Qué pasa: estaba muy interesado en leer este libro porque Francisco Coloane es muy reverenciado en Chiloé. El libro parte muy bien. De hecho se lo recomendé a mi hermano menor, habiendo leído las primeras 30 páginas, porque sentí que era un libro excelente para un niño como él, de 12 - 14 años. Además, tiene punto porque parte en Talcahuano y es bueno para los niños que la literatura se localice en lugares reconocibles. Sin embargo, en tanto llegan a Magallanes el libro cae en picada. Creo que las primeras 5o páginas son entretenidas, pero hacia el final pierde el toque aventurero y se vuelve como un atiborrado de acciones que no parecen llevar a ninguna parte. Y la resolución accidental del clímax de la historia, el GRAN objetivo del protagonista, se resuelve taaaan casualmente que dan ganas de soltar el libro ahí mismo.
Ahora, el libro tiene otro problema: el público al que está dirigido. Yo pienso, "Ok - el libro se resuelve tan casualmente porque en realidad está pensado para niños, no hay que darle muchas vueltas" y esto es coherente con algunas elecciones del autor, como la explicación excesiva para esclarecer sucesos en la historia o el mismo protagonista. No obstante, el libro tiene un lenguaje naval muy técnico. Eso es un plus pensándolo para mí, porque es una descripción que intenta cierta fidelidad con las aventuras náuticas, pero es un subtraction pensando que es un libro para niños. Entonces, al final, el libro queda en un limbo de público que no resuelve grácilmente. A un niño lo puede tediar por su lenguaje, a un adulto por su resolución fortuita.
Lo mejor: las descripciones de la navegación en barco. Es increíble cómo Coloane logra transmitir la sensación de estar arriba de un barco, con sus temores, sus osadías. Creo que, por lejos, es lo que más rescato del libro. La tempestad que vive la Baquedano en su camino al sur será una de las imágenes de la literatura chilena que más me quedará grabada en la cabeza de aquí en adelante. Excelentemente logrado. Ya quisiera estar en un barco para poder sentir el temor de que las olas intenten penetrar el casco del buque (obvio).
En fin, por la importancia que significa para mí el desbalance entre léxico, historia y público: 2/5.