Mosaico rocambolesco, La vida amorosa de las cigarras construye una ficción coherente y compleja a través de siete cuentos y un apéndice que retratan una escena de la pornografía en México, con sus antecedentes, su auge, su descomposición, sus secuelas y un puñado de testimonios. Revistas, películas, casas productoras, actrices, actores y cines especializados aparecen en unos cuentos como asunto principal y en otros como sórdido escenario. Rodolfo J.M. entrega un libro con sentido unitario, pero también rico en matices: del diálogo ágil y alburero a la aguda exploración de los motivos y las penurias de sus personajes, pasando por la descripción puntual de una cierta decadencia, los cuentos engarzados de esta obra invitan al lector a imaginar una verosímil distopía de perversión y violencia.
La serie de cuentos que nos ofrece Rodolfo JM es peculiar y muy difícil de clasificar como parte de un género. Su factura es ya en sí curiosa, a modo de vasos comunicantes y mapa subjetivo, erudito, fresco amén de artefacto deleitante aun cuando incide con mordacidad al presentarnos un fresco social peculiar.
Hojeando panorámicamente el libro, nuestra vista se fija en elementos de por aqui y allá: ahora una cita, ahora referencias, álbumes o apéndices doctos. En este sentido logra Rodolfo JM un libro objeto, que es texto de relatos y casi novela. El cuento, me he dicho siempre, es un género solitario, nacido para publicarse en autonomía, ya sea en suplementos, revistas, murales, y reunirlo con otros arbitrariamente se me antoja en ocasiones a tiranía. Los cuentos obedecen una ley de repulsión. Rodolfo consigue la creación de un espacio estructural en el que éstos pueden vivir y convivir, atrayéndose y repeliéndose con una dinámica ingeniosa, producto de su arquitectura y unidad. No es el tema, ni el espacio tiempo el que permite que estos cuentos puedan ser parte de un mismo libro. Es la sinergia conseguida entre ellos.
Sólo recuerdo haber visto un par de experimentos así, de autores alemanes: El hueco que deja el diablo de Alexander Kluge y Fama de Daniel Kehlmann, obras de relatos comunicantes.
La vida amorosa de las cigarras posee el plus de mortrarnos una exploración del drama en todos los sentidos de la palabra.
Hago notar que la pornografía es un mero pretexto del escrito. No espere el lector finionomías femeninas, Barbies de látex o Barbies humanas rusas, falos erectos, mixturas de humedad o gemidos. Hay eso, claro, pero la apuesta es otra en un sentido radical.
De un tiempo a la fecha ha dejado de ser autoridad definir al cuento por sólo su estructura, esa típica en la que hay elementos de tensión en torno a un nudo dramático. Ese modo manido de catalogar al cuento sólo consigue subestimarlo, porque el cuento contemporámeo es transgresión y qué mejor transgresión que la de invadir territorio ajeno, atacar los dominios de la novela, y con ello me refiero al personaje. Alice Munro tiene el premio Nobel no por elaborar cuentos de estructura, ni por hacer de la cotidianidad su materia prima. Su exploración al personaje, transgrediendo sin preocuparse por la forma y, sin embargo, siendo la autora más chejoviana después de Chéjov, la ha llevado a descubrir nuevas arquitecturas narrativas.
Alabo que JM también ahonde en el personaje. A su modo, su libro es un casting. Tiene personajes entrañables como: Luis, el Nopal , El Tíbiri o Jacobo Kyvat, quizá mi favorito, ese dueño en la decadencia de su vida del cine porno Zeus. Y claro, tenemos también a Cecila Montero. De ese modo La vida amorosa de las cigarras rebasa la intención de un cuentario, aproximándose a ese casting narrativo que tanto evocaron autores italianos del siglo pasado. Pienso pues en un libro de vidas en el mejor de los sentidos.
No ha creado JM una realidad alterna, donde sus historias pueden ocurrir. Ha creado historias donde esa realidad cabe y emana por naturaleza propia.
Rodolfo JM posee el talento para ficcionar una sociedad en que la paradoja hace rodar (oh, milagro) un mecanismo que no se contradice. Su libro es un libro del if. En su espacio de sucesos la izquierda progresista es la que permite y fomenta el cine porno, para evitar la trata de blancas. Es patente el homenaje, la ironía y parodia al cine de oro mexicano; prefiero mil veces sin embargo a Cecilia Montero y Jacobo Kyvat que a doña Prodencia Grifel y los hermanos Soler. JM se da el lujo de narrar el auge y la caída de tal cine.
Ahora me permito citar a JM: Nada sonaba mejor a sus oídos que la melodía de su propia caída. En gran medida, los personajes de Rodolfo son seres caídos, así como será caído el cinema Zeus, tras su última función. Es el cuento La última función del cinema Zeus a mi parecer, el más perfecto del libro, tanto en factura como concepción. Melancólico, irónico y humano me hizo pensar en el decrépito y olvidado espacio de Cinema Paradiso y su inolvidable villa siciliana. Dos seres que sueñan en la cabina de proyecciones y brindan con vino barato por la desaparecida Cecilia Montero, estrella de La vida amorosa de las cigarras, legendario, casi volátil filme pornográfico que a golpe de sugerencias reiterativas hace cobrar vida Rodolfo JM, sin que nunca esté.
Fue inevitable que recurriera al archivo de mis haikús para buscar material en torno a la cigarra, porque algo recordaba que decía Matsúo Basho. Esto afirmó en sus diescisiete fonemas originales: La cigarra, nada revela en su canto que debe morir mañana. En muchos sentidos los personajes, paisajes, cines, sets, y esa época dorada del cine porno han sido en La vida amorsa de las cigarras algo efímero, ya historiado y documentado, prácticamente algo que murió ayer.
JM es un creador de diccionarios y enciclopedias en torno al tema elegido: por un lado demuestra las virtudes fabuladores referidas, matizadas de erudición, por otro se muestra, insisto, como un experto en la ironía. Hace que palpemos y presintamos la verdadera existencia de su diccionario enciclopédico del porno mexicano, con semblanzas de época, biografías, tópicos... Sí, libro de cuentos porque el autor así lo ha concebido, y gadget, por misma decisión del autor, que se solaza mientras obtiene un producto digno del escrutinio lector, con fichas técnicas, una suerte de reportaje en el que hablan varios de los protagonistas y algunos escritores mexicanos, como Eduardo Huchin y Naief Yehya, logrando un cruce no de historias, sino de vidas.
Relatos comunicantes a lo Galileo Galilei: donde el líquido narrativo dentro de sus recipientes de espacio-tiempo alcanza el mismo nivel de sorpresa, risa, furor y nostalgia.
I bought this because I knew that in order to read a whole novel in Spanish, it would need to be short and juicy. This novel, featuring vignettes from the Mexican porn industry, was much better than those minimum standards of mine. Although the chapters themselves are action-movie racy with pistol-toting and coke-sniffing gangsters large and small, bruised machismo, starlets and orgies, the structure adds up to a pretty subtle and classy whole. The vignettes are set in different periods and hang together by referencing a couple of recurring characters.
Although most other characters only get a brief appearance and the protagonists are often not even named, the author manages to convey quite a range of emotions, histories and interpersonal dynamics.
One significant downside is that although the author is critical of the misogyny, violence and general bad vibes of the porn industry, and while his condemnation of women's role in it as disposable fodder is clear, he doesn't actually spend much time on the women's points of view. Only one vignette of six features speaking 'Bechdel test' female characters - in the others women are just the 'chicas', anonymous flesh. The last section consists of quotes, I assume fictitious ones, from players in the industry. There too only three (out of at least 25) are by women. Rodolfo misses out on a chance to present more, and more interesting, positions here. (pun intended!) Advance warning: there are hardly any actual sex scenes.
A Rodolfo JM lo conocí por el libro Todo esto sucede bajo el agua, ganador del premio de cuento Julio Torri 2008 y después como compilador de algunas interesantes antologías del género negro y de terror de los últimos años.
Con La vida amorosa de las cigarras confirmo el buen narrador que lleva dentro y que no sólo tiene un excelente ojo lector.
La vida amorosa… está conformado por ocho cuentos hermanados entre sí por la pornografía, más específicamente por su desarrollo en México: actores, productores, editores que tuvieron que ver con esta historia de la que no se habla mucho pero que existe.
Antes de que corran a leer el libro por morbo, advierto que no es una obra porno aunque en ella se hable del tema. Rodolfo explora en los personajes, su evolución, las relaciones familiares, el entorno, todo lo que está fuera de foco o a contraluz de lo espectacular que suena esa palabra: PORNOGRAFÍA.
Uno de esos libros que me hubiera gustado escribir pero nadie lo hubiera hecho tan bien como Rod JM. Este libro estará en mi lista de favoritos de cada año.