Una antología que reúne lo mejor de la producción cuentística de Guillermo Saccomanno.
«A partir del cuento "Aunque siguiera tronando" Guillermo Saccomanno escribe en situación de cultiva desde mediados de los años 80, y especialmente durante los 90, un realismo de alta escuela, sofisticado, acerado, punzante y moderno. El énfasis en un punto de vista despiadado solo retrocede o avanza a empellones cuando debe encarar la figura del padre, el escritor sin futuro, el que lo confronta, el único que lo reta y le contarás, pero siempre preparado para decir la verdad, para no ser un farsante.
Y esa ausencia de farsa, esa oscilación magistral entre ocultarse y exhibirse, es la que campea en libros llenos de historias donde no hay desencanto porque no hubo encantamiento previo. Son los cuentos de Bajo bandera, Animales domésticos, La indiferencia del mundo, El pibe, Cuando temblamos, El sufrimiento de los seres comunes.
Paradójicamente instalado en una literatura rioplatense que se jacta de que el cuento breve es su marca distintiva, Guillermo Saccomanno escribió una enorme cantidad de buenos cuentos sin jactancia, sin búsqueda de la eficacia del cuento perfecto o sorpresivo. Narra porque narra, porque no queda otra en este mundo donde hace rato se ha abandonado la pretensión de transformar el mundo. Pero persiste la necesidad de interpretarlo, o sea, de escribir literatura.» Claudio Zeiger
Nació en la ciudad de Buenos Aires en 1948 en el barrio de Mataderos. Para Saccomanno no existe el destino como determinación, ya que cada cual puede modificarlo según su deseo. Como prueba, apela a textos religiosos y ensayos existencialistas, una bibliografía que abarca desde el Eclesiastés («hay un tiempo para todo: un tiempo de vivir y uno de morir»), San Juan de la Cruz («llegar a la luz desde las sombras más obscuras del mal»), hasta Sartre pasando por Kierkegaard. Según sus palabras, el trabajo del escritor es principalmente escuchar y comprender.
En 1972 se inició como guionista de historietas, oficio que lo llevaría a colaborar con destacados dibujantes (Alberto, Enrique y Patricia Breccia, Leopoldo Durañona, Arturo del Castillo, Francisco Solano López) en publicaciones argentinas y europeas. Junto al célebre guionista Carlos Trillo compiló la Historia de la Historieta Argentina. Si bien en la actualidad se concentra en la literatura, no ha dejado de escribir guiones, argumentando para Domingo Mandrafina las series El Condenado, una saga protagonizada por un fugitivo de la cárcel de la Isla del Diablo, y Leopoldo, una historia fantástica que transcurre en Buenos Aires. Ambas series se publican en Argentina e Italia. También escribió el guion de 24 horas (Algo está por explotar), película dirigida por Luis Barone.
Después de un primer libro de poemas, Partida de caza, fue cuando se consagró a la narrativa. A partir de Prohibido escupir sangre, su primera novela (1984), desarrolló una vasta obra narrativa que supo conquistar lectores argentinos y europeos. Para Saccomanno la literatura debe provocar el efecto de la poesía que es un efecto de «satori». En este itinerario de escritura sus obras recibieron numerosos galardones: Primer Premio Municipal de Cuento, Premio Konex, Premio Nacional de Novela, Premio Seix Barral de Narrativa Breve, Premio Club de los XIII, Premio Rodolfo Walsh y dos veces el premio Dashiell Hammett.
Es colaborador permanente del diario Página 12 y de su suplemento Radar, donde publica comentarios de libros y artículos sobre poesía. En 2018 fue uno de los entrevistados en el filme documental La boya dirigido por Fernando Spiner.