Los libros de la serie Wilderness Rescue son todos romances sáficos autoconclusivos, que pueden leerse en cualquier orden.
Esta es la historia de Sterling, una superestrella del hockey que rescata a Chloe en el hielo. Me gustó su primer encuentro, los nervios, la atracción y la química que ya se nota.
Ambas narran los capítulos, lo que siempre me parece interesante.
Me gustó que las sexualidades de los personajes estén asumidas, naturalizadas y que no tengan que salir del clóset. En este caso, una protagonista es lesbiana y, la otra, bisexual.
Sterling me resultó demasiado creída y arrogante, por más que un poco sea en chiste.
Y Chloe tiene un papel medio de ingenua, medio Manic Pixie Dream Girl (iykyk) y me molestó porque tiene 29 años: no es ninguna boluda.
La historia tiene complicaciones súper innecesarias, que no me gustaron. Si hay algo que no me gusta es la falta de comunicación entre los personajes y acá pasa bastante.
Además, la amiga de Chloe interviene demasiado. Casi que parece que a ella le interesara Sterling.
El libro fue fácil de leer, los capítulos bastante cortos y la trama en sí ligera. No lo odié, pero no lo disfruté mucho así que no leería nada más de esta serie.