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Un siglo de cuentos rusos (Clásica Maior)

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El cuento fue una forma predilecta de los escritores del XIX y contribuyó significativamente a definir el gran siglo de la literatura rusa. Esta antología reúne veinticinco piezas esenciales que no sólo constituyen un compendio literario de enorme valor sino un volumen de historia. De Pushkin a Chéjov, los autores dialogan aquí unos con otros, trazan líneas y bifurcaciones, y nos ayudan a comprender cómo evolucionó un género y se forjó una tradición de las más influyentes de la literatura universal.

616 pages, Kindle Edition

First published January 1, 2011

67 people are currently reading
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About the author

Alexander Pushkin

3,086 books3,464 followers
Works of Russian writer Aleksandr Sergeyevich Pushkin include the verse novel Eugene Onegin (1831), the play Boris Godunov (1831), and many narrative and lyrical poems and short stories.

See also:
Russian: Александр Сергеевич Пушкин
French: Alexandre Pouchkine
Norwegian: Aleksander Pusjkin
Spanish:Aleksandr Pushkin

People consider this author the greatest poet and the founder of modern literature. Pushkin pioneered the use of vernacular speech in his poems, creating a style of storytelling—mixing drama, romance, and satire—associated ever with greatly influential later literature.

Pushkin published his first poem at the age of 15 years in 1814, and the literary establishment widely recognized him before the time of his graduation from the imperial lyceum in Tsarskoe Selo. Social reform gradually committed Pushkin, who emerged as a spokesman for literary radicals and in the early 1820s clashed with the government, which sent him into exile in southern Russia. Under the strict surveillance of government censors and unable to travel or publish at will, he wrote his most famous drama but ably published it not until years later. People published his verse serially from 1825 to 1832.

Pushkin and his wife Natalya Goncharova, whom he married in 1831, later became regulars of court society. In 1837, while falling into ever greater debt amidst rumors that his wife started conducting a scandalous affair, Pushkin challenged her alleged lover, Georges d'Anthès, to a duel. Pushkin was mortally wounded and died two days later.

Because of his liberal political views and influence on generations of Russian rebels, Pushkin was portrayed by Bolsheviks as an opponent to bourgeois literature and culture and a predecessor of Soviet literature and poetry. Tsarskoe Selo was renamed after him.

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Displaying 1 - 18 of 18 reviews
Profile Image for Antón López.
Author 6 books2 followers
December 6, 2016
Buena aunque desigual cronología en relato corto de los rusos del XIX. Se mezclan piezas geniales como «El prisionero del Cáucaso» (Tolstói), «Diario de un hombre superfluo» (Turguénev), o las tres de Dostoievski («El marido de Akulka», ya conocida para quien haya leído el gran Memorias de la casa muerta , «Bobok» y «El sueño de un hombre ridículo») con otras más insípidas. En algunos casos, como el de Tolstói o Chéjov, esta irregularidad es muy útil para atestiguar cómo se va afilando su estilo con el tiempo. Ese último autor, no obstante, es el que más me ha decepcionado. No había leído nada suyo y ha caído muy por debajo de mis expectativas. Pese a que «Gúsiev» me parece una de las mejores obras del libro, y otras como «La dama del perrito» tienen párrafos brillantes, en general tiene un gusto por el patetismo y un forzamiento en la prosa (adjetivos inverosímiles, reflexiones con calzador) que lo aleja mucho del genio bicéfalo Tolstói-Dostoievski. La edición y traducción de ALBA, como siempre impecables.
Profile Image for Marian   .
629 reviews22 followers
December 28, 2018
Me gustó la mayor parte de los cuentos de esta antología. Algunos son mas llevaderos que otros, algunos tienen algo de nouvelle, otros son breves; pero de lectura bastante ágil. 25 cuentos con lo mejor de Rusia. Recomiendo.
Profile Image for Ana Luisa.
356 reviews
May 29, 2021
Algunos cuentos buenos, otros complicados de entender y algunos que se volvieron muy tediosos de terminar. Creo que ya he identificado los autores rusos que me agradan y a los que no leeré en un futuro próximo.
Profile Image for Gabriela Solis.
128 reviews50 followers
July 4, 2021
Este segundo año de pandemia (!) me ha vuelto indisciplinada. En 2020 busqué el rigor para que no me explotara la neurosis: horneé, hice ejercicio, leí más que nunca. Pero ante el agobio de este encierro que no se acaba, mi mecanismo de defensa actual ha sido el contrario: no obligarme a (casi) nada. Sigo corriendo diario porque ha sido un descubrimiento placentero y adictivo, pero no he leído casi nada. A veces mi cerebro no da más que para una serie olvidable e irme a la cama a las 9:30. Para silenciar la culpa de los libros arrinconados, me aferré a uno que no podía fallar por ser mi género literario favorito: rusos muertos.

La literatura rusa es increíble por varias razones, La primera es su nivel de introspección (ya saben, Dostoyevski le hizo la chamba a Freud, etc.). La estructura narrativa de los rusos del XIX puede ser poco efectiva para un lector moderno porque no se interesa demasiado el pacto de ficción: cae en largas parrafadas filosóficas, los personajes tienen autoanálisis psicológicos deslumbrantes, los diálogos son de una inteligencia cabrona. Sin embargo, la calidad y altura que alcanzan hacen que a uno no le importe si la acción se empantana y se convierte en una conciencia con voz.

La segunda es el misticismo. El alma rusa no encuentra descanso en el mundo terrenal y siempre está ávida de un significado mayor que busca en la Naturaleza, en la organización comunitaria, en la imposible extensión geográfica de su país, en Dios. Es una esperanza desaforada, empecinada en creer que la miseria humana no es lo único que existe en este mundo y que, en algún lado, reside el sentido, la llave para comprenderlo todo.

La tercera es una razón que podría parecer disonante con la grandiosidad de las dos primeras, pero no lo es: el humor. Me reí a carcajadas con Gógol, con Pushkin, con Dostoyevski. Estos genios no sólo bucean en la psique humana y hacen emerger revelaciones perturbadoras, sino que lo hacen riéndose. Quizá sabían mejor (y antes) que nadie eso de que la comedia no es sino tragedia + tiempo.
Profile Image for J. Roberto .
140 reviews4 followers
November 21, 2019
Buena recopilación.

Toda selección tiene sus altos y bajos y nos da la impresión de que falta algún cuento imprescindible o que sobra alguno tal vez incluido por pedido del editor. Pero la selección da un panorama amplio y representativo de la literatura rusa del siglo XIX. Me encanta Chejov y Tolstói que ya había leído. Me gustó Turguenev y esperaba más de Pushkin, ya que es el Cervantes ruso.
Profile Image for Bruno Rodriguez Cuello.
47 reviews
January 15, 2025
Primera vez abordando literatura rusa y lo disfruté bastante. Esta antología me permitió ir entendiendo los estilos de cada autor, los temas que se tratan, los que van en común y cómo dialogan entre sí. Mis favoritos:

El marido de Akulska (Dostoievsky) me gustó, pero es crudo.

Diario de un hombre superfluo (Turgénev) me hizo reflexionar.

El maestro de postas (Pushkin) me pareció interesante desde un punto de vista narrativo, más técnico.

Dios ve la verdad pero tarda en decirla y El prisionero del Cáucaso (Tolstoi) me atraparon en sus respectivas historias.

Tristeza (Chéjov) me hizo llorar. Es un cuento breve pero trata majestuosamente temáticas que siguen vigentes cien años después, y que tal vez son propias de la condición humana.

Mi favorito: Por qué pelearon los dos Ivanes (Gógol). Me reí un montón. Un cuento cuya lectura fluye fácil.

Lo recomiendo mucho como introducción a todos estos autores.
Profile Image for Luciano.
127 reviews37 followers
June 27, 2023
La edición de Antología de Cuentos Rusos a la que accedí data de 1963 y estuvo a cargo de la Editorial Vergara de Barcelona. Incluye en total 26 relatos, todos de autores rusos del Siglo XIX. A ello se añaden ilustraciones, una pequeña biografía de cada uno de los autores y un prólogo en el que se introduce muy esquemáticamente la historia de la literatura rusa. En él se identifica al siglo XIX como su época dorada, y se rescatan sus principales raíces e influencias haciendo énfasis en las reminiscencias medievales, la sátira y la tradición oral que esta escritura y estas historias recogen. A continuación reseñaré brevemente cada uno de los cuentos, destacando lo que más me llamó la atención o lo que siento que tengo para decir sobre ellos y puntuándolos por separado para luego promediar el puntaje final de todo el libro.
1) De Alexandr Pushkin se incluyen dos relatos: El disparo (2/5) y El jefe de posta (2/5), ambos de 1830. Ya desde la introducción del libro se hace referencia a la importancia que este escritor tuvo para toda la literatura rusa, resultando muy influyente para autores contemporáneos y posteriores a él. Si se quiere, sus textos muestran una faceta aún en desarrollo del cuento popular que unos años más adelante llegaría a su punto más álgido. Me gustó algo que más adelante se verá que atraviesa al siglo XIX literario ruso y es el notable retrato que se hace del espectro social del país: Pushkin rescata al pueblo, a esos habitantes anónimos de la Rusia zarista, gente de provincias, militares, jefes de posta, pequeños comerciantes, etc. que ascienden en el imaginario de la narración y toman protagonismo. El otro elemento determinante tiene que ver con el realismo: la ambientación es muy verosímil y nos permite trasladarnos a la época mediante descripciones espectaculares. Uno se imagina la Rusia del siglo XIX tal cual la retratan todos estos autores, y Pushkin, creo que sienta las bases de todo ello. En cuanto a estos dos cuentos puntualmente, me resultaron muy cortos y más allá de que me gustaron, sentí que no tienen grandes giros argumentales. También es cierto que recién me estaba introduciendo en la lectura y a medida que fui avanzando a lo largo del libro me fui encontrando con más cosas en las que hacer foco.
2) El siguiente autor incluido en el compendio es Nikolái Gógol con Noche de Mayo o la Ahogada (4/5) de 1832. El autor ambienta la historia en su tierra natal, Ucrania, describiendo muy románticamente su paisaje nocturno. Realiza una feroz crítica a las figuras de poder local representadas en el alcalde, al cual hace objeto de burlas, de la sátira y la ridiculización. Los personajes presentados dan cuenta de que Gógol rescata a la gente común, de pueblo: el borracho, los jóvenes mozos, o incluso pequeños burgueses como el destilador o el escribano. A lo largo del cuento se van integrando diferentes historias y se introduce el tema de la brujería y las leyendas populares. El final me resultó un tanto abrupto.
3) De Mijaíl Lérmontov tenemos a Bela (4/5), del año 1839. La ambientación, en la región del Cáucaso, tiene relación con la biografía del autor, quien estuvo exiliado allí. Las descripciones que se hacen de la geografía, clima y naturaleza del lugar, con sus escarpadas montañas, es sencillamente espectacular. Del mismo modo se refleja muy bien la sociedad de la zona, compuesta de una gran diversidad étnica y cultural. La historia es atrapante y su final, abierto, se debe a que Bela forma parte de una obra más grande, El héroe de nuestro tiempo, centrada en el protagonista Pechorin. La narración se realiza a través de un interlocutor en notas de viaje. Este recurso se ve también en otros autores y pienso que habla de la importancia que tenía la tradición oral como método de transmisión cultural en la Rusia de esa época.
4) El siguiente relato es Mumu (4/5) de Iván Turguénev, escrito en 1852. Se trata de una historia desgarradora que recoge el padecimiento de la servidumbre. Se critica a las clases pudientes y su destrato hacia los grupos sociales desfavorecidos y se cuestionan algunas de las creencias más arraigadas en la alta sociedad rusa (como por ejemplo la idea de que "el matrimonio endereza"). Además se interpela la falta de solidaridad entre los mismos siervos y su ciega obediencia a cualquier costo. Todos estos planteos tienen que ver con la historia personal del autor y con el contexto de la Rusia zarista de la época, en donde la servidumbre no fue abolida sino hasta 1861. La terrible resolución del cuento creo que era evitable pero el autor la incorpora como una manera de hacer sentir al lector en carne propia la crudeza de la dura realidad por la que atraviesa el personal de servicio. Al margen de ello la narración es amena y bien presentada, en tercera persona. La ambientación en Moscú se diferencia de la mayoría de los cuentos incluidos en la antología. Finalmente quiero destacar el hecho de que Turguénev haya incluido como protagonista a un sordomudo, visibilizando la situación de las personas con discapacidad (algo que no solemos encontrar en la literatura) y reivindicándolas como sujetos de derecho.
5) De Alexéi Písemski se lee Mujiks en Petersburgo (3/5), de 1852. Otro relato en el que se rescata a la "gente común", en este caso a través de la descripción de la realidad de miles de jóvenes migrantes desde sus aldeas natales a las grandes ciudades, ya sea San Petersburgo o Moscú. Vuelve a verse el recurso narrativo de la primera persona a modo de viajante que encuentra a un interlocutor. La perspectiva de este primer viajero puede guardar relación con la historia de vida del autor: un funcionario estatal conocedor de la realidad socio-económica de la Rusia profunda y sus aldeas rurales: la ambientación se da siempre en zonas del país conocidas por Písemski. La historia narrada y protagonizada por el interlocutor (que representa a todo el pueblo ruso) tiene un giro optimista, pues pasa por dificultades y malos momentos pero logra recomponerse. Me pareció interesante la contraposición que se hace entre lo rural y lo urbano: esa idea de la aldea como un lugar quieto, incambiado, sin oportunidades, sin futuro; frente a la gran ciudad que ofrece todas las posibilidades de vida, ya sean buenas o malas. Esta realidad es muy actual, la gente sigue migrando del campo a la ciudad y también me parece extrapolable a la migración del tercer al primer mundo. De todas maneras no me resultó una narración tan atrapante sino más bien plana, que sigue el recorrido lógico o esperable, predecible.
6) A continuación accedemos a uno de los mejores relatos que integran el libro, Un percance desagradable (5/5) de Feódor Dostoievski, datado en 1862. Muestra elementos típicos de la escritura "dostoievskiana": un narrador en diálogo con el lector y sobre todo la profundización en el aspecto psicológico de los personajes. Me parece brutal como el autor describe el funcionamiento del pensamiento humano, y esta es otra forma de conectar con el lector pues lo que le pasa a los protagonistas, en realidad nos pasa a todos. El contexto de la obra tiene que ver con la reforma emancipadora de 1861 por la cual bajo el régimen del zar Alejandro II fue abolida la servidumbre. Estos cambios, muy discutidos a la interna del país, mostraron un choque entre el pensamiento liberal y el pensamiento conservador. Dostoievski denuncia la clara doble moral, sobre todo a nivel de las altas esferas de poder, diferenciando lo que se dice (hacia afuera) de lo que se piensa o siente (hacia adentro). El protagonista del cuento está todo el tiempo en esa disyuntiva, es orgulloso y altivo en el intento de exteriorizar y demostrar su supuesto liberalismo, pero se equivoca rotundamente pues en el fondo siente otra cosa, prima su conservadurismo. Hay además una fuerte crítica a las jerarquías. Se muestra su impacto por sí mismas y a pesar de que no se quiera así. Se diferencia la expectativa de la realidad: uno puede pensar muchas cosas, imaginarse cómo va a darse algo pero siempre termina siendo de forma diferente. Las jerarquías generan incomodidad sobre todo por parte del que está subordinado, que no sabe bien cómo actuar y le afecta su condición de subordinación. Al margen de este aspecto que tiene que ver intrínsecamente con el concepto de jerarquía, Dostoievski critica con ferocidad a los altos mandos del ejército y del gobierno ruso (sobre todo los petersburgueses) pues desconocen la realidad de Rusia, desconocen el pueblo ruso, la cultura popular rusa. Desconocen todo lo que sea de fuera de San Petersburgo, piensan que San Petersburgo es Rusia y la capital es lo único que vale. Para Dostoievski hay que diferenciar al ruso verdadero del ruso petersburgués. Los segundos, como queda de manifiesto en el cuento, intentan aprovecharse de los primeros y se colocan siempre en una posición de supuesta superioridad. El autor destaca la humildad y sinceridad del pueblo ruso en contraposición a la hipocresía de los altos mandos que ante todo conservan las apariencias. En ese sentido, a través de la figura del personaje principal se subvierten las jerarquías: en un momento, este se ve interpelado (interpelación que puede leerse como una alegoría del pensamiento liberal frente al zarismo), sometido, puesto en jaque por la transparencia y el desenfado propio de la clase popular rusa, muy contrapuesto a su "falso deber moral" y su constante preocupación por "el qué dirán". Los momentos de humor a medida que avanza la historia y el protagonista, un general zarista, se ve cada vez más borracho y ridiculizado, también es otra forma que el autor encuentra para subvertir esos sitiales de poder.
7) De Mijaíl Saltikov-Schedrín se incluye en la antología Una visita de inspección (2/5), sin quedar claro su datación exacta pues sólo se menciona que fue escrito en la década de 1880. A través de este cuento, muy conectado a su propia biografía, el autor critica al funcionariado del régimen zarista. Corrupción, burocracia, empleados acomodados y poco adeptos al trabajo, beneficiarios de favores y negociados, y complicidad de la prensa local, hacen el día a día de la administración provincial. Las cosas cambian repentinamente de apariencia al correrse la noticia de que un inspector visitará la aldea, mostrando los funcionarios y habitantes del pueblo una brutal hipocresía y doble moral, haciendo ver su falsedad, enmascarando la realidad a través de una doble cara. Algunas discusiones con el inspector critican a su vez otros elementos del zarismo: al margen del rigor de la inspección se insiste en la necesidad de "estupidizar" a la población ya que el analfabetismo ahorraría trabajo al funcionariado. Esto puede tener que ver con la persecución que sufrió el Círculo Petrashevski, un grupo de discusión de ideas liberales integrado por varios escritores de la época (entre ellos Saltikov-Schedrín y Dostoievski), que fue desarticulado por el régimen a mediados del siglo XIX, deportando a Siberia a varios de sus integrantes. La propuesta del cuento es muy interesante pero por la forma en que está planteada creo que pierde efectividad. Los momentos de sarcasmo o de crítica ácida y directa, que son los que como lector disfruté más, son pocos en relación a la extensión de la obra. El autor se pierde en describir escenas banales y secundarias (como el ensayo de la obra de teatro benéfica montada por los funcionarios locales para recibir al inspector) y hay demasiados personajes secundarios, prácticamente apenas descritos, lo que hace que no sean reconocibles para el lector (sumado a que uno no está del todo acostumbrado o familiarizado a los nombres rusos). También el hecho de intercalar permanentemente diálogos en francés entre el inspector y sus interlocutores, le quita ritmo a la lectura. Entiendo que todo lo descrito forma parte de esa demostración o "acting" del funcionariado corrupto, pero por momentos (aún a sabiendas del buen nivel literario que denota un planteo como este) me resultó una lectura lenta, pesada, densa, estancada y repetitiva, que no consiguió atraparme.
8) Promediando la mitad del libro tenemos la oportunidad de leer dos cuentos de Lev Tolstoi: El padre Sergio (3/5) y Después del baile (2/5). Ambos fueron escritos en 1903, sobre el final de su carrera, pero se ambientan a mediados del siglo XIX. En cuanto a El padre Sergio se puede decir que es una narración con cierto corte psicológico aunque no alcanza (para mi gusto) el nivel de Dostoievski. Propone una interesante contraposición en torno a la obediencia frente por frente a la reflexión, en este caso dentro del ámbito eclesiástico pero que puede ser aplicable a cualquier otro. El protagonista se ve envuelto a lo largo de toda su vida en una lucha entre la elevación o superioridad moral reconocida socialmente y el pecado, representado por la mujer (de hecho las tres mujeres importantes en la historia son demonizadas, personifican el mal). Lo importante es ese reconocimiento social. Hay una diferenciación entre el pensamiento colectivo y el pensamiento individual. A medida que el padre Sergio se va haciendo más importante en su comunidad, se siente más decepcionado a nivel personal. Finalmente termina cediendo al pecado y la imagen de su prima Páshenka y de su historia de vida, confirman las consecuencias de las malas obras a lo largo de toda nuestra existencia. El cuento todo es un rescate de la religiosidad, una reivindicación del andar "recto" frente a las tentaciones que se presentan permanentemente. El final es abrupto y da la sensación de que el autor se cansó de escribir de golpe, concluyendo la historia. Al margen de que algunos planteos son interesantes, no terminé de conectar con esta lectura. Se me hizo algo pesada por momentos pese a que está bien estructurada, narrada y ambientada.
Sobre Después del baile hay que decir que es un cuento muy corto, en el que vuelve a aparecer la figura de un interlocutor introduciéndonos en la historia principal. Se trata de una crítica a los militares zaristas por su crueldad, brutal violencia y doble moral; pero también se abre la reflexión a un nivel más amplio mostrando la doble cara de las personas en la figura del narrador, quien cambia de idea respecto a su supuesto amor y se acobarda frente a las circunstancias que lo rodean.
9) Luego se incluye El pensador solitario (3/5) de Nikolái Leskov, un cuento sin datación exacta según lo que surge del libro aunque podría ser 1865 o 1872 y se sugiere que forma parte de una serie de relatos del mismo tipo. Leskov es ruso pero trabajó como funcionario en Ucrania, viajó por toda Rusia y Europa y conoció muy bien la realidad provincial del país. Ambienta su relato en la que podría ser una aldea provincial rusa cualquiera. En él hay una fuerte crítica a la corrupción funcionarial, a la burocracia zarista pero también, yendo un paso más allá, cuestiona la mentalidad que habilita el fraude y que se extiende a todas las capas de la población. Para ello hace uso de la sátira y la ridiculización: el buen funcionario es lo excepcional y lo es así para todos, todos dan por hecho una administración corrupta; cuando en realidad debería ser al contrario. El protagonista de la historia se pinta como "bueno al extremo" aunque también tiene sus matices, como por ejemplo cuando da una paliza a su mujer por desobedecerlo. Se satiriza también la figura del gobernador provincial remarcando su altivez y soberbia y mostrándolo como alguien "endiosado" por los provincianos. Su visita a la aldea tiene puntos de contacto con lo planteado en el cuento de Saltikov-Schedrín. Evidentemente esa idea de engalanar la ciudad para el visitante, para la autoridad, para el superior en la escala jerárquica del funcionariado zarista sería una realidad muy palpable en las aldeas y poblados rusos de la segunda mitad del siglo XIX. Las personas se apegan a las apariencias: guardar una buena imagen es más importante que el hecho de que las cosas funcionen bien. En este sentido el autor describe muy bien la mentalidad rusa de la época, lamentablemente muy actual. Nuestra mentalidad, nuestra cultura, tiene raíces históricas. También la realidad en la que vivían las personas (por ejemplo sufriendo una extrema pobreza) conecta con el hoy. Otro elemento satírico está en la abnegación con la que el protagonista se apega a la Biblia, ya que hasta el arcipreste, un funcionario eclesiástico, es menos ejemplar al respecto. Más allá de todos estos planteos y de que la narración está bien presentada, el cuento no me resultó atrapante en demasía y me costó un poco conectar con los personajes. Sí me gusto mucho la parte final, en la que un diálogo entre el gobernador (antagonista) y el alguacil local (protagonista) introduce ideas socialistas y reivindica la Biblia, bien leída, como el verdadero socialismo (frente al contemporáneo, lleno de sofismas).

(CONTINÚA EN COMENTARIO A PARTE POR FALTA DE CARACTERES)
Profile Image for Oriol Frigolé Llorà .
23 reviews
August 5, 2024
3.9/5. Buena recopilación cronológica de los cuentos rusos y buena introducción a la literatura rusa. Recomendable para ágilmente adentrarse a su oscuro, apasionado y cínico mundo. Muy interesante ver la diversidad, evolución e interrelación entre los distintos autores. En general los cuentos compactan mucha sabiduría y son completos, pero a veces, en mi opinión, se terminan demasiado repentinamente, teniendo mucho potencial para continuar un poquito más.
Profile Image for Silvia Sba.
23 reviews19 followers
October 28, 2020
3,5/5. Una buena antología para acercarnos a la literatura rusa.
Profile Image for Eduardo Lima Águila.
258 reviews138 followers
December 21, 2024
Mientras vive, el hombre apenas es consciente de su propia vida: como un sonido, solo se vuelve perceptible al cabo de cierto tiempo.

Iván Turguénev, “Diario de un hombre superfluo”


Qué maravillosa antología, quizá sea la antología de cuentos que mas he disfrutado que recuerde. Da un muy buen panorama de la literatura rusa del siglo XIX y significo leer para mí por primera vez a Pushkin, Gogol, Turguenev y Leskov, llevándome varias sorpresas.
La selección me parece muy buena porque además uno distinguen los diferentes estilos de cada escritor con claridad, así como sus temas en común. Es clarísima la prosa tan recta y cuidada de Tolstoi en contraste con el desaliño intenso de Dostoyevski y la atención a la banalidad de Chéjov, el patetismo de Gogol.
Encontré aquí cuentos que siento se han vuelto de mis favoritos: “Por qué discutieron Iván ivánovich e Iván Nikífirovich” de Gogol, “Bobok” de Dostoyevski, “Tres muertes” y “Después del baile” de Tolstoi y varios de Chéjov, pero en especial “Tristeza”, un cuento tan magnífica mente escrito en su finura y detalle que al terminar me sacó algunas lágrimas.
Comentario aparte, la edición de Alba es muy, pero muy linda: la tipografía usada, el tamaño de la letra y lo cómo del empastado, hasta la portada tan bonita hacen de este un libro que daba gusto abrir y leer.
Profile Image for Elena Álvarez.
Author 5 books42 followers
February 12, 2024
De esta antología de relatos rusos del siglo XIX me quedo con «El disparo» de Pushkin, «Dios ve la verdad pero tarda en decirla» y «Después del baile» de Tolstói, «El artista del tupé» y «A propósito de la Sonata a Kreutzer» de Leskov y «Enemigos», «La nueva dacha» y «La dama del perrito» de Chéjov.
Profile Image for Manuel Alamo.
161 reviews11 followers
February 3, 2025
Linda e interesante recopilación de cuentos de varios autores importantes rusos. En muchos casos no son sus mejores cuentos pero sin duda hay un eje común en la selección y muchos de ellos valen mucho la pena. Muy recomendable para introducirse al estilo narrativo ruso de mediados del 1800.
Profile Image for Eduardo.
308 reviews16 followers
August 12, 2021
Hay cuentos muy buenos como la dama del perrito y otros que no lo son tanto y se hacen un poco de "bola".

Profile Image for Rodrigo Pinillos Osnayo.
89 reviews2 followers
August 20, 2021
Un registro bastante variado de los principales autores clásicos de la literatura rusa: desde Pushkin a Chejov. Piezas notables, grato recuerdo de Bobok (Dostoievski), Roslavlev (Pushkin) y La dama del perrito (Chejov). También El prisionero del Cáucaso (Tolstoi).
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