Cuidarnos a nosotros mismos, a los demás y al mundo.
Los seres humanos tenemos un alto nivel de autonomía, y muchas veces podemos pensar que ahí reside nuestro principal en la soltura con la que nos movemos sin ayuda de nadie. Sin embargo, aterrizamos en este planeta rodeados de múltiples y prolongados cuidados; en algún momento deberemos cuidar a otros y pasaremos momentos en los que nos tendremos que dejar cuidar, incluso sin esperar al tramo final de nuestra vida.
¿Estamos preparados para asumir la interdependencia que requiere nuestra vulnerabilidad? ¿Somos conscientes de que debemos cuidar de nosotros mismos, de nuestros seres queridos, del conjunto de la sociedad y del mundo que habitamos?
Cuidarnos nos muestra que una sociedad en la que el bienestar individual y el colectivo van de la mano, es más humana, más fuerte y mucho más comprometida. Isabel Sánchez nos invita a reflexionar sobre la necesidad del cuidado porque, sin duda, estamos mejor, si estamos juntos.
«Si estás dispuesto a apostar por una sociedad que nos cuide, busca tu fuerza interior, apóyate en otros y comienza a andar».
La autora aborda cuestiones de gran calado: “¿somos, acaso, custodios de los demás? ¿Es esto una mera opción ética, que cada quien puede elegir, o hablamos de un rasgo antropológico que no es posible obviar sin detrimento de nuestra dignidad? ¿Por qué encuentro un eco en cada fibra de mi interior cuando alguien me cuida y por qué me llena de propósito cuida a quien lo necesita? O, yendo más allá: ¿es posible que los cuidados que recibimos desde que somos concebidos a la vida constituyan el paradigma de nuestro estar y ser en el mundo como humanos y reconozcamos a otro como humano precisamente por esa capacidad de cuidar? ¿Es posible que nuestra marca personal como humanos consista en ser cuidadores?
Una reflexión rica en ejemplos tanto en el campo del pensamiento como de la vida diaria sobre una coordenada no tan obvia en los planes de la vida y, sin embargo, muy necesaria para que el mundo sea humano: el cuidado de las personas.