¿Qué insospechada relación puede haber entre un esqueleto hallado en una cueva y el ataque perverso a un tenista famoso?
El caos se desata en un hospital de Santander cuando llega el helicóptero que traslada a unos montañeros heridos, hallados en una cueva de los Picos de Europa. Durante el rescate, la Guardia Civil encuentra también el cadáver de un hombre indocumentado que sujeta un recorte de periódico fechado en 1983, muchos años antes de su muerte. Al mismo tiempo, un conocido tenista se despierta de la anestesia tras una intervención en la muñeca sin poder mover tres dedos de la mano derecha. Alguien le ha seccionado un nervio. Dos historias sin conexión aparente, pero con origen en un pasado que parece disponer de un solo testigo, las montañas.
Licenciado en Filosofía por la Universidad Autónoma de Madrid y ha trabajado como profesor de Filosofía y Ética en centros de Secundaria antes de dedicarse al cine y fundar su propia cabecera, Cameraman, dedicada a la producción cinematográfica.
Tras debutar en la novela con “Doce Abuelas”, Pablo del Río vuelve con “Ocho Jueves”, un título igualmente llamativo y peculiar que, al igual que su predecesora, no tendrá sentido hasta bien avanzada la trama, y que ofrece al lector una historia muy compleja que supone un paso adelante en su recién estrenada carrera como novelista, haciendo de ésta una novela más redonda que su debut, tanto a nivel de trama como de construcción de personajes.
Durante el rescate de unos montañeros heridos en una cueva de los Picos de Europa, la Guardia Civil encuentra el cadáver indocumentado de un hombre que sujeta un recorte de periódico fechado en 1983. Al mismo tiempo, en un hospital de Santander, un conocido tenista despierta de la anestesia tras haber sido intervenido de una fractura de muñeca sin poder mover tres dedos. Las pruebas revelarán que alguien seccionó deliberadamente un nervio. ¿Qué relación guardan ambos hechos? Las montañas serán el único testigo y en ellas estará la clave para resolver ambos casos.
“Ocho jueves” es una intrincada historia compuesta por varias tramas en apariencia inconexas que, poco a poco, irán estableciendo conexiones, no dejando de sorprender al lector con continuos giros de guion hasta el desenlace final. Si tuviese que compararla con algo sería con un rompecabezas de esos formados por varios cubos en los que cada cara tiene un fragmento de una imagen distinta. Mezcladas no tienen sentido ninguno pero, una vez que has logrado colocar cada uno en su sitio, obtienes no una sino varias imágenes completas que, en conjunto, conforman un todo que da respuesta a todos los interrogantes que se han ido planteando a lo largo de la historia. Si bien es cierto que se apoya en alguna que otra causalidad, no deja de resultar admirable cómo el autor ha conseguido cuadrar todos los frentes que tenía abiertos.
Cada una de las tramas nos mostrará una investigación diferente, investigaciones que se desarrollan de forma paralela, oficiales y extraoficiales, llevadas a cabo por Guardia Civil, Policía Nacional y un viejo conocido, Adolfo, el surfero y monitor de esquí con síndrome de Peter Pan al que conocimos en “Doce Abuelas”.
Si en “Doce Abuelas” el personaje de Adolfo consiguió sacarme de mis casillas en más de una ocasión con su actitud, he de reconocer que aquí está mucho más comedido. El autor ha suavizado todos esos rasgos que hacían que el personaje se volviese un poco insufrible y, aunque mantiene ese espíritu justiciero, ya no quieres abofetearle cada dos por tres 😅. También ayuda el hecho de descubrir más cosas acerca de su pasado, lo que contribuye a entender por qué se implica de la manera en que lo hace.
El hecho de plantear tantas tramas y abrir tantas líneas de investigación hace que la novela sea muy coral, pero la gran cantidad de personajes no me supuso ningún problema. Aprovecha también para recuperar un par de personajes que ya aparecieron en “Doce Abuelas” de forma muy tangencial, y que aquí adquieren mucho más protagonismo (pueden leerse de forma independiente sin problema).
La novela tiene también pequeños toques de humor, gracias esta vez a algunos de los policías que intervienen en la investigación, y que parecen haber heredado el gusto de Adolfo por señalar culpables con apenas cuatro datos circunstanciales 😂.
La acción se traslada de las playas y acantilados asturianos a las montañas cántabras. El estilo narrativo transmite la majestuosidad y los peligros de los Picos de Europa, logrando transportar al lector hasta allí con facilidad y haciendo de la montaña no solo un escenario perfecto para la historia, sino una protagonista más de esta.
Con “Ocho Jueves” Pablo del Río ha dado un salto cualitativo que, espero, sea el primero de muchos. Novela ágil y muy entretenida perfecta para unas horas de desconexión.
¡Hola lectores! Hoy vengo con una magnífica novela llena de intriga y tensión. Se trata del primer contacto que tengo con la escritura del autor y no me ha podido gustar más.
Esta es una historia que atrapa desde el inicio. Un grupo de montañeros que se ven atrapados en las montañas y son rescatados y llevados a un hospital de Santander. En el rescate se descubre otro cuerpo, un hombre indocumentado que sostiene un antiguo recorte de prensa fechado en 1983. Todo un enigma para sorpresa de la Guardia Civil. En el mismo hospital, un famoso tenista acaba de ser operado de la mano derecha y, para desconcierto del equipo médico, no puede mover tres dedos de dicha mano, le han seccionado un nervio.
Un hallazgo fortuito y un caso de negligencia médica, ambas son tragedias pero sin más complicaciones. Si embargo, y ahí viene lo bueno de esta historia, el cuerpo encontrado indica que fue asesinado y la supuesta negligencia parece ser algo deliberado y, además, ambos hechos parecen estar relacionados. Una magnífica trama, súper compleja y bien elaborada, que iremos descubriendo poco a poco.
Una novela coral con varias historias paralelas y unos personajes muy bien creados, que nos irán desvelando, con varios saltos temporales, los secretos de esta historia. Una trama llena de secretos, venganza y lealtades. Y como telón de fondo los maravillosos Picos de Europa, una ambientación ideal para esta novela y que el autor consigue que también sea protagonista de la misma.
Narrada en capítulos cortos que se devoran y que mantiene la intriga en todo momento. Una lectura súper entretenida, con esas historias paralelas, que consiguen enriquecer aún más los dos nudos principales de la novela. Un disfrute ver como todo va encajando poco a poco hasta un final en el que vemos que nada ha sido al azar y que todo cuadra en un final que no me esperaba.
Sin te gustan las historias bien elaboradas, con múltiples personajes y llena de secretos e intriga, esta novela es para ti. Yo estoy deseando poder leer la anterior novela del autor y todas las que publique.
Nueva lectura terminada!!! Después de "Doce Abuelas" tenía claro que quería seguir leyendo a Pablo del Río, me gustó muchísimo y esperaba con ganas su nueva novela. Como había imaginado, "Ocho Jueves" no me ha decepcionado y he vuelto a disfrutar muchísimo. Sin ninguna duda, Pablo ha inscrito ya su nombre en mí lista de escritores favoritos. En "Ocho Jueves" nos vamos a encontrar una novela coral, muchos personajes y prácticamente todos con mucho peso en la trama. Pablo hereda tres personajes de "Doce Abuelas": Adolfo, que tendrá el mismo protagonismo que en la anterior y por otro lado a Benito y su mujer Elisa que en "Doce Abuelas" se nos presentan como vecinos de Adolfo en la urbanización de Madrid sin casi protagonismo y que en esta serán más importantes, sobretodo Benito.
Adolfo, por motivos laborales, decide abandonar Madrid y mudarse a Santander para iniciar una nueva vida. De manera totalmente casual, se reencuentra con Rosana, abogada en la actualidad que, con dieciséis años, se cruzó en la vida de Adolfo. Así, por unos hechos acontecidos ese día y relacionados con la vida personal de Rosana en la adolescencia, Adolfo buscará "poner las cosas en su sitio" ignorando que esta decisión lo llevará a adentrarse en una compleja trama tal y como podemos leer en la sinopsis que nos presenta Pablo. Una trama que hace que por momentos te vaya a explotar la cabeza 🤯🤯🤯. Dos investigaciones policiales por un lado, Adolfo y Rosana por otro y una serie de personajes que durante la trama, en un momento u otro, son firmes candidatos a estar detrás de los hechos pero que, a la vez, todos parecen tener coartada. Una novela adictiva, que atrapa desde las primeras páginas, con muchos giros, con los toques de humor tan característicos que definen el estilo de Pablo y con un desenlace final que me ha gustado mucho, perfectamente cerrado en el que deja todos y cada uno de los cabos atados. Una novela que, sin lugar a dudas, recomiendo muchísimo.
Al principio iba un poco perdida: muchos personajes, varios crímenes con sus respectivas investigaciones y algún que otro capítulo que narraba sucesos del pasado de personajes que no sabía qué pintaban en la historia. Hasta que poco a poco todas las tramas e historias que en un principio pensabas paralelas van confluyendo y terminas irremediablemente enganchada.
Lo mejor es que cada historia ya de forma independiente tenía el grado de misterio suficiente para enganchar al lector, pero al unirse... 🤯 Ya es imposible soltar el libro. Todo, absolutamente todo, tiene su razón de ser y el autor tirando de los diferentes hilos termina desenredando una madeja cuyo final, aquí una servidora, no esperaba.
Si os gusta que os sorprendan, las historias bien construidas, con personajes profundos y entrañables (y otros odiosos) y si os gustan las novelas de Mikel Santiago, os recomiendo sin duda que leáis "Ocho jueves" de Pablo del Río. Estoy segura que no os arrepentiréis.
Gratamente sorprendida por lo ágil, intrincada y entretenida que es y lo bien tejida que está Ocho jueves.
Partimos del descubrimiento del cadáver de un hombre en una cueva que, parece ser, lleva allí desde hace muchos años y acabamos por desenredar unos crímenes actuales resultado de una mente malvada. Es decir, que empezamos creyendo que el caso va por una dirección pero tras unas cuantas curvas bien trazadas acabamos en una dirección bastante diferente y descubriendo que nada es lo que parece, lo mismo que sienten Adolfo y Rosana por un lado y Blasco, Palacios, Liaño y Montiel por otro.
Ha habido algún momento en que me ha parecido que eran muchas coincidencias pero como cuadra bien, están bien engarzadas las historias y tampoco es rocambolesco lo he aceptado y disfrutado. Los personajes están bien en conjunto. Desde mi punto de vista, están más logrados los Laguna Rubio (Petra, Marcos, Rosana) y Adolfo que los investigadores de ambos casos, que me han resultado bastante planos: por un lado, Blasco y Palacios con los crímenes actuales y, por otro, Liaño y Montiel con el cadáver misterioso. En concreto, para mi gusto, Palacios se pasa de frenada por exagerada y porque eso de acusar a voces a diestro y siniestro cansa y no es creíble.
En resumen, muy entretenido, con buen ritmo y buen estilo y con un giro final bien trazado que obliga a reconfigurar en la mente las piezas del puzle que habíamos descubierto.
Me ha encantado como se han ido entremezclando las historias y todos los personajes hasta llegar a un punto común. Encima con toda la historia ambientada en Cantabria, perfecto. Lo único que a veces se descubrían de forma rápida y clara algunos detalles a los que se les podía dar más tensión y misterio, pero por el resto genial. Unos personajes muy bien construidos y una historia llena de sorpresas. Súperrecomendado.
Siento mucho darle una calificación tan baja. Pero es que, estoy cansada de estas novelas que son todas iguales. Que parece que imitan las series de televisión, más que buscar en el propio género negro literario que es infinitamente más rico. Todo es predecible, los personajes son planos, nada interesantes, y hay demasiadas cosas que rozan lo poco verosímil por cómo están narradas. De todas formas, como yo no soy un fan de este estilo de novela mainstream, porque no me llegan ni a la epidermis en general, igual no soy la mejor crítica.
Esta emocionante novela nos sumerge en un intrigante misterio que se desarrolla en medio del caos de un hospital en Santander.
La trama comienza cuando llega un helicóptero al hospital, trasladando a unos montañeros heridos encontrados en una cueva de los Picos de Europa. Pero lo que parecía ser un simple rescate se convierte en un enigma cuando la Guardia Civil descubre el cadáver de un hombre indocumentado que sostiene un recorte de periódico fechado en 1983, años antes de su muerte.
Paralelamente, un famoso tenista despierta de la anestesia después de una intervención en la muñeca, pero se encuentra incapaz de mover tres dedos de su mano derecha. Alguien ha cortado un nervio. Dos historias aparentemente sin conexión, pero que tienen su origen en un pasado que solo las montañas parecen conocer.
El autor nos sumerge en una trama llena de intriga y suspense, donde cada página es un paso más hacia la revelación de la verdad oculta. La forma en que entrelaza las historias y los personajes es magistral, manteniendo al lector en vilo y haciéndole dudar de cada uno de ellos.
La ambientación en los Picos de Europa es espectacular, con descripciones detalladas que te transportan a las majestuosas montañas y te hacen sentir parte de la aventura. Además, explora temas como la identidad, los secretos del pasado y la capacidad de las montañas para guardar silencios.
La narrativa es ágil y adictiva, con capítulos cortos que te invitan a seguir leyendo y descubrir qué sucederá a continuación. Los giros inesperados mantienen el suspense hasta la última página, dejándote con ganas de más.
En resumen, "Las Montañas Testigo" es una novela que te atrapa desde el principio y no te suelta hasta el final. Si te gustan las historias llenas de misterio, intriga y paisajes impresionantes, esta obra es perfecta para ti.
Segunda novela del autor tras Doce abuelas y si la anterior ya me gustó, ésta no ha decaído para nada, es más, creo que es bastante mejor. Comenzamos con varios hechos que no parecen tener absolutamente nada que ver. La aparición de un cadáver en la montaña de hace al menos una década y la operación de muñeca de un tenista. Pero no contento con esto, el autor nos irá presentando un buen número de personajes, cada uno de su padre y de su madre y con algún abracadabra muy bien montado, al final todas las tramas se unirán dejándote con cara de tonta más de una vez. Me ha parecido una muy buena lectura. Buena historia que no decae en ningún momento, y me ha mantenido atenta a cada dato para intentar encajar todas las piezas del cuadro. Repite protagonismo Adolfo, una especie de Señora Fletcher que casualmente se ve involucrado en el caso. Esta vez me ha gustado mucho más que en la anterior novela, al final le cogeré cariño y todo. Los diferentes casos son llevados por investigadores de distintos cuerpos y esta vez sí tendrán más peso que en Doce abuelas en la que prácticamente brillaban por su ausencia. No sé si los interrogatorios a los sospechosos eran flojos o es que entran dentro del humor del autor. Y por último no puedo olvidar la localización de la novela, esos Picos de Europa y Cantabria. He aprendido hasta de alpinismo, no te digo más. Y de otras cosas... Pues eso, que me ha encantado resolver tanto enigma y me ha dejado maravillada con las vueltas que da la vida. No es necesario leer la novela anterior, así que no os agobiéis.
Un cadáver ha aparecido durante el rescate de unos montañeros en los picos de Europa. Al terror que les ha supuesto el amago de sepultura en vida hay que añadir que un cadáver los acompaña a la vuelta como si fuera uno más de la expedición. En el mismo hospital hay ingresado un tenista famoso al que se tiene que arreglar una lesión y termina perdiendo su carrera deportiva debido al destrozo que le hacen así que el equipo quirúrgico entra pronto en el radar de los investigadores como posibles culpables y, de manera errónea, creen que van a dar carpetazo pronto al asunto. Todo se complica cuando se dan cuenta de que el imprevisible accidente de los montañeros está relacionado con el caso del tenista y han de diversificar y ampliar la búsqueda de los culpables. A partir de aquí se desarrolla una historia que tiene raíces profundas y retorcidas. La historia se cuenta desde diferentes puntos de vista y tiene algunos protagonistas un tanto peculiares. Hay algunos cuya relación con la trama es más que evidente pero otros, por otro lado, pasan por ahí de manera anecdótica y no sabes muy bien que es lo que pintan en todo el follón que se ha montado: ¿están para despistar? ¿tienen algo que ver? Eso lo descubres al leer el libro y te das cuenta de las diferentes vidas que han llevado, los caminos que han tomado y si todo eso está relacionado con lo que ha ocurrido. En la sinopsis pone que hay dos historias aparentemente sin conexión en este libro pero la realidad es que hay muchas más. Comenzamos por los investigadores principales que no pueden ser más diferentes entre si, pero que se dan la réplica muy bien. No saben exactamente a quien están buscando y tienen la sensación de que todo se desmorona conforme van dando pasos en la investigación; por si esto no fuera poco, se les une otro investigador que no es tal, sino alguien que se ha topado con todo ese lío y se pone a hacer preguntas por su cuenta. Por otro lado tenemos a gente cercana al pobre tenista que ha visto truncada su carrera de una forma terrible: quién podría desear semejante tragedia para él y por qué es un enigma que también hay que desentrañar. Por último, hay historias del pasado que vuelven para hacerse presentes y se narran poco a poco para que vayamos descubriendo datos y hechos interesantes que podrían o no encajar también en la tragedia ocurrida en el hospital y con el cadáver encontrado. Un libro de historias que parecen no tener nada en común pero que, para empezar, tienen unas descripciones de paisajes que resultan maravillosas y te permiten conocer el entorno de la trama que está sucediendo. No te pierdas este libro que trata tanto de la naturaleza en si misma como de la humana y su amplio abanico de experiencias, sentimientos y maneras de actuar.
Ni fu ni fa… Tenía bastantes expectativas y quizá sea por eso que esperaba algo muchísimo mejor. Los puntos malos para mi es que tiene muchísimos personajes, me perdía…. A veces no sabía ni quien hablaba… y eso que los capítulos empezaban con su nombre… el como introduce a los personajes tampoco me gustó. Y cuando llegó el final me quedé un poco… realmente no tenían mucha conexión el asesinato con lo cortarle los tendones… Otra de las cosas malas es que redunda mucho en las mismas escenas. Al principio se describe muchas veces qué le ha pasado en la muñeca… no es necesaria tanta explicación seguida.
Por lo demás está entretenido… no lo super recomendaría, pero si te lo quieres leer no te voy a quitar la idea de la cabeza.
Ocho jueves es una novela que comienza con cierta inseguridad narrativa, pero que va encontrando su voz poco a poco. La propuesta es interesante y tiene momentos en los que realmente consigue atraparte, especialmente gracias a unos personajes bien perfilados, creíbles y con conflictos humanos que sostienen la lectura.
Sin embargo, aunque la trama mejora con el avance, no terminó de convencerme del todo. Sentí que algunas situaciones forzaban la lógica interna de la historia, y el final, en particular, me pareció poco verosímil. Esperaba algo más coherente con el tono que se había construido hasta entonces.
Tiene aciertos en estilo y en algunos diálogos, y el autor sabe dosificar la información para mantener el interés. Pero en mi caso, no consiguió dejarme completamente satisfecha. Aun así, reconozco el esfuerzo detrás y creo que puede gustar más a quienes conecten mejor con su enfoque. Intentaré seguir leyendo los siguientes.
Dos investigaciones paralelas. La aparición del cadáver, muerto varios años atrás, y el curioso ataque al tenista. Hay muchos personajes y, como en un buen thriller, los nombres empiezan a cruzarse en ambas historias. Descubrir qué relación guardan solo es posible cuando el autor quiere. Pablo del Río va desgranando ambos casos con tranquilidad, sembrando las dudas y haciendo crecer el número de sospechosos. Adolfo, protagonista involuntario de nuevo, se verá envuelto en la trama por culpa de un suceso del pasado. Y no podrá salir de ella hasta que comprenda qué une todos los crímenes.
Al igual que la anterior, me ha encantado esta nueva aventura. Lectura ágil que te lleva a recorrer una nueva zona del norte peninsular. Y, de nuevo como en la anterior, no he podido dar con “los malos” hasta que el autor ha querido. Como digo por ahí arriba, hay tantos personajes con papeletas para hacer el malo que no lo puedes tener claro.
Esta segunda parte me ha gustado más que la primera, me ha mantenido enganchada desde la primera página y que quieres de seguir leyendo, con unos giros inesperados y además unas descripciones que parece que estás allí.
Una trama muy bien hilada, que tiene varias historias y nos lo contará varios personajes. Es una historia amena, los capítulos son cortitos, más el misterio que tiene, pues enseguida te lees medio libro del tirón.
En resumen he disfrutado mucho de esta historia y con ganas de seguir leyendo al autor.
Aunque la trama y como se desarrollan ambas historias de forma separada tiene su gracia, la forma en la que se acaban uniendo y los diálogos en los que acaban llegando a una conclusión en apenas dos líneas, han hecho que haya ido perdiendo intereses a medida que avanzaba en la lectura. Cada giro me costaba más creermelo. Como punto a favor, y que me ha ayudado a no dejarlo a medias, la ambientación en las montañas de los Picos de Europa a los que soy muy asiduo. Entretenida, pero sin mas pretensiones.
#michirecomienda😻 5/5⭐️ . Sabéis que a 👩🏻🦱 le encanta la montaña a pesar de conocer sus peligros, y cuando se me cruzó este thriller no lo pude dejar escapar, asesinatos y montaña, tensión asegurada🤩 Iba sin expectativas y si os soy sincera me ha encantado este libro. Es cierto que cuando iba leyendo y aparecían cada vez más personajes y más tramas, ya no sabía como iba a ligar todas las historias y que cuadraran. Pero con una pluma majestuosa Pablo consigue unir todas las historias y las diferentes investigaciones a la perfección manteniendo al lector en vilo. Otro punto positivo es la parte más clínica del libro, que indudablemente se nota la documentación del autor. Me ha gustado toda la amalgama de personajes con sus peculiaridades y sus diferentes caracteres. No conocía al autor, pero creo que pronto me pondré con “Doce Abuelas”.
No fui capaz de terminarlo. Tampoco he leído su anterior libro Doce Abuelas, quizá es mejor. Por ahora no está en mi lista de pendientes. Los personajes no me engancharon y los diálogos muy poco ingeniosos. Las distintas historias que en algún momento se cruzarán son tan dispares que cuando crees que ya se entrelazan, no es así. Leí algo más de la mitad del libro pero no lo conseguí. La portada es un grandísimo reclamo, al menos lo fue conmigo
la verdad es que no sé por qué no le doy más puntuación. Está bien tratado, es entretenido y me lo he pasado bien pero...la historia del pasado me ha parecido muy pillada con pinzas y la del presente.. me ha faltado conectar. Pero puede que sea un tema personal porque no tengo peros que ponerle...
Pese a que no es un mal libro, no ha terminado de convencerme. No he conectado con los personajes (falta profundización psicológica), he echado de menos más ambientación (teniendo en cuenta que estaba situado en Picos de Europa, un paraíso), y más puntos de suspense.
Me ha gustado bastante aunque a veces le da muchas vueltas a las cosas con algunas de la explicaciones. No me ha gustado el final. Lo que más me ha gustado es que se desarrolla en mi tierra y es más fácil imaginarse los escenarios. Puntuación 3,5.
Finalizada. No me va nada la forma de escribir de este autor. Me pasó con la anterior y repito. Tampoco entendí el título. No es para mí. Nota 2,5/5. FIN.
Aunque hay bastantes personajes me gusta como transcurre la historia. Los capítulos son cortos y la lectura es fácil y amena. Además, si conoces los escenarios donde sucede todo, mejor.