Es una novela sobre la decrepitud. Si bien me pareció un libro muy confuso, disfruté muchísimo la pluma desopilante de Aurora. Es una autora que siempre me hace reír y reflexionar con su humor negro, con las crudas anécdotas de su infancia y, por qué no, con sus frases snobs y elitistas. Este libro narra parte de su biografía y anticipa, como un oscuro augurio terrorífico, situaciones escalofriantes que le sucederían. Aurora se cae, quiebra sus huesos, es internada y, en medio de todo eso, sueña, recuerda y escribe en su cabeza. Así conocemos la amargura del desamor, la decadencia física, la vulnerabilidad de la vejez. En sus delirios se encuentra y conversa con el diablo. Gracias, Aurora por Los Oretes. Me hiciste reír con toda la cara.