En la París del medioevo el poder reside en el puño del monarca y en la sotana del clero. Salvo en un sitio. En el barrio de Le Marais, se alza el gran edificio de piedra del beguinaje real donde un grupo de mujeres vive sin casamiento ni convento. Subversivas, estudian, se organizan y trabajan ajenas al dominio de los hombres. En esa comunidad inclasificable, Ysabel es una figura central. Vieja viuda y herborista, pasa sus días organizando la cotidianeidad del beguinaje. La armonía se trastoca con la llegada de la pelirroja Maheut, una joven de espíritu salvaje que huye de un matrimonio forzado y de un oscuro franciscano. A su vez, la amenaza persecutoria de la herejía y la Inquisición crece y se cierne sobre la ciudad. Mientras flotan en el aire las cenizas de los templarios condenados a la hoguera, los cimientos del beguinaje tambalean. ¿Podrán estas audaces mujeres conservar su modo de vida? ¿O será esta la noche de las beguinas? La magnética prosa de Aline Kiner desborda con inusitada modernidad. Sus heroínas, reales e imaginarias, nos dejan sin aliento. Un verdadero acto de justicia histórica y literaria.
En ningún momento pude conectar con la historia. Se siente de lento avance, y cuando menos lo esperas, aparece un nuevo personaje o retoma la acción de otro lado, la secuencia fue complicada, no pude darle seguimiento a la historia y por ende ya no supe identificar quién era quién, cuál era el tema principal, o siquiera la intención detrás de los personajes. Si queda claro lo que fue la época del beguinaje, pero las historias dentro de la narrativa se me perdieron de foco.
“La noche de las beguinas”. Las beguinas eran mujeres que no pertenecían a ninguna orden religiosa, pero que vivían como monjas y se dedicaban a una vida de piedad y estaban al servicio de la comunidad y la educación. Surgieron en la Edad Media y su vida espiritual estaba integrada a la sociedad; mientras que su tarea principal era cuidar a los enfermos y hacer trabajo social. La trama transcurre en el Medioevo, en un gran edificio que está en el barrio parisino de Le Marais y que alberga a un beguinaje. Isabel es la figura más importante y la líder del lugar, es una anciana viuda que se dedica a las hierbas. Un día, llega Maheut, y se derrumban el orden y la calma que reinaban. Sin embargo, la Inquisición acecha la ciudad. Me encantó aprender, pues desconocía todo sobre las beguinas. Me gustó mucho la novela y la recomiendo; siempre es bueno saber más y que las historias nos sirvan de disparador para seguir investigando.
Considero que la historia de las beguinas fue muy interesante y permite conocer las limitantes de la época para las mujeres...y un misterio envuelto con un libro prohibido que quedó al margen conforme se fue desarrollando la historia y que me hubiera gustado que diera más drama y misterio a la historia.
Superfluo y demasiado verbal, la historia es interesante pero se pierde entre una innecesaria explicación del contexto y un adorno de palabras. Se desperdicia una oportunidad enorme de mostrar cosas históricas relevantes e interesantes.