hace aún más daño y está ahí, esperando el momento oportuno para hacer de las suyas. La maldad humana en su máximo esplendor retratada a la perfección en una novela que se devora y con una protagonista inolvidable que se quedará en tu 💗 para siempre.
¿Te atreves a descubrir lo que ocultan las paredes del hotel restaurante Plácido?
Leer a Paul Pen para mi siempre ha sido un gustazo desde que lo descubrí. Y en esta novela como en todas no te deja indiferente mezclando el drama, el suspense, el misterio, y la maldad. Una historia donde se muestra lo peor del ser humano, hasta donde esta dispuesto a llegar y además esa belleza y esa esperanza detrás de todo el horror. La forma en la que esta contada la novela me ha gustado mucho, un autor quiere escribir su primera novela de True Crime, y para ello se traslada a un Hotel, un Hotel en el que ha ocurrido un horror, un horror que iremos descubriendo según vamos leyendo. Nos irmeos encontrando capítulos que formaran parte de esa novela. Es como un libro dentro de otro libro. No quiero contaros nada de la trama, pero desde el principio ya sabes que va a ser algo turbio, oscuro, que impacta y que según avanzas te va sorprendiendo más, llegando a pensar que no pueden existir personas así… Una novela que engancha desde el principio, imposible soltar, todo bien hilado, que te hace darle mil vueltas para intentar averiguar que esta pasando, hasta que llegas al final y te quedas a cuadros, porque aunque pude intuír algo, ni se me paso por la cabeza ese cierre. Unos personajes que me han encantado, algunos magníficos y que logras empatizar con ellos y cogerles cariño, pero otros… que realmente sientes repulsión. Super recomendado si quieres engancharte a un libro sabiendo que la historia es bastante turbia, y para los amantes del thriller.
Muy buena lectura, ha ido de menos a mas, con un último tercio muy bueno, con un giro, que la verdad, no lo vi venir y me gustó, aunque al principio no me pareció muy creíble, luego ya me lo fui creyendo mas. Los personajes están bastante bien conseguidos, sobre todo los protagonistas, les coges a unos cariño y a otros odio, si bien es cierto que apenas conocemos nada del conductor de la historia. Me ha gustado mucho su verdadera protagonista Coral, pobre niña... Tiene algunas partes duras, por lo que cuenta la historia, pero no se detiene en detalles significativos, lo cual se agradece. Valoración: 8.5/10 2º libro que leo de Paul Pen y no será el último me gusta como escribe. Sinopsis: "A veces, el autor del crimen es solo una víctima más".
A un lado de la carretera suma al peculiar universo de Paul Pen un nuevo thriller dramático que se adentra en los más oscuros abismos del alma humana. Una novela absorbente, adictiva y de profundo impacto emocional, de la que ningún lector logrará salir ileso.
En un área de servicio en mitad de la nada, en el Hotel Restaurante Plácido, el escritor en ciernes Lucas Falena quiere escribir su primera gran novela de true crime. Allí, en una de las habitaciones que la familia propietaria usaba como residencia, ha tenido lugar el crimen del que habla todo el país.
Inmerso en el mismo universo sobre el que está escribiendo, el autor entabla relación con los protagonistas del suceso. Sobre todo, con Coral, una de las víctimas del crimen, una niña tan singular como misteriosa. Tan enigmática y deslumbrante como lo sería un arcoíris nocturno.
Lo que no sabe el escritor es que su presencia en ese lugar y su peculiar relación con Coral acabarán convirtiéndolo en otro protagonista más del trágico crimen acontecido a un lado de la carretera. Una tragedia que lo obligará a escribir sobre las más terribles y oscuras profundidades del alma humana.
Libro bastante duro.. Cuenta una historia terrible que te deja noqueada. Con un ritmo de intriga creciente, el autor nos lleva a una carretera polvorienta donde se ubica el Hotel Restaurante Plácido regentado por dos hermanas. Un hotel que vio tiempos mejores y donde sucede un impactante asesinato. Hay dos niñas de la familia involucradas y según pasamos los capítulos la historia se oscurece hasta dejarte sin aliento. Me ha gustado, es angustiante porque hay niños por medio. Pero no puedes dejar de leer.
Novela entretenida, pero que no me ha convencido. 😐 La primera mitad me ha resultado algo pesada, le sobran páginas. Después, la historia mejora. Pero no es hasta el 80% cuando verdaderamente se pone interesante. El final es bueno, aunque algo inverosímil. Por retazos de información que da el autor, he situado la trama en algún punto de Andalucía. Lucas Falena, un escritor novel de true crime, se aloja en un hotel de carretera donde recientemente ha habido un crimen, para escribir una novela. Perla, una niña de 13 años ha apuñalado a su madre, a su padrastro y a su hermana Coral, resultando muerto el padrastro y la niña desaparecida. La madre y la hermana heridas. Lucas se mezcla con la gente del lugar y con la familia. A la vez que va descubriendo nuevos datos que no salen en las noticias, va escribiendo su novela. Le resulta difícil estar en el hotel. Hay gente que no le quiere por allí, husmeando. Pero descubre un dato fundamental. A partir de este punto es cuando la trama se pone interesante. La narración de lo que Lucas está viviendo día a día se alterna con capítulos de la novela que está escribiendo. Cuando todo se pone interesante, hay un giro final muy bueno, que le da más interés a la trama. Aún así, no he conectado. Este autor me gustó mucho con su novela "La casa entre los cactus", pero esta vez no me ha gustado tanto. 😏
Novela leída en el club de lectura Se ha escrito un crimen. Hoy lunes comentaremos la última meta… ¡¡¡La última meta!!! 😱 Mientras que el martes tendremos la suerte de tener en el grupo de Telegram a Paul Pen 🤩. Tengo ganas de felicitarle porque las dos primeras novelas que leí de él me gustaron mucho… y esta aún me ha gustado más.
Cinco razones para cinco estrellas:
🏨 Porque el Hotel Restaurante Plácido es cualquier cosa menos Plácido. Tanto Paul Pen como su personaje, el escritor Lucas Falena, consiguen trasladarme allí. Escuchar, oler y percibir todos los detalles como si las páginas de la novela fueran en 4D.
🏨 Porque la novela arranca fuerte con un crimen y una desaparición, la tensión se mantiene en una calma tensa durante su tramo central y culmina con un final MUY sorprendente, que nadie en el club vio venir (y mira que nos gusta lanzar teorías).
🏨 Porque me ha gustado la estructura con la narración de Lucas Falena por un lado y con los capítulos que está escribiendo para su novela true crime por otro.
🏨 Porque no es fácil escribir (ni leer) ciertas situaciones muy duras. Paul Pen supera el reto porque es un gran creador de atmósferas.
🏨 Porque en los años 90 me gustaba mucho el programa Cifras y letras presentado en aquella época por Elisensa Roca. Vocal: La E. Consonante: La N. Consonante: La H. Vocal: La O. Consonante: La R. Vocal: La A. Consonante: La B. Vocal: La U. Vocal: La E. Consonante: La N. Vocal: La A.
Lectura conjunta del mes de Julio con mi querida Loca de los libros y menudo acierto, a las dos nos ha causado sensaciones similares.
Con este autor me pasa algo curioso, sin haberlo leído ya había comprado los libros que había sacado ya que "algo" me decía que me iba a encantar...y así ha sido. La primera novela que leí fue La casa entre los cactus, y salí encantada de esa casa y esos cactus, de esa familia...luego leí El brillo de las luciérnagas que me dejó ya totalmente rendida a sus pies. Por lo que cuando la propuesta fue la presente novela no pude más que sonreir porque ya vaticinaba que me iba a gustar.
Y gustar ha sido poco...me ha dado un buen viaje emocional. En la novela todo ha sido perfecto, desde la ambientación, la historia, los personajes...
En a Un lado de la carretera nos vamos a encontrar con un suceso del que habla todo el mundo. Todo ha ocurrido en un hotel de una área de descanso, el Hotel Restaurante Plácido y ahí se encuentra Lucas Falena, un escritor que quiere hacer del suceso un libro. Su estancia provocará algunas ampollas y se ganará tanto la confianza como desconfianza de la familia afectada. Sin proponérselo pasara de estar al margen a ser un protagonista más.
Para conseguir aunar todas estas piezas sin que sea una novela más, el autor, narra los hechos desde varias voces. Narra lo que ocurre en el presente y lo intercala con los textos que conformarán la historia que Lucas quiere contar. Llena de giros que no ví venir ni intuir mínimamente, se ha irá desgranando esta historia horrible y tristísima.
Es realmente dura y aunque sé que es ficción no puedo evitar pensar que me parece más real de lo que me gustaría. No hay más que ver las noticias para darte cuenta de cuan verósimil resulta. Los personajes me han despertado muchísima ternura y no he podido evitar que se me rayaran los ojos y se me hiciera un nudo en la garganta (cosa que me ha pasado en las dos novelas que he leído del autor). Empatizaremos con Ángela, le cogeremos quizás un poco de tirria a Sagrario. Nos desviviremos por querer ser amigas de Coral...oiremos el chirrido del cartel del hotel, oleremos el café que prepara Ángela, sonreiremos con el arcoiris nocturno y nos partirá el alma leer la carta.
Un thriller en mayúsculas. Tenía miedo de leer algo más de Paul Pen después de leer “el brillo de las luciérnagas”, novela que me encantó y esperaba que el escritor no decepcionase, y no, no lo ha hecho.
Un thriller que mantiene la tensión, una historia oscura y turbia que ahonda en lo más profundo de las personas, con unos personajes despreciables (marcados por diferentes tipos de maltratos) a la vez que fantásticos.
Descubrí a Paul Pen con esta novela y me pasó, que sin darme cuenta, la historia fue ocupando un espacio que después ya fue imposible recuperar. A un lado de la carretera no es solo un thriller, un domestic noir o una historia de suspense; es una novela que te arrastra a un mundo asfixiante, un espacio perdido en mitad de la nada donde la tragedia ha dejado una cicatriz imborrable. Desde el primer momento, el autor consigue que sientas el peso del lugar: un hotel de carretera venido a menos, atrapado entre el polvo y el abandono, con un crimen reciente que ha dejado en shock a sus habitantes. Cuando Lucas Falena, un escritor con más ambiciones que éxitos, se instala allí con la intención de escribir su novela de true crime, sabemos que está entrando en un terreno peligroso. No solo por la historia que quiere contar, sino porque, de algún modo, él también acabará siendo parte de ella. La sensación de inquietud es constante, la verdadera tensión está en el ambiente, en los silencios de los personajes, en la sensación de que hay algo oculto que aún no comprendemos del todo. Si hay un personaje que se quedó conmigo al finalizar, es Coral. Desde el primer momento, su presencia es hipnótica: una niña marcada por la tragedia, rodeada de misterio y con una fuerza que no esperas. Su relación con Lucas es uno de los pilares de la novela, un vínculo que empieza con cierta distancia y que poco a poco se convierte en una conexión profunda y transformadora. A través de Coral, comienzas a descubrir los secretos que se esconden tras las puertas del Hotel Restaurante Plácido. Su historia es desgarradora, pero narrada con una sensibilidad que evita el morbo y nos obliga a ver más allá del suceso en sí. Paul Pen construye su personaje con una delicadeza que nos hace sentir su dolor, su deseo de escapar y su lucha silenciosa contra un pasado que parece condenado a repetirse. A medida que Lucas avanza en su intento de comprender lo ocurrido, la novela se vuelve más absorbente, el suspense aumenta y la sensación de peligro se intensifica.
El ritmo narrativo del autor es un gran acierto. Sin necesidad de grandes artificios, consigue que cada capítulo sume tensión, que cada página nos acerque un poco más a una verdad que intuimos pero que no queremos aceptar. La escritura es envolvente, con una prosa muy visual que te hace sentir el calor sofocante, el polvo en el aire, la soledad del hotel perdido en la carretera. Y luego está el desenlace. Brutal, inesperado, demoledor. Paul Pen nos lleva de la mano a un clímax donde el horror no viene del crimen en sí, sino de las circunstancias que lo han hecho posible, de las relaciones humanas que lo han gestado. Paul Pen nos relata una historia sobre la desesperación, sobre el peso del pasado y sobre cómo la violencia se filtra en las vidas de quienes menos lo merecen. Nos muestra un microcosmos familiar roto, un espacio donde el abuso y el miedo han sido moneda de cambio durante demasiado tiempo. Y lo hace sin caer en lo obvio, sin juzgar a sus personajes, sino permitiendo que sus actos y sus palabras hablen por sí mismos.
Uno de mis autores favoritos ha vuelto con toda su esencia plasmada en una novela cruda, visceral y a la vez llena de humanidad.
Para mí, uno de los puntos fuertes de esta novela es, sin duda, los personajes. Hay de todo tipo: buenos, malos y peores. Empatizas con algunos, los entiendes y te pones en su piel. A otros los odias desde el minuto uno, te mosquean y hasta te da coraje leer capítulos en los que salen.
El autor sabe crear una atmósfera turbia y agobiante sin necesidad de ser sanguinario o describir escenas sumamente ofensivas. A pesar de que la novela toca temas bastante peliagudos, siempre le aporta un rayo de luz a todo, una nota de color para sobrevivir a tanta maldad. «Como un arcoíris en medio de la noche».
Este thriller ahonda en la psique humana, pone de manifiesto situaciones contrapuestas a las que se consideran correctas en la sociedad. Hay un más allá de lo superficial, un trasfondo de negrura que sale a relucir en cualquier ambiente normal. Nadie escapa de la crueldad del ser humano.
Una de las cosas que más me gusta del autor es que siempre deja una puerta abierta entre el bien y el mal para que te cuestiones qué es lo correcto o hasta dónde estarías dispuesto a llegar tú. Un final cerrado y potente, a la altura de la novela. Hay muchas cosas que me han sorprendido.
Si sois amantes del thriller, tenéis que leerlo, es un imprescindible. Impacta, arrolla y reconduce.
Si alguna vez te has quedado embobado mirando por la ventanilla de un coche en mitad de una carretera secundaria, imaginando las historias ocultas tras cada edificio solitario… este libro es para ti. A un lado de la carretera de Paul Pen es de esas novelas que no solo lees, sino que te absorben por completo. Empieza con Lucas Falena, un escritor que decide investigar un crimen real para inspirarse en su primera novela. Su destino: el Hotel Restaurante Plácido, un lugar apartado, cargado de polvo, olor a gasolina y un silencio incómodo que parece esconder algo más que recuerdos.
Lo que convierte esta historia en algo especial es el encuentro de Lucas con Coral, la única superviviente de aquel crimen. Ella es enigmática, dulce y desconcertante a partes iguales, y su relación con el protagonista va creciendo entre la curiosidad y la tensión. Las tres primas que regentan el hotel tampoco se quedan cortas: cada una tiene un carácter tan marcado que incluso en sus silencios se siente un peso narrativo brutal. Paul Pen tiene ese talento para que los personajes parezcan más reales que la gente que ves a diario.
La narración es un juego de espejos: una novela dentro de otra novela. Paul Pen alterna perspectivas, voces y fragmentos del libro que Lucas está escribiendo, y lo hace sin que te pierdas. La tensión no baja en ningún momento. Hay giros que te pillan desprevenido y un final que… bueno, mejor no digo nada, pero prepárate para quedarte con la boca abierta.
En resumen: A un lado de la carretera no es lectura ligera para pasar el rato en la playa. Es de esas historias que te enganchan de tal forma que terminas leyéndola a horas absurdas, con el corazón acelerado y un nudo en el estómago. Si te gustan las tramas de suspense con un toque emocional y oscuro, esta es una apuesta segura. Y cuidado… que después de leerlo, cada vez que pares en una gasolinera perdida o un hotel de carretera, quizá mires alrededor con otros ojos.
Llevaba un tiempo sin leer a este autor porque me parecía que cada novela suya me gustaba un poco menos, pero con esta me he reconciliado con él. Asfixiante historial de motel rural con pocos personajes y mucha miseria humana, que rezuma y desborda sus páginas. Acompañamos a Lucas, escritor de True Crime al escenario donde se ha producido un cruento crimen con gran repercusión mediática, cuya única superviviente, Coral, es una enigmática niña de 13 años con la que entablará una singular relación. Las hermanas de la fallecida, camioneros, policías, vecinos... todos forman un paisaje que va oscureciéndose para desvelar una trama mucho más estremecedora que el crimen en sí. Muy recomendable.
Lectura entretenida en lo superficial, pero fallida en lo literario. Una historia con potencial que se pierde entre lugares comunes, personajes inverosímiles y un cierre poco elaborado.
¡Brutal! Ya os digo que aun estando aun en el primer trimestre del año, A un lado de la carretera va a estar en mi TOP5 de 2024.
No es ningún secreto que me encanta el autor y cada libro que leo suyo le afianza como uno de mis autores favoritos. Este último título es para quitarse el sombrero.
Este caballero tiene una virtud para hacer de escenas y situaciones cotidianas, historias que se te meten dentro para no salir. Hechos aparentemente banales, personajes normales que parece que no tienen nada que decir se van entrelazando con turbiedad, maldad, llenándose de un halo de misterio que te genera ansiedad por saber aun siendo consciente que esa realidad te hará cerrar los ojos y parará tu corazón un instante de la impresión.
Este thriller te sumerge en cosas que quizás tu mente no está preparada para absorber. Hay escenas que dudo que consiga olvidar. Vamos que indiferente no va a dejar a nadie.
Aparte de los sentimientos que genera o que al menos a mi y a mis chicas de lectura nos ha generado, os cuento un poco más.
Todo empieza con un escritor autopublicado que decide escribir un true crime sobre algo que acaba de ocurrir en un restaurante hotel de carretera, uno de esos que seguro que la mayoría hemos parado alguna vez para tomar un café o un menú del día cuando estamos de viaje. Qué mejor manera de trasladar a sus lectores una buena historia que pudiendo sentir, oler, oír y vivir de primera mano lo que está pasando.
A partir de aquí nuestro escritor sin darse cuenta se irá mimetizando con el ambiente hasta casi llegar a formar parte de él.
Gracias a nuestro escritor viviremos algunos capítulos desde su propio yo y otros desde el libro que está escribiendo.
Personajes tan bien construidos… #teamCoral
No quiero contar mucho más ya que os recomiendo encarecidamente que lo leáis y mejor ir un poco a ciegas. Si lo leéis en grupo os va dar muchísimo juego.
Mi enhorabuena a Paul por habernos dejado con la boca abierta, el corazón en un puño y mantenernos en shock aun días después de haberlo terminado.
Finalizada. Ojo con esta novela. Si no tienes la mente en óptimo estado, no te acerques. Es tal el nivel de depravación que narra, que puede llegar a molestar. A mi me pilló estupenda, de ahí la valoración. Nota 4/5. FIN.
Primera novela que leo del autor y debo decir que, aunque al principio me pareció que estaba frente a otra historia más de crimen, debo decir que me sorprendió y me proporcionó una lectura muy amena en donde nos adentramos en las peripecias de un escritor que decide instalarse en un hotel de carretera para escribir su próximo libro: un true crime basado en los terribles sucesos del lugar en donde se produjo un crimen, en donde hay una culpable y quedan las víctimas a merced de los buitres y de las terribles circunstancias que rodean a la tragedia. Es una historia sobre todo de personajes, en donde los secretos más oscuros y las malas decisiones se conjugan para crear una trama asfixiante a medida que nuestro protagonista va escribiendo su libro. En algún punto, la ficción parece mezclarse con la realidad y nada es lo que parece. La novela tiene un giro BRUTAL y es lo que más me gustó. Sin dudas, un autor que celebro descubrir y del cual seguiré leyendo más de sus obras.
Un escritor de true crime trata de comprender qué ha ocurrido en un hotel de carretera en el que una niña ataca a su padrastro, madre y hermana y desaparece.
Lectura ágil, no ha terminado de gustarme. La voz del narrador es acogedora, al estilo de Mikel Santiago, pero la investigación y el desarrollo final se me ha hecho cansino y muy rebuscado para las pocas pistas previas que se ofrecen y que prácticamente van cayendo solas, sin excesivas indagaciones. Aun así, está bien escrito, con algunas descripciones brillantes, y con cómodas premisas para mi gusto: pocos personajes y un único escenario.
Qué pena porque el libro me parecía interesante y me estaba enganchando, a pesar de que me olía la tostada de lo que estaba ocurriendo...pero es que el final me resulta muy inverosímil, le encuentro grandes lagunas que no me han parecido creíbles. De todas formas es una lectura entretenida y ágil que te dejará con el corazón encogido en muchos momentos.
La novela es entretenida, con giros inesperados sin ser tramposos. Mantiene el interés por saber qué pasa y cómo termina. Es fácil empatizar con algunos de los personajes.
Quizá falla en la forma de contarlo, a veces monótona, con una redacción correcta, que no destaca, sin personalidad, en la que se nota cierta falta de recursos, o saber cómo utilizarlos de la mejor manera posible, algo muy difícil cuando se escribe en primera persona.
Más interesante, y logrado, el fondo que la forma.
La próxima vez que decida leer un libro escrito por un hombre recordadme las penurias que he pasado leyendo esta tremenda aberración
BUENO. No es el primer libro del autor que leo, el otro fue El brillo de las luciérnagas (del cual guardo un recuerdo pseudo malo), así que decidí darle una oportunidad a este porque todo el mundo dice que es de lo mejor que ha escrito el autor. Humildemente digo que, si este libro es de lo mejor que tiene, después su carrera solo pudo ir hacia arriba porque tremenda BASURA.
Voy a ir enumerando las cosas que más me han enfadado, habrá spoilers así que cuidado (aunque no os recomiendo que lo leáis porque seguro que tenéis cosas mejores que hacer).
Contexto: Lucas es un escritor de libros de true crime que decide hospedarse en el Hotel Restaurante Plácido para vivir más de cerca la situación que se vive en el hotel después de un violento asesinato. Poco a poco intenta hacerse un hueco en la familia y ganarse su confianza pero Sagrario, una de las tías de Coral (la niña cuyos padres han sido asesinados por su hermana), lo ve como un intruso y se opone a su presencia desde el principio.
1. La relación de Coral y Lucas. No, no, no y mil veces no. Me generaba mucho mal cuerpo, era muuuy creepy. Ella lo toma como figura paterna y él la ve como una niña triste y abandonada. Me ha dado las vibras de La verdad sobre el caso Harry Quebert y, aunque no lo he leído, de Lolita. No se llega al punto del romance real, pero el autor crea una relación de "amistad" muy repentina y sin sentido que toma ventaja de los traumas familiares y sociales de Coral y de la necesidad de Lucas de ser el héroe de la historia y sacarle información a la chiquilla (la cual, por cierto, tiene aprox 12 años). Está todo muy romantizado y ha dado malas vibras de principio a fin.
2. Lucas. Este friki de qué va. Llega a una escena de un crimen súper turbio (una chica de 14 años ha asesinado a su familia y se ha dado a la fuga) llevando por bandera el lema: "no soy periodista, soy un escritor de true crime, no soy como los demás" para luego resultar ser EXACTAMENTE IGUAL QUE TODOS LOS DEMÁS. O incluso peor porque se aloja en el hotel y empieza a hacer preguntas a todo miembro de la familia que se cruza. Es cierto que, si no hubiera sido por él, no se habría descubierto todo, pero es UN PESADO. No hay quien lo soporte, se pasa todo el libro haciéndose la víctima cuando literalmente ahí no pinta nada. Casi al final tiene un pequeñísimo intento de tener un arco de redención, pero todo mentira, a la siguiente página vuelve a ser tonto. En fin, onvres.
3. El estilo narrativo. Paul, amore, o me escribes un libro de misterio o te pasas a la poesía, pero tanta floritura y tanta metáfora me tenían harta y me sacaban de la historia. Siento decir ((en realidad no)) que este estilo no le queda nada bien, parece que lo hace para hacerse el guay, el entendido y el buen escritor, pero se queda simplemente en un intento. El libro se hace ameno de leer porque los capítulos son cortos y la narración, en general, ligera, pero había algunas escenas totalmente infumables que no aportaban nada, he leído párrafos enteros en diagonal por pura pereza. Además de eso, no sabe crear tensión ni dramatismo, algunos capítulos acaban de forma súbita y aburrida, la trama es repetitiva y lenta, los personajes son totalmente clichés y planos... Muy mediocre en mi opinión.
4. Trasfondo. El trasfondo es que no hay trasfondo. Literalmente la culpa de toda la trama del libro la tiene un niño al que se le ocurrió correr hacia la carretera y lo atropelló un camión. Si eso no hubiera pasado, esa familia habría vivido mucho más tranquila. Dejando eso a un lado, no soporto que en los libros de misterio pongan como móvil principal del crimen el abuso sexual, sobre todo si los autores son hombres. Por mucho que se documenten o traten el tema con cuidado, no lo van a entender y lo van a acabar romantizando o dejándolo de lado. En este libro tenemos el personaje de Penélope, una prostituta estereotipada a la que le da igual todo y solo quiere volver a la casa de su madre. También a Bárbara, trabajadora ocasional del club Medusa y madre de Coral y Perla, la cual no le pone ningún límite a sus clientes y, en parte, se enorgullece de ello. Y luego está Coral, una niña a la que sedaron en más de 7 ocasiones para que un hombre abusara de ella y que, cuando se entera de que incluso tuvieron que practicarle un aborto clandestino, su primera reacción es desconectar a su madre de las máquinas que la mantienen con vida en el hospital para, posteriormente, olvidarse del tema. ((La madre sobrevive y se la pela, ella está tranquila con su venganza)). Me aburren. Coral es una niña traumatizada que el autor ha querido pintar como una chiquilla monísima y con algún que otro problemilla aparentemente sin importancia. Es cierto que no está bien basar nuestra personalidad en nuestros traumas, pero déjame que te diga que después de estar encerrada en su casa prácticamente toda su vida y haber asesinado con un cuchillo a dos personas, la veo muy entera. Por si eso fuera poco, se pasa todo el libro calladísima y al final le acaba confesando todo a Lucas sin parpadear si quiera, pues no me parece bien. La evolución de los personajes es inexistente y sus personalidades, aburridas.
5. Plot twist. El plot twist del final resulta ser que en realidad no hay dos niñas como se ha dicho durante todo el libro, sino que solo hay una!!! No diré que se veía venir, pero teniendo en cuenta lo mediocre que es la historia, no me sorprendió mucho. Las últimas 100 páginas son solo confesiones y descubrimientos sin gracia uno tras otro. Es una trama guiada por el morbo más que por la lógica y las ganas de hacer un buen trabajo. Para colmo, no me creo que nadie haya pensado que es un poco raro no ver juntas a las dos niñas EN NINGÚN MOMENTO. Es literalmente imposible, por muy bien planeado que esté todo. Para colmo, Bárbara se pasa unos 7 años drogando continuamente a Coral para que se hiciera pasar por Perla (su hermana enferma), cómo es que Coral no se vuelve adicta A NADA. En fin, que nada, que estoy muy enfadada.
Lo dicho chicas, que no, que me niego a seguir leyendo a Paul Pen. Tremendo ABURRIMIENTO. Por si alguien se lo pregunta, en El brillo de las luciérnagas también ocurre algo con un personaje femenino que me dio muchísima rabia y que no hace más que fomentar mi idea de que el autor odia a las mujeres y que se escuda en que son personajes con personalidad gris y que los libros de misterio invitan a crear esas tramas oscuras y retorcidas. Se vienen cositas en la próxima reunión del club de lectura, mis señoras no están preparadas para todas las críticas que tengo sobre este libro.
Historia in crescendo con ese punto de crudeza sin llegar a ser explícita, que tanto gusta (y, en mi opinión, tan bien se le da) al autor. Lectura rápida, adictiva y disfrutona 🤓
Hay libros que te desgarran el alma casi sin darte cuenta mientras los lees y cuando quieres parar, la herida ya está demasiado abierta para evitar que sangre. Eso es “A un lado de la carretera”, una historia intrigante, que te obliga a seguir leyendo a pesar de que sabes que te está destrozando.
Y es que como dice mi amiga Maria, Paul escribe cosas terribles pero de una forma muy bonita y hacer algo así es muy complicado, porque dudo mucho que alguien más consiga hacernos sentir que hemos leído una historia tan bonita cuando está llena de tantos horrores.
Toca temas duros que personalmente no me gusta leer y voy a ser sincera, no he disfrutado algunas partes del libro, porque duelen, pero os aseguro que lo bueno compensa el horror de lo que refleja este libro, un horror que lamentablemente es más real de lo que nos gustaría.
Os podría hablar de lo original que es ir leyendo la perspectiva de Lucas a través del libro que escribe, o de Coral y sus uñas de colores, os podría hablar de tantas cosas… pero creo que os destriparía demasiado. Lo bonito (y a la vez lo terrible) de esta historia es descubrirla desde la ignorancia más absoluta. Así que os invito a reserva vuestra próxima estancia lectora en el Hotel Restaurante Plácido, no os arrepentireis.
⚠️Todas las valoraciones vertidas en este espacio son personales. Cada lector es un mundo con gustos propios, y se agradece respeto y tolerancia por las opiniones diferentes. Gracias.
Dice el refrán que “nunca es tarde si la dicha es buena”, y en este caso ha sido buenísima. Puede que haya tardado en leer a Paul Pen (mea culpa), pero a partir de ahora se va a convertir en uno de mis autores imprescindibles cuando de thrillers se trate. “A un lado de la carretera” ha sido un auténtico disfrute desde la primera a la última página: adictiva, tensa, turbia, fascinante, y lo que es más importante, no deja indiferente.
El Hotel Restaurante Plácido, un área de servicio en mitad de la nada, ha sido el escenario de una tragedia que ha conmocionado al país. Hasta allí se traslada Lucas Falena, un escritor en ciernes que quiere escribir una novela de true crime sobre el suceso. Imbuido de la particular atmósfera del lugar entablará relación con una de las víctimas, Coral, una enigmática niña de 13 años, que le descubrirá la parte más oscura del alma humana.
La imagen del motel de carretera ha sido ampliamente usada en la ficción, sobre todo audiovisual (¿a quién no le viene a la mente el famoso Bates Motel de Psicosis cuando escucha esas palabras?), y aquí el autor lo traslada a nuestro entorno dándole un toque costumbrista perfectamente reconocible. El ambiente que en él se respira resulta malsano, sofocante, dejando intuir una maldad latente que contrasta con el propio nombre del lugar, Hotel Restaurante Plácido. Es esta atención a los pequeños detalles lo que hace que la novela resulte redonda. Una localización aislada en la que, a pesar de contar con gente de paso a todas horas, la sensación de soledad es muy profunda. Todo ello hace que el hotel se convierta en algo más que un simple escenario.
“A un lado de la carretera” es un ejercicio metaliterario en toda regla. El hecho de incorporar una novela dentro de otra novela dota a la narración de gran dinamismo, al estar presentes dos voces narrativas, la del propio autor y la del personaje de Lucas. Este busca abrirse camino como escritor con una novela de true crime, contando con la oposición de algunos de los implicados que creen que solo buscar sacar rédito económico de la desgracia ajena. Resulta interesante la distinción que establece el personaje entre periodistas y escritores, recalcando que él no busca el morbo, sino dar una visión más cercana y humana de los hechos y los implicados en la tragedia.
El punto fuerte de la historia es, sin duda, sus personajes. Todos ellos están perfectamente dibujados y, de una forma u otra, logran establecer algún tipo de conexión con el lector. Es esta intensa conexión emocional que se forma entre el lector y los personajes la que hace que, a medida que avanza la historia, se despierte en el lector todo un cúmulo de sensaciones que van desde la rabia y la indignación hasta la esperanza.
El personaje de Coral evidencia otro de los grandes contrastes de la historia. En sus conversaciones con Lucas deja traslucir una ternura y una inocencia, en su forma de actuar y expresarse, que choca de pleno con el horror que ha vivido, y que hacen aún más fácil empatizar con ella.
La tensión crece exponencialmente a medida que avanza la historia, resultando prácticamente imposible abandonar la lectura conforme te acercas al final, un final que te golpea como un puñetazo en la tripas y que resulta difícil de olvidar.
“A un lado de la carretera” muestra la peor cara del ser humano, lo más terrible y cruel, y enfrenta al lector con la fascinación que produce asomarse a esa maldad desde lejos, al morbo y la atracción que despierta verlo desde la barrera, lo que explica el éxito del género del true crime. Sé que sólo estamos en febrero pero, es más que probable que “A un lado de la carretera” esté en mi top del año. Tenéis que leerlo.
Que librazo, que doloroso, que cruel y que maravilloso. No tenía ninguna expectativa pero es impresionante. No tengo palabras la verdad.
En la historia nos encontramos con un escritor de true crime, Lucas Falena, que se encuentra en el Hotel Restaurante Plácido donde acaba de suceder un crimen en el que una niña ha matado a su padrastro y herido a su madre y hermana.
En este libro, poco a poco vamos descubriendo algo que es terrorífico y absolutamente creíble, porque por desgracia lo que se narra aquí podría pasar perfectamente. Es un libro que te envuelve desde la primera frase, un libro que logra que tú como lector sientas la incomodidad y tensión que hay en ese hotel a un lado de la carretera. Un ritmo que a la par de vertiginoso, es acertado porque te mantiene en esa intriga que hace que siempre quieras saber más, lo que hace prácticamente imposible soltar este libro.
Según vas avanzando en la historia y vas descubriendo la verdad y los secretos que se esconden en esta familia vas descubriendo cuán desgarradora, desoladora, terrorífica y monstruosa puede ser la realidad de una familia que es marginal y de la que todos parecen conocer pero de la que nunca llegan a interesarse realmente.
Porque, siendo honestos, lo que le hacen a esta criatura no tiene nombre y es digno del mayor monstruo que pueda haber en este mundo. Y el simple hecho de que esto quizá se hubiera podido evitar prestando atención a lo que pasaba realmente en esas tres habitaciones, interviniendo las personas que debían hacerlo, hablando y no asumiendo que es real lo que se nos dice (teniendo en cuenta cómo es quien lo dice), solo muestra lo mucho que podemos llegar a ignorar una realidad tan atroz incluso teniéndola delante de nuestras narices, porque lo que esa niña vive es la mayor crueldad que puede sufrir alguien y el mayor sufrimiento que alguien puede recibir.
Si la historia es increíble por lo realista e incómoda que es a veces, los personajes son crudos, desgarradores, humanos, complejos y verosímiles. Y quizá el que los personajes sean así, hace que el momento en el que cuenta todo lo que ha pasado y toda la verdad, sea aún más desgarrador y terrorífico. Es difícil de digerir pero es que es algo, que por desgracia insisto, es plausible en la vida real, y el hecho de que lo sea y de que existan personas así lo hace tan doloroso que a mí solo me hace querer abrazar a esa criaturita y querer matar a ese monstruo porque no tiene otro nombre.
En definitiva, Coral te doy un abrazo fuerte y se queda con un cachito de mi alma porque vaya historia de verdad. Y de Lucas solo espero que saque otro libro y descubramos más de él.